MARKETING

COMUNICACIÓN

INTERNET

FORMACIÓN

RRHH

PUBLISHING & EVENTS

DIRECTORIO

PORTADA

Noticias de Despachos

Operaciones

Vida Colegial Comunidad Legal Sistema Judicial Internacional
Arbitraje Mediación TIC Abogados Jóvenes Entrevistas Colaboraciones/Opinión Reportajes Agenda BLOGS LP emprende

Adiós Hungría, que te vaya bien!

MADRID, 21 de SEPTIEMBRE de 2015
 

 

Por Real decreto 511/1985, de 20 de febrero se aprobó el reglamento mediante el instrumento de 22 de julio de 1978(B.O.E. de 21 de octubre) España se adhirió a la convención sobre ESTATUDO DE LOS REFUGIADOS, hecho en Ginebra el 28 de julio de 1951 y el Protocolo de Nueva York sobre la misma materia de, 31 de Enero de 1967.

El régimen del General Franco no fue, ni mucho menos insensible ante la humanidad que se pone de manifiesto anteriores textos legales que hizo suyos y que actualmente se han constituido en Derecho interno del nuestro país, siendo de obligado cumplimiento para los poderes públicos españoles. De suerte que, actualmente el refugiado tiene y ostenta un derecho que si lo ejercita España debe otorgarle el asilo territorial, de conformidad con el artículo 13.4 de nuestra Constitución cuando determina que la Ley establecerá los términos en que los ciudadanos de otros países y el apátrida podrán gozar del derecho de asilo en España. La norma vigente es la Ley de 28 de Marzo de 1984, que configura el asilo por referencia a la exclusión de la extradición en el ámbito de los delitos políticos. Sin detenerme ahora en análisis político de las normas aplicativas conviene destacar que el articulo 1 dispone de dicha Ley que “el territorio español es un refugio inviolable para todos aquellos a quienes se conceda asilo”.

La cuestión, pues, en nuestro país es clara por demás y no cabe ni excusas ni subterfugio para que no se aplique el asilo del refugiado, como suele estar sucediendo en buena parte que no en toda de comunidad europea. Por eso a mi regreso de descanso estival me ha sorprendido sobremanera la actuación general de un estado comunitario como termino siendo Hungría con la dictatorial y despótica decisión de cerrar su frontera con Serbia  y alambradas con cuchillas para hacer imposible el paso hacia Alemania, que, en principio está dispuesta a recibir a los miles de sirios que huyendo de una dictadura asesina pretende acogerse a los Derechos humanos que se dicen vigentes en la comunidad europea para todas la personas, por el mero hecho de serlo. La canciller alemana Ángela Merkel no ha titubeado en acoger a miles de refugiados y concederles asilo. La Constitución alemana tampoco ofrece la menor negativa en absoluto. Yo, le verdad sea dicha, no sé cómo es la Constitución húngara y la verdad es que me interesa bien poco.

Pero, conviene recordar que el asilo no es más que un ejercicio de un derecho que tiene un refugiado máxime cuando está huyendo con toda su familia de una cruel y asesina dictadura sustentada por un brutal ejercito que carga y descarga sobre la población civil más inocente (mujeres, ancianos y niños). Los sirios refugiados solo quieren una cosa: que les dejen vivir y que no los torture de la infame manera que está sucediendo por el anti-democrático dictador que gobierna Siria.

La comunidad europea ha pecado de insensata y poco previsora, y ahora además de sumamente egoísta. Se le avecina un buen nublado: la señora Merkel ya ha vaticinado que para Navidades serán mas de un millón de refugiados los que, desesperadamente, se lancen al abordaje de Europa.

La imprevisión europea puede costarle muy cara y hasta poner en peligro su propia existencia.a.

Pero lo que no es admisible es la cerrazón de Hungría con su ejército en marcha para liberarse de los mendigantes sirios que imploran agua pan y un techo, además de un trabajo cuando se normalice el aluvión que se nos viene encima. Alemania ha sido, después de los horrores nazis, un país de generosa acogida y debe seguir siéndolo, por su bien y por el de toda Europa. Porque una actitud como la de Hungría es despótica, inhumana y cobarde y por si fuese poco su ejército “reforzado” por una enloquecida periodista patilarga, armada de un cuaderno y un bolígrafo, deba patadas en las espinillas, sin venir a cuanto, especialmente, a los que llevaban en brazos a bebés. Ese animal debe estar todavía suelto. Su desgarbada figura ha recorrido las televisiones del todo el mundo, y una pena de 7 años de privación de libertad le haría reflexionar y escribir sobre la invasión de los soviéticos, con sus tanques, arrollando a la ciudadanía húngara. Hungría se a favoreció entonces de toda la simpatía de la Europa democrática y de U.S.A. cuando vieron como los tanques soviéticos despanzurraban a la desvalida ciudadanía húngara. Pero eso, no le da derecho para comportarse como bestias contra los indefensos sirios que no llevan armas y solo niños en sus brazos. La Comunidad Europea debería sancionar gravemente a Hungría y colocarla muy cerca de la expulsión por no estar a la altura de la civilidad de la mayoría de los países comunitarios, por su falta de humanidad, por su nulo respeto de los derechos humanos por su atroz, cruel e inhumana actuación.

Me llegan noticias que unos indocumentados diplomáticos húngaros protestan en U.S.A. por las severas críticas que está recibiendo su país. Debieran ser reducidos a las mismas condiciones en los que se encuentran los sirios para que vieran, como dicen en mi tierra,” lo que vale un peine”.

Manuel Cobo del Rosal

Abogado y Catedrático de Derecho Penal. 


 

 

 
 
 
Nosotros  /  Contacto  /
MARKETING  / COMUNICACIÓN  / INTERNET  / DIRECTORIO DE BUFETES  / 
 

copyright, 2015 - Strong Element, S.L.  -  Peña Sacra 18  -  E-28260 Galapagar - Madrid  -  Spain -  Tel.: + 34 91 858 75 55  -  Fax: + 34 91 858 56 97   -   info@lawyerpress.com  -  www.lawyerpress.com - Aviso legal