Cristina Llop, presidenta de la Confederación Española
de los Abogados Jóvenes, tiene más de diez años de ejercicio a sus
espaldas pese a su juventud. Charlamos con ella de las dificultades a las que se
enfrentan los abogados que empiezan, de cómo conciliar vida familiar y laboral
en un oficio "vocacional", asegura, como la abogacía o de novedades como Lexnet.
Lawyerpress (LP): ¿Por qué cree que es tan complicado para los abogados jóvenes
encontrar un empleo?
Cristina Llop (CL):
Hubo una época de entrada masiva de estudiantes a la licenciatura de derecho, lo
que ha motivado que la oferta sea repartida entre muchos compañeros. Sumando la
crisis económica se convierte en una combinación tremenda.
Además el acceso a la abogacía conlleva las dificultades
propias de cualquier primer empleo que se busque.
LP: La ley y el examen de acceso, y los másteres para conseguir trabajo en la
abogacía son esenciales, ¿cómo valoran los abogados jóvenes estas medidas?
CL: La competencia ha aumentado, y también los compañeros están
tremendamente formados. A diario me llegan muchos currículum de personas muy
preparadas, con muchos másters, con muchos estudios complementarios. Te mueve a
formarte aún más para desmarcarte del resto y destacar.
LP: ¿Para la CEAJ es muy importante la continuidad de la formación?
CL: La formación es uno de los pilares fundamentales de nuestro
trabajo y actividad diaria. De hecho continuamente estamos suscribiendo
convenios con universidades, centros formativos o editoriales para facilitar el
acceso de los compañeros a la formación más específica, pues los tiempos marcan
la especialización, ya que el derecho abarca un campo demasiado amplio. La
amplia normativa que hay, nos obliga a que poco a poco nos vayamos
especializando en distintas materias.
LP: Viviendo en su propia piel la actualidad de la abogacía, ¿cuáles son los
problemas que más le preocupan a los abogados jóvenes?
CL: Por un lado es importante el primer acceso, pensamos como
ayudarles a acceder a un puesto de trabajo, y por otra parte intentamos ya desde
el puesto de trabajo, como implementarlo creando sinergias con empresas y
clientes aunque también es importante la formación.
Además la CEAJ tiene un marcado carácter reivindicativo, es
decir, a través de las distintas comisiones de trabajo que tenemos estamos
mandando a los partidos políticos enmiendas y proposiciones de ley para mejorar
la normativa con la que funcionamos y aquella que afecta al ciudadano.
LP: Ha entrado en vigor para la abogacía el uso del programa LexNet. ¿Cree que
la informatización del proceso jurídico es positiva para los jóvenes abogados?
CL: Nosotros por lo que hemos apostado siempre ha sido el
expediente electrónico porque sería mucho más cómodo acceder a los expedientes
en la nube y poder hacer las comunicaciones de forma electrónica, pues nos
facilita el trabajo. Lo que exigimos es que la adaptación sea con medios
suficientes y de una forma en la que se pueda garantizar la seguridad jurídica.
El problema es que si el sistema funciona mal o no está adaptado, hace que
nuestro trabajo sea aún más tedioso y se ponga en peligro la seguridad jurídica.
LP: El ICAM ha emprendido un plan de conciliación familiar, ¿cree que es posible
compaginar un trabajo de casi 24h como el suyo con la maternidad?
CL: El problema de la abogacía es que es una profesión que te
absorbe, es una vocación de vida pues las 24h tienes que estar atento,
trabajando. Tengo muchas compañeras que compaginan el trabajo con sus hijos y
atienden ambas cosas, pero a costa de sacrificar su vida personal. Es posible la
concilación, pero necesitamos que se implementen medidas y modificaciones
legislativas, acuerdos que nos permitan suspensiones de vistas, de
procedimientos en determinadas circunstancias como una enfermedad o dar a luz.
Nosotros creemos que debe haber una voluntad política para conseguir el cambio
para facilitarnos la vida a los abogados. Por ejemplo, imagínate que me han
comunicado una demanda en la que tengo 20 días para contestar y estoy
embarazada. Doy a luz el día 15 del plazo para contestar la demanda y se me pasa
el plazo de 20 días por estar en el hospital; el plazo no se suspende. Deberían
regular estas circunstancias pues los abogados también somos humanos, deberíamos
tener igualdad de condiciones con respecto al resto de trabajadores.
LP: Y usted, ¿cómo compagina su vida familiar con su empleo?
CL:
En mi caso es imposible conciliar la vida laboral y la
personal, no sólo tengo mi despacho, sino que además tengo la confederación que
me requiere mucho tiempo con los viajes propios de la confederación. Además soy
consejera del Consejo General de la Abogacía, con lo que participo en
comisiones, plenos, se me convocan reuniones, etc. Eso requiere de mucha
dedicación. Tengo la suerte de que mi marido dedica tantas horas como yo al
trabajo y nos apañamos, pero en estos momentos es muy complicado conciliar mi
vida laboral y familiar.
LP: Siendo una mujer de gran éxito laboral, ¿cómo valora estos 10 años de
ejercicio de la profesión?
CL:
No sé si podría clasificarlo como éxito profesional. Yo vivo
de lo que me gusta y es suficiente. Tengo compañeros que han dedicado el mismo
esfuerzo o más que yo y por desgracia han tenido que dejar el despacho por qué
no han podido vivir de ello.
Creo que tanto esfuerzo compensa si realmente lo que haces es
lo que te gusta, por eso cuando yo tengo a algún compañero en prácticas siempre
les digo "mirad a ver si os gusta porque si os gusta, os llenara, pero como no
os guste, es muy sacrificada y no os va a compensar”. Realmente no me imagino
haciendo otra cosa.
Con el “Cuestionario de Proust queremos conocer un poco más de cerca a Crsitina
Llop.
¿Cuál es su libro de cabecera? Un solo libro no es suficiente para poder guiar una vida; son
una suma de lecturas y vivencias lo que han marcado mi vida. El libro que con
más cariño recuerdo ha sido la “Historia Interminable”, un libro al que
vuelvo siempre, pero si he de hablar de uno relacionado con la profesión, desde
luego "El Abogado de Pobres" que recomiendo a todos los abogados
que lo lean pues explica muy bien la labor del abogado del turno de oficio.
¿Cuál es tu película favorita?
Estaría entre Forrest Gump, Gladiator y La Misión
¿Qué hubieses hecho si no hubieses sido abogado?
Hubiera estudiado Historia del Arte
¿Cuál es el defecto que no soportas en una persona?
La mentira, quizás, y la falta de formalidad.
¿La virtud que más aprecias?
La lealtad y el sentido común
¿Le gustaría lanzar un mensaje de ánimo para los jóvenes abogados?
Pensad que todos los tiempos son complicados
y cuando haces lo que te gusta acabas encontrando la salida.