El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y la presidenta del Consejo de Estado, María Teresa Fernández de la Vega, han presidido esta mañana en el Consejo de Estado el acto de entrega de las condecoraciones de la Orden de San Raimundo de Peñafort a cuatro letrados del máximo órgano consultivo del Gobierno: el letrado mayor Leandro Martínez-Cardós (Cruz de Honor) y los letrados Cristina Gil-Casares, José María Jover y Rocío Tarlea (los tres, Cruz Distinguida de 1ª Clase).
Los cuatro letrados del Consejo de Estado han sido reconocidos por el Ministerio de Industria por su trabajo en la Ponencia Especial que el Consejo creó para dictaminar las circulares publicadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre los sectores eléctrico y gasístico en el último trimestre del año pasado.
La CNMC debía aprobar antes del 1 de enero de este 2020 las retribuciones que afectaban a las actividades reguladas en ambos sectores. Las circulares publicadas por el supervisor tenían como objetivo establcer ese nuevo marco retributivo. Todas ellas necesitaban el dictamen preceptivo del Consejo de Estado.
En tiempo y forma, la Ponencia Especial presidida por los consejeros Fernando Ledesma y Enrique Alonso y compuesta por los letrados que hoy han recibido la condecoración elaboró 15 dictámenes excelentes.
«La tarea que recaía sobre el Consejo de Estado tenía una triple dificultad. En primer lugar, la extraordinaria premura con la que se debían preparar los dictámenes relativos a esas Circulares. En segundo lugar, el volumen de las consultas. Y, en tercer lugar, la enorme complejidad técnica de la regulación», ha destacado la presidenta Fernández de la Vega durante la ceremonia de entrega de las medallas.
La presidenta ha destacado «la pericia técnica del Cuerpo del Letrados del Consejo, combinada con el conocimiento y la experiencia de nuestros Consejeros y Consejeras, garantizan la alta calidad de los trabajos de esta Institución, que tengo el honor de presidir».
Por su parte, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, se ha dirigido a los condecorados asegurando que «vuestros nombres entran con mayúscula en el mundo de la Justicia. Esta medalla no es solo una condecoración. Significa rigor, perseverancia y mucha vocación de servicio al Consejo de Estado, una institución decisiva para nuestra democracia».
