Las solicitudes de patentes españolas de origen vasco aumentaron un 40 % en 2025, hasta alcanzar las 63, mientras que las europeas descendieron ligeramente hasta las 310. ABG Intellectual Property destaca la creciente importancia de proteger jurídicamente la innovación.
Euskadi cerró 2025 con un nuevo máximo en la suma de solicitudes de patentes nacionales y europeas, según los datos presentados por ABG Intellectual Property durante la novena edición de IP Perspectives Euskadi, celebrada en Bilbao.
En concreto, las solicitudes de patente española procedentes del País Vasco pasaron de 45 en 2024 a 63 en 2025, un incremento del 40 %. Por su parte, las solicitudes de patente europea de origen vasco se situaron en 310, frente a las 326 del ejercicio anterior, lo que representa una reducción del 4,9 %.
La suma de ambas vías de protección alcanzó así las 373 solicitudes, dos más que en 2024. Esta cifra constituye, según la firma especializada en propiedad industrial, un nuevo máximo histórico conjunto.
Los resultados muestran una evolución diferente de las dos modalidades de protección: mientras las solicitudes nacionales experimentaron un crecimiento significativo, las europeas retrocedieron ligeramente, aunque mantuvieron el segundo mejor registro de la serie histórica.
Bizkaia y Gipuzkoa impulsan el crecimiento de las patentes nacionales
El incremento de las solicitudes nacionales fue especialmente notable en Bizkaia, donde pasaron de 22 a 35, lo que supone un aumento del 59,1 %.
Gipuzkoa también registró una evolución positiva, con 22 solicitudes frente a las 15 del ejercicio anterior, un crecimiento del 46,7 %.
En cambio, Álava contabilizó seis solicitudes, dos menos que en 2024, con una reducción del 25 %.
En el conjunto de España, las solicitudes de patentes nacionales aumentaron de 1.294 a 1.450, un 12,1 %, mientras que las solicitudes europeas pasaron de 2.192 a 2.255, con un crecimiento del 2,9 %.
Los datos, elaborados por ABG Intellectual Property a partir de información de la Oficina Española de Patentes y Marcas y de la Oficina Europea de Patentes, permiten apreciar la diferente evolución de los registros vascos respecto al conjunto nacional.
Iain McGeoch destaca la importancia de proteger los resultados de la investigación
Iain McGeoch, socio responsable de la oficina de ABG Intellectual Property en Euskadi, presentó estas cifras durante la apertura del contenido técnico de IP Perspectives Euskadi.
El especialista relacionó los resultados con la capacidad innovadora del tejido empresarial y científico vasco y con una mayor atención a los mecanismos de protección jurídica.
«Para presentar una solicitud de patente primero tiene que haber innovación detrás, y muchas veces hablamos de desarrollos que llevan años de trabajo. En Euskadi siempre ha habido una gran capacidad innovadora. Por eso, creemos que el dato refleja una mayor conciencia sobre el valor de protegerla», señaló.
La protección mediante patentes permite a empresas, universidades y centros de investigación obtener derechos de exclusiva sobre determinadas invenciones, siempre que cumplan los requisitos legales exigidos.
La decisión de solicitar una patente constituye, por tanto, un elemento relevante dentro de la estrategia de gestión y explotación de los resultados de la investigación.
También aumentan las solicitudes de marcas
La evolución de la propiedad industrial vasca durante 2025 no se limitó a las patentes.
Las solicitudes de marcas nacionales procedentes de Euskadi aumentaron un 7,4 %, al pasar de 1.828 en 2024 a 1.963 en 2025.
Bizkaia registró el mayor volumen, con 1.059 solicitudes, un 12,2 % más que el año anterior. Gipuzkoa alcanzó las 567, con un incremento del 4,4 %, mientras que Álava descendió ligeramente, de 341 a 337.
En cambio, las solicitudes de modelos de utilidad experimentaron una evolución negativa en el conjunto de Euskadi, al pasar de 127 a 119, lo que representa una caída del 6,3 %.
Estas diferencias ponen de manifiesto que las distintas modalidades de protección industrial no evolucionan necesariamente al mismo ritmo.
La propiedad industrial, un elemento estratégico para las empresas innovadoras
La novena edición de IP Perspectives Euskadi, organizada por ABG Intellectual Property en la B Accelerator Tower de Bilbao, reunió a investigadores, responsables de innovación y especialistas en propiedad industrial.
Según la organización, el encuentro alcanzó su mayor participación hasta la fecha.
Uno de los asuntos centrales fue la importancia de incorporar la propiedad industrial a las decisiones empresariales desde las primeras fases de los proyectos de innovación.
En este contexto, Paloma Tato, Senior Intellectual Property Counsel de FAES Farma, y Marta Gutiérrez, coordinadora científica de la compañía, analizaron el papel de las estrategias de protección industrial en la evaluación de proyectos, activos y posibles colaboraciones con empresas emergentes, spin-offs y centros de investigación.
La jornada abordó asimismo la negociación de acuerdos de licencia, la relevancia de la evidencia experimental para obtener una patente y las cuestiones que deben examinarse antes de solicitar el registro de una marca.
Estos asuntos adquieren especial importancia en sectores intensivos en investigación, donde la titularidad y protección de los activos intangibles pueden condicionar acuerdos de colaboración, operaciones empresariales y procesos de transferencia tecnológica.
ABG Intellectual Property refuerza su presencia territorial
Durante el encuentro, Juan Arias, socio director de ABG Intellectual Property, explicó el modelo de crecimiento territorial de la firma, que cuenta actualmente con cinco oficinas tras la apertura de su sede en Andalucía en septiembre de 2026.
Arias destacó la importancia de combinar proximidad a las empresas innovadoras con especialización técnica.
«Nuestras oficinas no son simples delegaciones comerciales. Las personas que lideran estas oficinas cuentan con acreditación como agentes de patentes ante la Oficina Europea de Patentes o la Oficina Española de Patentes y Marcas», afirmó.
Fundada en 2003, ABG Intellectual Property dispone de oficinas en Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia y Granada y presta asesoramiento en patentes, marcas, diseños, modelos de utilidad y otras modalidades de protección de activos intangibles.
Los datos presentados en Bilbao reflejan la importancia que continúa adquiriendo la propiedad industrial en Euskadi, una comunidad con una importante actividad tecnológica e investigadora y en la que la protección jurídica de los resultados de innovación constituye una cuestión relevante para empresas y centros de conocimiento.