La
Audiencia
de
Barcelona
ha
condenado
a
cinco
narcotraficantes
que
crearon
tres
laboratorios
de
cocaína
en
Barcelona
y
Viladecans
a 6
años
y
nueve
meses
de
cárcel
por
un
delito
contra
la
salud
pública,
al
aceptar
la
atenuante
de
dilaciones
indebidas
tras
el
"desconcertante"
retraso
en
la
instrucción
del
caso.
Según
la
sentencia,
la
pena
prevista
para
los
integrantes
de
una
organización
delictiva
dedicada
al
tráfico
de
estupefacientes
es
de
nueve
a
doce
años
de
cárcel,
y
una
multa
que
resulta
de
multiplicar
por
cuatro
el
valor
de
la
droga
decomisada.
El
juez
ha
aceptado
la
atenuante
y
les
impone
por
este
delito
la
pena
de
seis
años
y
nueve
meses,
"justo
la
mitad
que
cabría
imponer",
y no
les
hará
pagar
la
multa
que
el
fiscal
pedía
de
dos
millones
de
euros,
ya
que
en
el
juicio
no
se
llegó
a
practicar
ninguna
prueba
encaminada
a
determinar
el
valor
de
la
droga
encontrada.
El
caso
se
remonta
a 7
de
junio
de
2007
cuando
los
bomberos
atendieron
un
incendio
provocado
por
una
explosión
en
el
número
116
de
la
calle
Entenza
de
Barcelona
y
descubrieron
que
la
vivienda
se
utilizaba
como
laboratorio
para
la
producción
de
cocaína.
Los
integrantes
de
la
banda
escaparon
antes
de
la
llegada
de
los
Bomberos
y
los
Mossos,
aunque
los
agentes
intervinieron
documentación
falsa,
que
permitía
a
los
delincuentes
alquilar
pisos
y
coches
y
abrir
cuentas
bancarias
sin
despertar
sospechas.
Paralelamente,
la
Policía
Nacional
siguió
otra
pista
que
les
permitió,
a
finales
de
agosto
del
mismo
año,
localizar
en
Florencia,
con
la
ayuda
de
las
autoridades
italianas,
2,6
kilogramos
de
cocaína
y
desmantelar
un
segundo
laboratorio
de
adulteración
de
droga
en
la
calle
Breda
de
la
capital
catalana..
Mas
tarde
se
descubrió
un
tercer
laboratorio
en
Viladecans
(Barcelona),
donde
también
se
cortaba
la
droga
que
se
distribuía
a
terceros.
En
la
operación,
se
detuvo
a
los
cinco
acusados,
se
decomisaron
25
kilogramos
de
cocaína
y
papelinas
de
heroína;
y se
desmantelaron
los
tres
laboratorios,
cada
uno
de
los
cuales
trataba
al
mes
60
kilogramos
de
droga.
Además,
se
intervinieron
30.000
euros
falsos,
40.000
euros
legales,
dos
armas
de
fuego,
tres
vehículos
de
alta
gama
y
documentación
falsa.
El
juez
impone
penas
de
entre
siete
y
ocho
años
de
cárcel
para
los
acusados
Ferdi
N.,
de
32
años;
Erjon
C.,
de
28;
Janko
S.,
de
44 y
Juan
Carlos
L.L.,
de
35
por
delitos
contra
la
salud
pública,
por
tenencia
ilícita
de
armas
y
por
falsedad
documental
y
les
condena
a
pagar
multas
de
entre
1.080
y
1.620
euros.