La tercera edición del encuentro aborda la evolución del abogado, el papel del legal engineer y el avance de la IA agéntica, con el criterio jurídico como eje de la transformación.
Repsol InnMinds
La inteligencia artificial está transformando las herramientas del abogado, las capacidades que necesita y la manera de prestar asesoramiento. Estas cuestiones centraron la tercera edición de InnMinds, el encuentro sobre innovación y tecnología organizado por el equipo jurídico de Repsol en su sede de Madrid. Bajo el lema «The Next Move», la jornada reunió a profesionales de la compañía, despachos, empresas tecnológicas y el ámbito académico para compartir experiencias sobre el uso de la IA en la práctica legal.
El secretario del Consejo de Administración y director general de Asuntos Legales de Repsol, Pablo Blanco, destacó la vocación de InnMinds de contribuir a la transformación del sector mediante el intercambio de conocimiento y experiencias. Asimismo, subrayó la importancia de compartir las nuevas iniciativas y tendencias con el conjunto de la profesión.
Para Blanco, el impacto de la inteligencia artificial alcanza al propio perfil profesional del abogado. La combinación de conocimiento jurídico y capacidades tecnológicas, señaló, dejará de ser un elemento diferencial para incorporarse al ejercicio habitual de la profesión. Situó los próximos avances en los sistemas de IA agéntica y en la conexión de información y análisis, una evolución que exige formación y espacios donde experimentar y compartir soluciones.
El legal engineer y el diseño del asesoramiento jurídico
La responsable de New Law & Digital de Repsol, María Pedrosa, profundizó en las nuevas capacidades profesionales y en la creciente relevancia del legal engineer, un perfil que combina conocimiento jurídico y competencias tecnológicas para rediseñar la prestación del asesoramiento.
Desde esta perspectiva, el abogado participa en el diseño de sistemas, la automatización de procesos y la construcción de soluciones que incorporan su conocimiento profesional. Su aportación se extiende así desde el uso de las herramientas hasta la definición de cómo deben funcionar y qué necesidades jurídicas deben resolver.
Utilizar la IA sin perder capacidades profesionales
La integración de estas tecnologías en el razonamiento jurídico fue el eje de la intervención de Tim Duncan, profesor y director del programa de inteligencia artificial de la Facultad de Derecho de la Universidad de Boston.
«No solo les enseño a pensar, sino a pensar en cómo piensan», explicó al describir un enfoque formativo que invita a los abogados a revisar cómo alcanzan sus conclusiones y a cuestionar las respuestas de la tecnología antes de aceptarlas.
Duncan advirtió del riesgo de delegar en la IA capacidades esenciales para el ejercicio profesional. «La cuestión es encontrar un equilibrio entre cuánto utilizar la IA para que nos sea útil, pero no perder nuestras capacidades», señaló.
Para mantener ese equilibrio, defendió un aprendizaje práctico que permita comprender las limitaciones de las herramientas, contrastar sus resultados y conservar el control sobre las decisiones jurídicas.
Conocimiento, IA agéntica y cultura de cambio
La jornada incluyó casos prácticos presentados por profesionales del equipo jurídico de Repsol, que mostraron aplicaciones de la inteligencia artificial en su actividad.
También participó Idoya Fernández, socia y directora del Área de Conocimiento e Innovación de Cuatrecasas, quien destacó la importancia del conocimiento jurídico y de su organización como paso previo a la incorporación de la IA.
Por su parte, Paul Handal, socio responsable del área de Legaltech en EMEA de Deloitte Legal, compartió su visión sobre el papel que desempeñará la IA agéntica en el futuro de la profesión.
El encuentro contó, además, con Teresa Hutson, vicepresidenta corporativa y general counsel de Tecnología y Servicios de Microsoft. En un diálogo con Pablo Blanco, abordó los cambios que esta transformación exige en la cultura de los equipos jurídicos, la formación y la manera en que los abogados aportan valor.
La tercera edición de InnMinds puso así el foco en una transformación que requiere desarrollar competencias tecnológicas, organizar el conocimiento y mantener el criterio profesional en el centro del asesoramiento jurídico.