MARKETING

COMUNICACIÓN

INTERNET

FORMACIÓN

RRHH

PUBLISHING & EVENTS

DIRECTORIO

PORTADA

Noticias de Despachos

Operaciones

Vida Colegial Comunidad Legal Sistema Judicial Internacional
Arbitraje Mediación TIC Abogados Jóvenes Entrevistas Colaboraciones/Opinión Reportajes Agenda BLOGS LP emprende

El llamado “acoso sexual” ( I)

MADRID, 06 de SEPTIEMBRE de 2013
 

A partir del 1 de octubre de 2004 se encuentra en vigor la última reforma legal del novedoso delito denominado “Del acoso sexual”. La pintoresca situación que por el mismo se ha descrito, siempre desde su creación legislativa, han llenado de zozobra a quienes ejercemos, sin más cortapisa que el respeto al Estado de Derecho, la profesión liberal de Abogado, en la que vivimos día a día la realidad de la concreta aplicación de la Ley penal. En este caso, del llamado acoso sexual, parece más que estamos ante el “ACASO SEXUAL”, por la dicción tan anfibológica del tipo, sus límites sumamente diluidos en el pozo negro de la arbitrariedad por su inseguridad jurídica a todas luces contraria a lo preceptuado por el art.9 Nº3 de la ahora desfalleciente constitución de 1978. Ni que decir tiene que la presente reflexión adopta una posición muy clara y decidida por la severa crítica que se le ha venido haciendo por la generalidad de la doctrina, especialmente por las Doctoras Carmona Salgado y Romero Sirvent, ambas consecuentes con su formación neoclásica y basadas en valores objetivos, que, de forma un tanto desgarrada hace desmedida mella en los jóvenes estudiosos del Derecho penal, ajenos y todos ajenos a cualquier ramalazo “machista”, que, en gran medida están sometidos a los caprichos de foráneos penalistas que además de no saber nada del Código penal español ni de la realidad que regula, no sabe tampoco donde tienes la mano derecha.
Siempre hemos sido muy respetuosos con la originalidad de la investigación de vanguardia de científicos del Derecho, que han abierto nuevos horizontes para el Derecho penal clásico, pero no podemos serlo con aquellos que olvidan cuál es el origen y finalidad del Derecho penal. De dislocadas abstruserías, que olvidan a veces que la Ciencia del Derecho penal no tiene sentido más que desde la consecución de resoluciones judiciales más justas. Pero, no para el patológico y vacío entusiasmo linotipístico de aquellos que se llaman especialistas y que no son juristas de ninguna clase. Sin duda, pueden dedicarse a otra cosa, pero no puede decirse que estén haciendo ciencia del Derecho penal, ni tampoco y una docencia medianeja, que no sea pura engañifla.
Y nos permitimos llamar la atención sobre lo anterior, en este caso concreto, porque los tipos de injustos similares al del acoso sexual que, lamentablemente, de forma inmisericorde, los hay, en la actualidad, con creces, lo único que hacen es generar una gravísima inseguridad psicológica y jurídica como es la siguiente: no saber a ciencia cierta, sino cuando se pronuncia y notifica una sentencia, al desnortado profesional cual es, en verdad, la concreta materia criminalmente prohibida. La llamada impropiamente “flexibilidad” recuerda al masticador de chicle que siempre se termina rompiendo. Pero, ni el Derecho penal no el chicle ni debe serlo sino que ha de tener unos contornos legales férreos que consagre el principio constitucional de la seguridad jurídica que no solo sirve para sea declamado en las clases de la Facultades de Derecho sino que es el fundamento de que el Derecho penal pueda seguir llamándose Derecho y no abusiva arbitrariedad judicial, despendolada de la Ley. El tipo penal puede ser, sin duda, moderadamente flexible, pero no puede llegarlo a ser hasta el punto de negar, como es el caso, el principio de certeza del Derecho penal (López de Oñate), de taxitividad o, por no salir del pensamiento clásico, de legalidad penal, pero ajustadamente entendida y no dislocada, por extraño e insólito estiramiento.
En el delito de acoso sexual se nos presenta una patología negadora de cómo debe ser y no lo es un Derecho penal que sea expresión de un Estado Democrático, como matizaremos próximamente.

Manuel Cobo del Rosal, Catedrático de Derecho Penal y Abogado.

 


 





 


 

Publicar un Comentarioio

Lawyerpress publicará su comentario solo con su alias, sin el eMail, ni nombre y apellido.

Nombre y Apellidos

e Mail de contacto

alias

comentario

 

Comentario

 
 

 


 

 
 
 
 

Nosotros  /  Contacto  /
MARKETING  / COMUNICACIÓN  / INTERNET  / DIRECTORIO DE BUFETES  / 

copyright, 2013 - Strong Element, S.L.  -  Peña Sacra 18  -  E-28260 Galapagar - Madrid  -  Spain -  Tel.: + 34 91 858 75 55  -  Fax: + 34 91 858 56 97   -   info@lawyerpress.com  -  www.lawyerpress.com - Aviso legal