La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI), organismo dependiente del Consejo de Europa, publicó en 2025 su informe anual de actividades, en el que España aparece entre los países examinados dentro del sexto ciclo de evaluación sobre racismo, intolerancia y discursos de odio.
El documento, que analiza la evolución del racismo y la discriminación en Europa, advierte de un incremento preocupante del discurso xenófobo, especialmente en contextos políticos y electorales, así como del crecimiento del odio difundido a través de redes sociales y plataformas digitales.
Aunque el informe no desarrolla de forma extensa el caso español, sí confirma que ECRI publicó durante 2025 el informe de seguimiento sobre España, junto a los de otros diez países europeos. El organismo mantiene que el auge de narrativas antiinmigración y anti-LGBTI se ha convertido en una tendencia creciente en numerosos Estados miembros del Consejo de Europa.
Entre las principales preocupaciones detectadas por ECRI figuran el aumento de mensajes contra personas migrantes, musulmanas, gitanas y colectivos LGBTI, así como la normalización del lenguaje de odio en determinados sectores políticos. El organismo europeo advierte de que este fenómeno puede deteriorar la convivencia democrática y aumentar la exclusión social.
El informe también subraya que las campañas de desinformación y la utilización de contenidos manipulados durante periodos electorales han contribuido a amplificar mensajes xenófobos y racistas. ECRI señala además que las redes sociales continúan siendo uno de los principales canales de propagación del odio, dificultando el control y la persecución de este tipo de contenidos.
En relación con España, el documento destaca la participación del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) en actos organizados junto a ECRI, entre ellos una conmemoración celebrada en Madrid sobre los 600 años de la llegada del pueblo gitano a la península ibérica.
La representación española dentro de ECRI recae actualmente en Sara Giménez, que además fue elegida en 2025 para integrar el grupo de trabajo encargado de actualizar las recomendaciones europeas sobre racismo y discriminación en el ámbito educativo.
El organismo europeo insiste en que los Estados deben reforzar sus marcos legales, mejorar la educación en derechos humanos y desarrollar mecanismos eficaces para combatir el discurso de odio tanto en internet como en el ámbito político.
El informe anual de ECRI concluye que la lucha contra el racismo y la intolerancia se ha convertido en “un requisito fundamental para el funcionamiento efectivo de las sociedades democráticas” en Europa.