El inmobiliario europeo se mantiene en una situación de esperar y ver, hasta que se produzca una mejora de las condiciones de financiación y un ajuste de la valoración de los activos. Así se recoge en el informe Tendencias en el mercado inmobiliario en Europa 2024, elaborado por PwC y Urban Land Institute, a partir de 1.089 entrevistas con los principales agentes de la industria -compañías inmobiliarias, fondos, inversores institucionales y entidades financieras…-. El documento se ha presentado en Barcelona en un acto que ha contado con la participación de Carmina Ganyet, directora general Corporativa de Colonial y miembro de la Comisión de ULI Barcelona; Antonio García, CEO de RUBATEC y de CRC Obras y Servicios; Nicolás Lleixà, CCO & CMO de Selenta Group; y Stanley Fourteau, socio co-fundador de UKIO.
Por parte de PwC, ha participado Ana Ribó, socia responsable de la práctica de Litigación y Arbitraje de PwC Tax & Legal en Cataluña; Silvia Mañá, socia responsable de derecho público y urbanismo de PwC en Cataluña; Núria Miralpeix, responsable del área de debt-advisory y reestructuraciones de PwC en Cataluña; Alfredo Aguilera, socio de auditoría especialista en Real Estate de PwC en Cataluña; Ignacio Arbués, socio de Fiscalidad Corporativa responsable de Real Estate de PwC Tax & Legal Services en Cataluña; e Ignacio Marull, socio responsable de PwC en Cataluña.
Según el informe presentado, las sucesivas subidas de los tipos de interés aprobadas por el Banco Central Europeo durante 2022 y 2023, y el consiguiente encarecimiento de la financiación han dejado a una gran parte de la industria inmobiliaria en una situación de inactividad, a la espera de que las condiciones del mercado mejoren en 2024. Entre enero y septiembre de 2023, la inversión en activos inmobiliarios en Europa cayó hasta los 119.000 millones de euros, una cifra que es menos de la mitad de la registrada en el mismo periodo del año anterior. En España la inversión ascendió a los 13.000 millones de euros, un 29% menos.
De cara a 2024, el incremento del precio del dinero (86%), la evolución de la inflación (83%) y la debilidad económica en la zona euro (75%) van a seguir siendo las tres grandes preocupaciones de los inversores, desde el punto de vista macroeconómico. Aunque muchos encuestados apuntan que, a lo largo del próximo año, podríamos empezar a ver una mejora de la inflación (66%) y de los tipos de interés a largo plazo (45%) en Europa y, por tanto, una cierta reactivación de la actividad. También inquieta la inestabilidad política, tanto dentro de Europa -con una posible escalada de la guerra entre Rusia y Ucrania (78%)- como fuera del viejo continente (74%), con el riesgo de la expansión internacional del conflicto entre Israel y Gaza.
Desde el punto de las cuestiones específicas del sector, los tres factores que quitan el sueño a los actores del inmobiliario europeo son el incremento de los costes de construcción (79%), los requerimientos de Capex (67%), y las exigencias crecientes en el ámbito de la descarbonización y el medioambiente (67%). Además, existe un cierto consenso entre los inversores a lo largo del estudio, de que la reactivación del mercado pasará por un reajuste a la baja en el valor de los activos. El 77% de los encuestados creen que los precios actuales de los activos y de las carteras inmobiliarias no reflejan adecuadamente todos los desafíos y oportunidades que impactan el sector.
El informe Tendencias en el mercado inmobiliario en Europa 2024 de PwC adelanta tres grandes tendencias que ya están impactando al sector y que lo están transformando en profundidad. La primera y más relevante es la sostenibilidad: nueve de cada diez encuestados aseguran que, de aquí a 2050, va a ser la cuestión que más va a impactar en la industria inmobiliaria. La segunda es la Inteligencia Artificial y el aprendizaje automático, que va a afectar a la mayoría de los aspectos de la cadena de valor del mercado, y, la tercera, la demografía.
Los inversores están apostando por los sectores que ofrecen unos ingresos más estables y una mayor resistencia a la recesión y a las disrupciones. Este es el motivo por el que los seis segmentos más destacados en el estudio se corresponden con sectores de nicho, como son las nuevas infraestructuras de energía -almacenamiento de baterías para energías renovables, granjas solares, estacionamiento de vehículos eléctricos-, los centros de datos, las instalaciones relacionadas con las ciencias de la salud, las residencias de estudiantes, las de mayores y las instalaciones de auto almacenamiento. Una mención especial merece el sector logístico, que despierta un gran interés, respaldado por una demanda constante y el cambio hacia cadenas de suministro más cortas y eficientes.
Durante la Jornada, Ignacio Arbués, socio de Fiscalidad Corporativa responsable del sector Real Estate de PwC Tax & Legal Services en Cataluña, ha señalado que, “a pesar de que el interés por los activos alternativos se impone frente a otros activos más tradicionales, existe consenso en que aquellos agentes que inviertan en activos premium y sean capaces de ser flexibles, innovadores e inviertan en gestión operativa y sostenibilidad, tendrán una posición privilegiada en sus sectores”.
Para Barbara Recio, directora Ejecutiva de ULI Spain, “nuestro informe de este año pone de manifiesto los complejos retos a los que se enfrenta el sector inmobiliario europeo y la sensación de que el sector se encuentra al borde de un grave descenso de la demanda en los principales mercados de usuarios. Las perspectivas para el sector inmobiliario a medio plazo son mucho más positivas, asumiendo que para entonces los tipos se habrán estabilizado y la incertidumbre económica se habrá resuelto en gran medida. Teniendo en cuenta las megatendencias tecnológicas y demográficas, además del enfoque cada vez mayor que usuarios e inversores prestan a la salud, el bienestar y la sostenibilidad, el sector inmobiliario tiene ante sí una enorme oportunidad”.
El informe incluye su tradicional ranking con las perspectivas de inversión en treinta grandes capitales europeas. En esta edición, Londres#1 y París#2 repiten como los destinos más deseados para la inversión, Madrid#3 y Barcelona#10 se mantienen en el top ten de la lista.
