En el año en que la abogacía española batió su récord histórico de facturación, un puñado de juristas de alto perfil forzó los movimientos laterales más comentados del sector. Todas son mujeres. Todas llegan para dirigir, no para acompañar. Y todas ilustran, a la vez, la paradoja de una profesión donde el 70% de los estudiantes son mujeres pero solo el 18% de la élite reconocida por los grandes directorios internacionales lo es.
Hans A. Böck / @LP_Hans con investigacion de IA Claude
Un 8 de marzo para tomar nota
El Día Internacional de la Mujer encuentra a la abogacía española en un momento de inflexión. Los fichajes de Bauzá, Guinot o Cadenas no son anécdotas: son señales de que las firmas más ambiciosas han entendido que captar talento femenino sénior ya no es una política de RSC, sino una estrategia de negocio. El programa Women in Corporate de Pérez-Llorca —que en enero de 2025 nombró a cuatro de sus seis nuevos socios entre mujeres— o la apuesta decidida de EY Abogados, donde el 35,5% de sus 107 socios son mujeres, apuntan en esa dirección.
Pero los números globales del sector siguen contando otra historia. Mientras el talento femenino copa las aulas, los colegios y los rangos medios de las firmas, la cúspide —socias de capital, socios directores, profesionales de élite en los directorios— sigue siendo un espacio mayoritariamente masculino. Los fichajes de este año demuestran que el talento existe y que el mercado lo reconoce cuando se lo propone. La pregunta pendiente es por qué tarda tanto en proponérselo de forma sistemática.
Este 8 de marzo, la abogacía española tiene motivos para celebrar avances reales. Y razones igualmente reales para no conformarse con ellos.
Los fichajes del año: perfil, trayectoria y mensaje
El 8 de marzo de 2026 llega con datos que merecen ser leídos con detenimiento. En el mercado legal español, que en 2024 creció un 10,3% —su mejor ejercicio en tres lustros—, los cinco fichajes laterales femeninos de mayor impacto del año pasado comparten una característica común: ninguna fue contratada para cubrir una plaza. Todas fueron convocadas para liderar.
Silvia Bauzá es, quizás, el nombre del año en el mercado legal español. Con más de veinticinco años de experiencia y reconocida en Chambers & Partners en Banda 2 —una de las categorías de mayor prestigio del directorio británico—, dejó A&O Shearman, donde dirigía el área Laboral, para incorporarse a EY Abogados como socia responsable de Mercados y Desarrollo Corporativo. No llegó sola: trajo consigo a parte de su equipo. El socio director de EY Abogados, Ramón Palacín, lo resumió sin ambages: «Su experiencia y liderazgo serán fundamentales para seguir ofreciendo un servicio de excelencia». Bauzá ha construido su carrera pasando por Garrigues, Gómez-Acebo & Pombo y Hogan Lovells antes de A&O Shearman. Un currículum que recorre la historia reciente de la abogacía de empresa española.
María Guinot es abogada del Estado en excedencia y suma más de dos décadas de trayectoria en la intersección entre el derecho público, la regulación financiera y la litigación. Llegó a Clifford Chance desde Deloitte Legal —donde había liderado la división jurídica y formado parte del comité ejecutivo global—, incorporándose como socia de Litigios y Arbitraje en Madrid. Antes había dirigido la práctica de Sectores Regulados en CMS Albiñana. Matthew Newick, socio director global de la práctica, subrayó que su experiencia en litigación e investigaciones para entidades financieras aporta «una ventaja competitiva significativa» en España. Un fichaje estratégico, en un momento en que la presión regulatoria sobre el sector financiero no da señales de aminorar.
El tercer gran movimiento fue el de Laura Cadenas, reconocida de forma continuada por Chambers & Partners, Legal 500 y Best Lawyers en sus especialidades de asset finance y financiación estructurada vinculada al transporte. Con veinte años de experiencia —incluyendo financiación marítima, aeroespacial y tax lease—, dejó Watson Farley & Williams para reforzar el área de Bancario y Financiero de CECA MAGÁN en Madrid. Su llegada responde a la creciente demanda de asesoramiento en operaciones de alta complejidad en sectores estratégicos como la defensa y la movilidad sostenible.
A estas tres se suman Irene Fernández Puyol, nueva socia de capital de Gómez-Acebo & Pombo para el área de Derecho Administrativo y Regulatorio —un nombramiento que refuerza la apuesta de la firma por la regulación sectorial—, y Begoña Vilar, incorporada como socia laboralista en la oficina de Barcelona de Abdón Pedrajas Littler, despacho de referencia en Derecho del Trabajo. Cinco perfiles distintos, cinco áreas de práctica diferentes, una misma lectura: el mercado empieza a reconocer que el talento senior femenino no es una cuota, sino una ventaja competitiva.
Los cinco fichajes laterales femeninos más relevantes de 2025
| Abogada | Origen | Destino | Área | Reconocimiento |
| Silvia Bauzá | A&O Shearman | EY Abogados | Laboral | Chambers B2, SIMA |
| María Guinot | Deloitte Legal | Clifford Chance | Litigación / Regulatorio | Abogada Estado, CMS |
| Laura Cadenas | Watson Farley | CECA MAGÁN | Bancario / Asset Finance | Chambers, L500, BL |
| Irene Fdez. Puyol | — | Gómez-Acebo & Pombo | Público / Regulatorio | UE, sectores regulados |
| Begoña Vilar | — | Abdón Pedrajas Littler | Laboral (Barcelona) | Especialista consolidada |
La brecha que los directorios hacen visible
Si los fichajes de 2025 transmiten optimismo, los datos estructurales invitan a la cautela. El análisis de 197 nombramientos senior —socios, counsels y of counsels— en las principales firmas del país revela que las mujeres representan el 36% de los nuevos socios. Una cifra que mejora el 33% de socias de capital existente, pero que se aleja de la paridad. Y que esconde diferencias muy marcadas por especialidad: mientras el Derecho Laboral roza el 47% de nombramientos femeninos, el Mercantil y M&A —el área de mayor volumen y mayor remuneración— apenas llega al 25%.
Los grandes directorios internacionales confirman la tendencia con números difíciles de ignorar. En Best Lawyers España 2026, de los 202 profesionales de élite reconocidos, solo 36 son mujeres: el 17,8%. Y lo más significativo: esa cifra empeoró respecto al año anterior, cuando las mujeres representaban el 19,7% de los reconocidos. En Chambers & Partners, la representación femenina en las bandas sénior de España se sitúa en el entorno del 20-25%, coherente con Best Lawyers pero muy alejada del peso real de las mujeres en la profesión.
La paradoja es tan evidente que tiene nombre propio: pirámide invertida. El 70% de quienes estudian Derecho son mujeres. El 48% de los abogados colegiados son mujeres. Pero en los puestos directivos de los despachos, ellas son solo el 28%. El Consejo General de la Abogacía estima que cerrar esa brecha supondría un impacto económico de hasta 255.000 millones de euros adicionales para el PIB español, equivalente a un 17% de crecimiento. No es un argumento de justicia, aunque también lo es. Es un argumento de eficiencia económica.
Hay, sin embargo, una señal de esperanza en los datos. El listado Ones to Watch 2026 de Best Lawyers, que mide el talento en ascenso, arroja una distribución casi exacta: 641 mujeres frente a 639 hombres. La generación que está construyendo su carrera hoy llega en condiciones de igualdad. La pregunta que el sector debe responder es si sabrá mantener ese equilibrio cuando llegue el momento de sentar a esa generación en la mesa de socios.