Ana Buitrago, vicepresidenta de la Fundación ICAM Cortina
Más de 2.100 ayudas concedidas, una red creciente de voluntariado jurídico y nuevos programas de bienestar y acompañamiento profesional. Con estos ejes como referencia, el Patronato de la Fundación ICAM Cortina, que integra al conjunto de la abogacía madrileña, ha aprobado las cuentas correspondientes al ejercicio 2025 y los objetivos para 2026, consolidando el papel de la entidad como brazo de apoyo y escudo de los letrados y letradas de Madrid.
En el ámbito asistencial en 2025, la Fundación concedió 2.106 ayudas a colegiados y familiares, frente a las 1.929 del año anterior, lo que supone un incremento del 9,2 %, con un volumen total destinado a ayudas de 1.153.880 euros.
Para el presidente de la Fundación y decano del Colegio de la Abogacía de Madrid, Eugenio Ribón, tan relevante como ese aumento de las ayudas, es haberlo logrado manteniendo un uso responsable y eficiente de los recursos. “No se trata solo de repartir más; se trata de hacerlo mejor”, afirmó, poniendo en valor ese “equilibrio entre sensibilidad social y rigor técnico” como fuente de credibilidad de la acción social del ICAM.
Desde el punto de vista económico, las cuentas aprobadas por el Patronato reflejan la estabilidad financiera de la entidad. El ejercicio 2025 se cerró con un resultado positivo de 5.248 euros, lo que permite mantener el equilibrio presupuestario y garantizar la continuidad de los programas de apoyo.
Voluntariado jurídico y bienestar profesional
La Fundación reforzó también su actividad en el ámbito social, donde la red de voluntariado jurídico siguió ampliando su alcance. En la actualidad cuenta con 1.704 colegiados voluntarios y mantiene colaboraciones con entidades del tercer sector, administraciones públicas y universidades.
Entre las iniciativas más consolidadas destaca el programa “Conoce tus Derechos”, dirigido a personas mayores, que permitió ayudar en 2025 a 1.805 beneficiarios. La colaboración con universidades se tradujo además en 20 proyectos desarrollados durante el año, con más de 240 estudiantes beneficiados y diez convenios suscritos.
Para Ribón, el desarrollo de estas iniciativas refleja también el papel social que la abogacía está llamada a desempeñar. “La abogacía no puede ser ajena a las necesidades sociales. Nuestra profesión tiene una función pública innegable y la Fundación es una forma concreta de canalizar ese compromiso”, subrayó.
Junto a esa dimensión social, el ejercicio 2025 confirma otra de las líneas que han definido la evolución reciente de la Fundación: el bienestar profesional. El programa Bienestar, reconocido este año con el Premio Madrid Excelente en la categoría “Personas”, amplió talleres, recursos y servicios de acompañamiento e incorporó nuevas iniciativas como “Historias para superar retos”, materiales de sensibilización y actividades dirigidas a la abogacía joven.
Según explicó la vicepresidenta de la Fundación, Ana Buitrago, este desarrollo responde a una visión más amplia del papel de la entidad dentro del Colegio. “Este ha sido un año de consolidación, pero también de creación de nuevas estructuras, de fortalecimiento interno, de profesionalización y de mejora continua en la ejecución”.
Cohesión colegial y acompañamiento profesional
La Fundación ha reforzado igualmente su papel como espacio de cohesión colegial y acompañamiento a los profesionales en distintas etapas de su trayectoria. El Club Senior suma ya 1.243 colegiados inscritos y 560 actividades y cursos organizados durante el año, en una línea que ha incorporado talleres piloto para acompañar la transición hacia el cese de la actividad profesional y propuestas orientadas a reducir la brecha digital entre la abogacía veterana.
A ello se añade la consolidación de ‘Emprende con Causa’, el programa desarrollado en colaboración con la Cámara de Comercio de Madrid para apoyar a colegiados y huérfanos de la abogacía en el impulso de nuevos proyectos profesionales.
Para Buitrago, este tipo de iniciativas refleja la evolución del papel que la Fundación está desempeñando dentro del Colegio. “Esto nos indica que la Fundación no solo acompaña en situaciones de vulnerabilidad; también impulsa crecimiento y desarrollo”, señal.
