El titular de la Plaza número 2 de la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de Barcelona ha perdonado una deuda de 49.542,94 euros a un vecino de Badalona cuya insolvencia se desencadenó tras una serie de acontecimientos personales adversos, entre ellos el fallecimiento de su madre, el incendio de su vivienda y la necesidad de sostener económicamente a su familia. De este modo, exonera del pasivo insatisfecho al cliente de Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal, gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad.
La historia del hombre evidencia cómo una economía familiar puede verse gravemente afectada por factores imprevistos. A pesar de contar con un empleo estable durante años, diversos acontecimientos personales entre 2021 y 2022 marcaron un punto de inflexión en su situación financiera.
El primero de ellos fue el fallecimiento de su madre, con quien compartía responsabilidades económicas dentro del hogar. Ambos contribuían, además, al sustento de la hermana del hombre y de su sobrino, quien no recibía ningún tipo de ayuda por parte de su progenitor. Según explica, “vivían en Irlanda, pero tuvieron que volver porque el que era su pareja la maltrataba”. A ello, hubo que sumarle que el menor padece autismo y requiere de ciertas atenciones especiales.
Cuando la familia trataba de adaptarse a esta nueva realidad, en el verano de 2022 se produjo un grave incendio en la vivienda del hombre. El siniestro, originado por causas completamente ajenas a su responsabilidad, dejó el inmueble totalmente inhabitable y con la necesidad de una gran reforma. “Con las llamas se fue todo”, lamenta. La abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, manifiesta que “el infortunio se cebó con esta familia. Pasaron de tener una vida estable a una situación límite en muy poco tiempo”.
Aunque el seguro cubrió parte de los daños, la indemnización fue insuficiente para afrontar los gastos. A la reparación se sumaron el alquiler de un piso durante nueve meses, el coste de la reposición de bienes perdidos y otros desembolsos derivados de la situación. “Tuve que poner dinero para arreglar y recuperar cosas”, señala.
Por todos estos pagos, sumando también la hipoteca de la vivienda y la cuota del coche comprado pocos años antes de estos sucesos, el hombre sufrió una falta de liquidez y se vio obligado a solicitar varios créditos para cubrir necesidades básicas. “Fue con la intención de pagar gastos diarios, pero a partir de ahí empezó mi calvario. Los intereses se multiplicaron y la bola de nieve se hizo cada vez más grande”, añade.
La situación se agravó aún más cuando, hace poco más de dos años, su hermana fue diagnosticada de cáncer de mama y perdió el trabajo que tenía de media jornada, quedándole tan solo una pequeña prestación. Desde ese momento, el hombre asumió prácticamente en solitario el sostenimiento económico de ella y su sobrino, incrementando aún más la presión financiera.
Paralelamente, comenzó a sufrir acoso y amenazas por parte de empresas de recobro de deudas y de las entidades bancarias. “Era una pesadilla. Llegué a recibir entre 25 y 30 llamadas diarias, incluso en domingos y festivos”, argumenta. Marta Bergadà subraya que estas prácticas “pueden tener un impacto muy negativo en la salud mental del deudor, generando estrés, ansiedad y una sensación constante de angustia”.
A pesar de intentar refinanciar y reagrupar sus deudas, la insuficiencia de ingresos hizo inviable cualquier solución por sus propios medios. Marta Bergadà expresa que “el hombre luchó con todas sus fuerzas para ponerse al día de los pagos que tenía pendientes, pero llegó un punto en que le fue imposible”.
Pero todo empezó a cambiar en octubre de 2025. “La casualidad hizo que un día, buscando información, entrara en Facebook y descubriera el Foro de la Ley de la Segunda Oportunidad que dirige Marta Bergadà. Estuve leyendo comentarios y lo que finalmente me convenció fue que en Bergadà Abogados hacen una fase de investigación previa para tener las cosas claras, algo que no sucede con las plataformas Low Cost. Además, vi mucha transparencia, no había letra pequeña, daba confianza y el trato era de tú a tú”. De este modo, contactó y concertó una reunión, aportando posteriormente toda la documentación. “Vimos claramente que se trataba de un deudor de buena fe, requisito indispensable para poderse acoger a la Ley de la Segunda Oportunidad, e iniciamos el correspondiente procedimiento”.
La buena noticia llegó recientemente, cuando el juez de la Plaza número 2 de la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de Barcelona le liberaba de una deuda de 49.542,94 euros. “Cuando me llamaron de Bergadà Abogados para decirme que se me había exonerado del pasivo insatisfecho me quedé sin palabras y aún lo estoy asimilando. Tengo que reconocer que no dormía bien, pero ahora el futuro se ve diferente. Marta Bergadà y su equipo han hecho un buen trabajo y han salvado tres vidas: la mía, la de mi hermana y la de mi sobrino, que para mí es lo más importante”, expresa. A su vez, puntualiza que “esto ha sido una enseñanza de la vida y también demuestra que desde pequeños tendríamos que aprender Educación Financiera”.
Finalmente, Marta Bergadà expresa que, “una vez más, la Ley de la Segunda Oportunidad ha permitido que una familia en situación de vulnerabilidad pueda rehacer su vida, siendo un auténtico salvavidas. Por ello, es clave seguir difundiendo este mecanismo legal, el cual se ha convertido ya en un renacer para numerosas personas”. Asimismo, remarca que, “tal y como señala nuestro cliente, es fundamental que se imparta formación en Educación Financiera, incluso a los niños pequeños”.
