Carlos Capa
España no solo bebe vino; lo cuenta, lo analiza y lo convierte en cultura viva a través de crónicas, narrativas y experiencias sensoriales que congregan cada año la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV). En su edición 2025, los Premios “Vino es Cultura” vuelven a poner en valor ese compromiso colectivo que une la tradición de la viña con la palabra profunda, en un acto que se celebrará 17 de noviembre en Madrid y que congregará a periodistas, sumilleres, escritores, bodegueros y académicos bajo el mismo brindis.
La premisa es clara: reconocer el trabajo de quienes difunden el vino en España desde múltiples profesiones. Pero más allá de la simple difusión, se trata de la transmisión de un legado que abarca historia, técnica, sensibilidad y sobre todo, vocación. Este año, los premios revelan la riqueza de perfiles y la diversidad que mantiene —con rigor y pasión— la cultura del vino como parte sustancial de nuestra identidad.
Los finalistas, anunciados el pasado 1 de noviembre, simbolizan la pluralidad de enfoques. En la categoría de Mejor Periodista aparecen nombres como Amaya Cervera, Ana Belén Toribio y Mar Galván, tres plumas que han sabido combinar el rigor informativo con la sensibilidad narrativa.
Para el Premio al Mejor Libro o Escritor, el jurado destacó obras que van desde memorias personales hasta estudios históricos y ensayos gastronómicos: “Mis Memorias del Vino” de José Peñín, “Mujeres del Vino” de Meritxell Falgueras y “Valdepeñas a través de sus Bodegas” de José Luis Martínez muestran la diversidad literaria en torno al vino español.
Enoturismo, un sector en auge en el tremendo y diversomomento del sector turístico en España tiene como finalistas tan emblemáticos como Marqués de Riscal, Pago de la Jaraba y la Ruta del Vino del Marco de Jerez, reflejando la importancia de ofrecer experiencias integrales al visitante.
En el ámbito de las bebidas espirituosas, Brandy de Jerez, la Federación de Asociaciones de Bartenders de España (FABE) y Flor de Caña Experience luchan por el reconocimiento en un mercado que también necesita del reconocimiento de lo bien hecho, y que ancla en España raíces centenarias.
La AEPEV también pone el foco en la difusión de la diversidad de nuestro pais, donde compiten Alicante Gastronómica, Barcelona Wine Week y la Diputación Valladolid, evidenciando la vitalidad regional en la promoción del vino como motor cultural y económico.
En comunicación digital, medios como La Gaceta del Vino, Verema y Vinetur están llamados a demostrar que las plataformas online son el futuro de la narrativa del vino, combinando rigor, contraste y actualidad.
Además, en el ámbito formativo, centros de relevancia como Basque Culinary Center, Chest Wine (Portugal) y la Escuela Española de Cata aspiran a reconocer su papel en el desarrollo del conocimiento y la calidad del sector.
Por último, la categoría Vino y Gastronomía agrupa a Ambivium, Gastrónoma y Healthy Gourmet Seasons, protagonistas en la fusión natural entre enología y propuestas culinarias contemporáneas.
Los Premios AEPEV no solo buscan destacar la excelencia profesional, sino que defienden valores clave como la calidad informativa, la independencia y la vocación de servicio cultural. En un sector donde la competencia mediática es intensa ( como en otros muchos en una sociedad plurinformada) mantener el rigor informativo y la pasión por el vino como patrimonio cultural se erigen como pilares de nuestro trabajo.
La Cena de la Comunicación, prevista para el 17 de noviembre en la Masía de José Luis en Madrid, reunirá a la comunidad del vino para celebrar estos logros en un ambiente de respeto y confraternidad. Más que un simple evento, es una manifestación del vino como vehículo de memoria histórica y social.
Justicia, vino y cultura: una relación simbiótica
No es casualidad que en la noche de la AEPEV se junte el lenguaje de los tribunales y los tenedores. La cultura del vino, con respeto a su tradición y apuesta por la modernidad, es también un ámbito donde convergen el Derecho, la ética y el arte del buen vivir. En palabras de juristas asistentes a ediciones anteriores, el vino es un fermento que testa la paciencia y legitima la comunidad.
La metáfora de la decantación, la espera como garantía de calidad y la complejidad como herramienta de comprensión, sirven para ilustrar cómo el vino y la ley coexisten en la cultura española.
Los Premios AEPEV 2025 consolidan la idea de que el vino no es solo un alimento, una opción recreativa, sino un relato vivo que se escribe con plumas diversas y voces heterogéneas, pero con un propósito único: preservar y promover un patrimonio inmaterial presente desde siempre en nuestra cultura.