En su opinión, esta evolución refleja también un cambio de percepción dentro del propio Colegio.
“La Fundación ha dejado de ser vista únicamente como un instrumento asistencial para convertirse también en una plataforma de bienestar, desarrollo profesional y cohesión institucional”.
Objetivos para 2026
A partir de ese balance, el Patronato aprobó también los objetivos para 2026, orientados a reforzar las líneas que han demostrado mayor impacto durante el último ejercicio. Entre las prioridades figura la revisión integral de los criterios de las convocatorias de ayudas, con el objetivo de hacerlas más accesibles y asegurar que lleguen a quienes realmente las necesitan.
En el ámbito social, la Fundación prevé reforzar el modelo de voluntariado profesionalizado, ampliar la red de entidades colaboradoras y organizar un acto de reconocimiento a los abogados voluntarios.
En bienestar profesional, la agenda incluye nuevos materiales de sensibilización, retos mensuales, sesiones de coaching grupal, la organización del primer Foro Bienestar Despachos, el desarrollo del distintivo “Despacho comprometido con el bienestar” y una iniciativa para conectar abogacía y judicatura desde la perspectiva del bienestar y la cultura institucional compartida.
Asimismo, ‘Emprende con Causa’ contará con una nueva edición y una actualización de contenidos. Y, como principal novedad, la Fundación pondrá en marcha un programa de capacitación digital dirigido a pequeños despachos, orientado a modernizar su gestión, automatizar tareas e incorporar herramientas tecnológicas —incluida la inteligencia artificial— de forma responsable.
“El objetivo es consolidar lo que ha demostrado impacto en 2025 y seguir ampliando las herramientas de apoyo a nuestros colegiados”, resumió Buitrago.
Para Ribón, el recorrido de la Fundación confirma una forma de entender su papel dentro del Colegio y dentro de la propia profesión. “No solo cumplimos con una obligación estatutaria. Reafirmamos un modelo de Fundación: solvente, transparente, técnicamente rigurosa y socialmente útil. Una Fundación que acompaña a los colegiados en sus momentos de vulnerabilidad, que impulsa su desarrollo profesional y que proyecta hacia la sociedad el compromiso ético de la abogacía”, destacó.
Agradecimiento al Patronato
El Decano y la Diputada Ana Buitrago agradecieron el liderazgo estratégico y el apoyo a los Patronos de la Fundación por su impulso, en estos años al nuevo impulso y trayectoria de la Fundación.
El Patronato de la Fundación ICAM Cortina, constituido en 2023, integra al conjunto de la abogacía madrileña y forman parte del mismo: Antonio Garrigues Walker (Presidente de honor), Luis Martí Mingarro (Patrono de honor), Sonia Gumpert Melgosa (Patrona de honor), José María Alonso Puig (Patrono de honor), Eugenio Ribón Seisdedos (Presidente), Ana Buitrago Montoro (Vicepresidenta), José Ignacio Monedero Montero (Secretario del Patronato), los Diputados Emilio Ramírez Matos, Mabel Klimt Yusti y Ester Mocholí (Patronos) así como Asociación Libre de Abogadas y Abogados – ALA, Asociación de Letrados y Letradas por un Turno de Oficio Digno – ALTODO, Karnov Holdco Spain, S.L.U., Coloma Armero, Almudena Arpón de Mendívil, Asociación Nacional de Laboralistas ASNALA, Soledad Atienza, Broseta, Ceca Magán, Clifford Chance, Cuatrecasas, Rosalina Díaz Valcárcel, EY, Javier Fernández-Lasquetty, Garrigues, Gómez Acebo & Pombo, Cristina Jiménez Savurido, KPMG, Antonio López Taracena, Latham & Watkins, Lefebvre, Linklaters, Mutualidad de la Abogacía, Elisa de la Nuez, ONTIER, Urquiola de Palacio, Pérez-Llorca, Jaime Pérez Renovales, Sagardoy Abogados, Francisca Sauquillo, Tirant lo Blanch, Uría Menéndez y White Case.