Escrita con herramientas de inteligencia artificial, «El Reclamante» conecta la suplantación de identidad con la prueba informática, el escándalo Horizon y la transparencia en el uso de la IA. Su trama transcurre en Londres entre el 3 y el 11 de noviembre de 2026.
Una carta de encargo que no ha firmado, un cliente que agradece una conversación que nunca mantuvo y la policía en la puerta. Así comienza la pesadilla de Tomás Aldana Blake, un solicitor hispano-británico especializado en reestructuraciones que descubre que una copia digital de sí mismo está ocupando su lugar. Es el punto de partida de El Reclamante, la primera novela del abogado Óscar Casero, que traslada al thriller una cuestión con implicaciones directas para la profesión: cómo acreditar la identidad cuando una inteligencia artificial puede reproducir la voz, la imagen y la forma de razonar de una persona.
Publicada por CAP MULTIMEDIA, la obra sitúa el origen del conflicto en 2021, cuando el protagonista cedió esos atributos a un proyecto universitario. Cinco años después, una cláusula que no leyó adquiere un alcance que no había previsto. Su doble ocupa su despacho, utiliza sus cuentas y actúa bajo su nombre.
Casero, abogado mercantil y concursalista en ejercicio desde 1997, International Solicitor registrado ante la Solicitors Regulation Authority y fundador de KSROLAW y KSROLAWACADEMY, construye la intriga alrededor de problemas reconocibles para los juristas: el alcance del consentimiento contractual, la explotación de la identidad y la capacidad de cuestionar una prueba tecnológica.
La fiabilidad informática como conflicto procesal
La novela toma como uno de sus motores la presunción de correcto funcionamiento de los ordenadores en el sistema probatorio de Inglaterra y Gales. El conflicto enfrenta a un hombre que niega haber realizado determinadas actuaciones con una copia que dispone de los registros que parecen acreditarlas.
Ese trasfondo remite al debate sobre la fiabilidad de la prueba informática y al escándalo de Post Office y su sistema Horizon. La Comisión de Revisión de Casos Penales británica ha documentado cómo los fallos del sistema y los problemas de revelación de información comprometieron la seguridad de las condenas. El caso constituye una referencia central para examinar las consecuencias de confiar en registros tecnológicos sin posibilidades efectivas de contradicción. Así lo recoge la información oficial de la comisión sobre los casos Horizon.
Conviene distinguir esa presunción, que admite prueba en contrario, de una afirmación de infalibilidad de los sistemas. La novela explora precisamente la dificultad práctica de combatir la apariencia de certeza que pueden producir sus resultados.
De los deepfakes a la identificación notarial
La trama incorpora licencias de explotación de voz e imagen, medidas judiciales frente a personas desconocidas y la acción de passing off. También introduce las obligaciones de transparencia del artículo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial, que contempla supuestos de identificación de contenidos generados o manipulados mediante IA, entre ellos los deepfakes. La Comisión Europea explica el alcance de estas obligaciones.
Frente a esas herramientas tecnológicas, el relato recupera una institución tradicional: la identificación por conocimiento del notario. El artículo 23 de la Ley del Notariado regula la fe de conocimiento de los otorgantes y los medios supletorios de identificación. Su presencia en la novela conecta el conflicto digital con una función jurídica asentada en la acreditación de quién comparece y actúa. El precepto puede consultarse en el texto de la Ley del Notariado publicado en el BOE.
Una novela sobre IA escrita con IA
Casero declara haber utilizado herramientas de inteligencia artificial bajo su dirección, revisión y edición. Según explica, ese uso figura tanto en la página de créditos como en la declaración de contenido presentada ante Amazon.
«Habría sido un poco cínico escribir sobre la transparencia de la IA y esconder que la he usado», afirma el autor.
La acción principal transcurre entre el 3 y el 11 de noviembre de 2026, con líneas narrativas situadas en un máster universitario de 2021 y en el proceso victoriano del Reclamante de Tichborne. La controversia histórica sobre la identidad sirve así de contrapunto al conflicto tecnológico contemporáneo.
«Llevo años explicando en aulas y despachos lo que la inteligencia artificial puede hacer por un abogado. En esta novela he querido contar lo que podría hacer con él», señala Casero.
El Reclamante, de 425 páginas, está disponible en papel y Kindle, y forma parte de Kindle Unlimited. Según la información facilitada por el autor, la edición digital podrá descargarse gratuitamente del 7 al 11 de noviembre. La obra puede encontrarse en Amazon.