El Juzgado de Primera Instancia número 12 de la ciudad levantina declaró la nulidad de los contratos, condenando a la entidad NBQ FUND ONE S.L., conocida comercialmente como Quebueno, a devolver las cantidades cobradas injustamente.
En febrero de 2023, tras intento inicial de reclamación amistosa sin éxito, la valenciana, a través de sus abogadas, interponía demanda contra la entidad Quebueno, entidad cuya actividad principal es la concesión de microcréditos a través de su página web, por estipular unos intereses excesivamente altos en los contratos que suscribió con la financiera, con unas TAE que iban desde el 2.111,36% hasta el 3.582,32%, cuando el interés medio de los préstamos oscilaba entre un 6-8%.
La mujer, tras publicidad recibida, había solicitado una primera disposición al interés del 0% TAE, es lo que se conoce «contrato gancho», cuyo fin es atraer a clientes que necesitan de financiación rápida, a un “supuesto bajo coste”. Sin embargo, los posteriores contratos, a intereses muy superiores, convirtieron su deuda, en una “bola de deuda infinita”. Nada más lejos de la realidad: los intereses fueron aumentados considerablemente, por lo que los costes entre intereses remuneratorios así como otras cláusulas de intereses de demora o comisiones por impago con cantidades muy altas en perjuicio del cliente convirtieron a este en “deudor cautivo” de una deuda que comenzó en 300€ y termino en la solicitud de 22 contratos para poder pagar los anteriores.
En diciembre de este mismo año, el Juzgado de Primera Instancia 12 de Valencia dictaba sentencia tras allanamiento de la entidad que aceptaba los intereses desproporcionados de sus contratos, declarándose por tanto, la nulidad de dichos contratos y obligando a la entidad a devolver todo lo cobrado indebidamente, de tal manera que el cliente debía devolver únicamente lo prestado originalmente. Así, según la última liquidación presentada, el cliente cancela una deuda de 826€ y recuperará más de 900€ más intereses legales.
Según nos indica la abogada especialista en reclamaciones de este tipo de contratos que ha llevado el caso, Estela Royo, «si bien los clientes nos suelen solicitar ayuda cuando los microcréditos ya no pueden ser pagados y la deuda ya es “interminable’, el 99% de los contratos de microcréditos que analizamos son usura de acuerdo con la línea de los tribunales españoles.»
Así mismo, según nos indica Igualmente Carolina García, abogada senior con más de 22 años de experiencia en reclamaciones bancarias “tener muchos contratos no es un impedimento para reclamar, sino que «el cliente va a poder recuperar todos los pagos realizados por intereses y comisiones de los contratos que ya terminó de liquidar con la entidad.»
Afortunadamente los consumidores se encuentran amparados por la ley, pudiendo reclamar este tipo de contratos. Este despacho, en apoyo al consumidor nos indica que «siempre solicitan a los clientes que les manden todos los contratos (préstamos, tarjetas, líneas de crédito…) para reclamar aquellos que tienen cláusulas abusivas o no tienen ‘intereses legales.”.
Dada la situación actual y el incremento del gasto medio por las navidades, se ha producido un incremento en la solicitud de este tipo de productos, que termina empeorando la situación de la mayoría de los consumidores, por los altos intereses, donde en la mayoría de los casos, se solicitan nuevos contratos de más cantidad para poder pagar el anterior.
Afortunadamente, estos contratos deben respetar los parámetros de usura o la proporcionalidad, por lo que hay una vía legal para proteger a los consumidores de contratos que resultan desproporcionados.