Jordi Abras Carbó, Socio àrea Derecho Administrativo. AGM Abogados
Jordi AbrasMaria Barbal escribió: «Cuando las personas abandonan un pueblo, los gorriones también se marchan».
Es una frase sencilla, pero encierra una idea profunda: un pueblo no es solo un lugar en un mapa. Un pueblo es su gente, sus casas, sus plazas, sus fiestas, sus tradiciones, su memoria y, sobre todo, las relaciones que se construyen en él.
Cuando hablamos de pequeños municipios en Cataluña, no hablamos de municipios menores. Hablamos de comunidades que forman parte esencial de Cataluña y que contribuyen a mantener vivo el territorio. Por eso, defender a los pequeños municipios significa garantizar que las personas que viven en ellos puedan seguir desarrollando su proyecto de vida con servicios de calidad, oportunidades, vivienda, conectividad y empleo. Pero también significa reconocer el valor que estos municipios aportan al conjunto del territorio. Porque una sociedad equilibrada no se construye únicamente desde las grandes ciudades. También se construye desde cada pueblo, desde cada plaza y desde cada comunidad que, día tras día, mantiene vivo su entorno.
Con este objetivo, y con la voluntad de avanzar en el equilibrio y la cohesión territorial, la Generalitat de Catalunya presentó a mediados de julio el nuevo Pla de Pobles 2026-2030. Esta iniciativa prevé una inversión de 400 millones de euros durante los próximos cuatro años para transformar, revitalizar y dar respuesta a los desafíos específicos que afrontan los municipios con menor población y recursos. Entre estos retos destacan las limitaciones presupuestarias, la escasez de personal técnico especializado y la elevada carga administrativa que deben asumir muchos ayuntamientos. Al mismo tiempo, buena parte de estos municipios cuentan con núcleos urbanos envejecidos y edificaciones que requieren una importante rehabilitación.
El Pla de Pobles se dirige a los 725 municipios de menos de 5.000 habitantes, que representan cerca del 77 % de los municipios de Cataluña, así como a las 65 entidades municipales descentralizadas (EMD) y a las 17 capitales de comarca de menos de 15.000 habitantes, que en conjunto agrupan a una población superior a los 940.000 habitantes.
Las actuaciones subvencionables se centran principalmente en cuatro ámbitos. Por un lado, la rehabilitación de núcleos urbanos mediante intervenciones en calles, plazas, mejoras de la movilidad y del alumbrado público. También se incluye la conservación y recuperación del patrimonio arquitectónico y de los edificios históricos de uso público. Además, el plan contempla actuaciones destinadas a la rehabilitación de viviendas para mejorar su eficiencia energética y accesibilidad, así como la adquisición y rehabilitación de inmuebles destinados al alquiler asequible. Finalmente, incorpora una línea específica para impulsar los Polígonos de Actividad Económica (PAE), con el objetivo de favorecer la actividad empresarial y la generación de empleo en el territorio.
El Pla de Pobles se articulará a través de una partida específica dotada con 100 millones de euros anuales, que se concederán en régimen de concurrencia competitiva. Las subvenciones oscilarán entre los 500.000 euros para municipios y EMD de menos de 500 habitantes y los 6 millones de euros para las capitales de comarca de menos de 15.000 habitantes, con porcentajes de financiación que podrán alcanzar el 100 %.
Para acceder a estas ayudas, los municipios y las EMD deberán presentar planes de actuación que incorporen al menos una de las líneas subvencionables. Asimismo, podrán destinar hasta el 20 % del presupuesto al apoyo técnico necesario para preparar y desarrollar los proyectos. Las actuaciones deberán ejecutarse en un plazo máximo de tres años, prorrogable por un año adicional. La convocatoria formal de las ayudas está prevista para octubre de 2026, mientras que la resolución definitiva de los proyectos seleccionados se espera para abril de 2027.
Por este motivo, resulta recomendable que los municipios potencialmente beneficiarios comiencen desde ahora las actuaciones necesarias para identificar los proyectos prioritarios, verificar la disponibilidad de los inmuebles o terrenos afectados, preparar las memorias técnicas y los presupuestos, y definir un plan de actuación coherente con los objetivos y requisitos de la convocatoria.
La preparación de estas convocatorias requerirá una planificación previa rigurosa, especialmente en aquellos municipios que disponen de recursos técnicos limitados. Contar con apoyo especializado puede resultar determinante para identificar las actuaciones más adecuadas, estructurar correctamente la documentación exigida y garantizar una ejecución eficiente de los proyectos subvencionados.
Defender a los pequeños municipios no es un ejercicio de nostalgia. Es una apuesta de futuro. Garantizar que los pueblos sigan siendo espacios vivos, conectados y con oportunidades es una cuestión de cohesión territorial, pero también de desarrollo y equilibrio social. Porque el futuro de Cataluña no se construye únicamente desde las grandes ciudades, sino también desde cada uno de los pueblos que contribuyen a mantener vivo el territorio.