Las fintech iberoaméricanas se posicionan en el nuevo tablero financiero mundial

Publicado el jueves, 24 mayo 2018

En España operan ya más de 300 empresas fintech y un centenar de insurtech. Son los nuevos términos en los que se mueve el mundo de las finanzas fundidas con la tecnología. Nuevos intermediarios financieros, que proporcionan crédito a las empresas a través de inversores particulares e institucionales que, de este modo, deciden dónde y cómo invertir su dinero más allá de los productos tradicionales bancarios.

Núria Ribas / @oikit

Cuando esta práctica se extienda de manera seria en Asia, por ejemplo, con millones de ciudadanos y empresas potenciales inversores, las balanzas de flujos financieros pueden cambiar y mucho. España es relativamente novel en el mundo fintech, pero las 122 empresas que ya integran la AEFI (Asociación Española de Fintech e Insurtech) ven clara la jugada. Y saben que posicionar al mundo iberoamericano, con casi 700 millones de habitantes y el español como segundo idioma en número de hablantes solo por detrás del chino, es fundamental.

Por eso hace ahora un año, en junio de 2017, la AEFI impulsó la creación de la Alianza Fintech Iberoamérica. En ella están integradas 12 asociaciones fintech con 20 países representados. La región cuenta ya con más de 1.500 Fintech operativas (neobanks, microcréditos, fintech especializadas en medios de pagos y crowd equity).

Estos días, en Madrid, celebran su primer año con la II Cumbre de la Alianza Fintech IberoAmérica. “Desde la AEFI lideramos durante el primer año esta iniciativa porque creemos que parte del ADN de las fintech es la internacionalización y España ha demostrado veteranía dentro de la región impulsando siempre el sector financiero”, explica Rodrigo García de la Cruz, presidente de AEFI.Además, somos el país con mayor número de fintech por habitante en el mundo, lo que nos permite seguir siendo un mercado de referencia, así como puente entre Iberoamérica y Europa”.

Homologación y autoregulación

Dos de los principales objetivos que persigue la Alianza es elaborar un código de buenas prácticas homologado para todas las asociaciones de la región, con los mismos criterios de transparencia, protección de datos, etc.

El segundo, decisivo según los participantes en la Cumbre, es la consecución de una serie de libros blancos sobre la regulación a la que el sector aspira. O, más bien, una autoregulación. “Con los libros blancos que vamos editando, pretendemos tener voz propia y ofrecer una guía o marco para reguladores y supervisores”, de manera que puedan legislar “sin mermar la inversión. Siempre, claro, preservando la seguridad de los inversores”, apunta Rodrigo García, algo que está en el centro del debate.

De hecho, ya está en marcha una de estas propuestas legislativas, el ‘sandbox’, una especie de banco de pruebas para las entidades o proyectos innovadores que se encuentran en fase embrionaria que les permitiera empezar a operar bajo la modalidad de exención para ir alcanzando los requisitos de obtención de una licencia ordinaria. El ministro de Economía, Román Escolano, ya ha anunciado que ha empezado la ronda de consultas previa a la elaboración de un borrador legislativo.

La Alianza pretende dar pasos para la implementación de un ‘sandbox’ iberoamericano para “acelerar la introducción de las nuevas tecnologías en el sector financiero, homologar este tipo de legislación y, de este modo, facilitar que las compañías fintech puedan internacionalizarse en toda la región”, aseguran los promotores de la Alianza.

Sobre el autor
Núria Ribas

Periodista. Más de 20 años de experiencia en medios escritos y en comunicación política y corporativa. Periodismo jurídico, económico, político y cultural. Veraz siempre; parcial, también. @oikit

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