La
Audiencia
de
Barcelona
considera
que
el
Centro
de
Convenciones
Internacional
de
Barcelona
(CCIB),
donde
trabajaba
el
principal
acusado
del
asesinato
del
entonces
director
de
la
empresa,
que
murió
de
un
disparo
en
la
nuca
en
plena
calle
Santaló
en
febrero
de
2009,
no
tendrá
que
pagar
las
indemnizaciones
por
el
crimen,
tal
y
como
pide
la
Fiscalía
y
las
acusaciones
particulares.
En
un
auto,
la
Audiencia
concluye
que
la
empresa
no
debe
ser
declarada
responsable
civil
subsidiaria
ni
hacerse
cargo
de
las
indemnizaciones
en
el
caso
de
que
los
autores
del
crimen
no
puedan
hacer
frente
a
los
400.000
euros
que
pide
la
Fiscalía
para
los
familiares
de
la
víctima,
Félix
Martínez
Touriño.
Así,
estima
el
recurso
de
apelación
interpuesto
por
los
representantes
del
CCIB
porque
considera
que
el
vínculo
empresarial
que
existe
con
el
presunto
cerebro
del
crimen,
el
jefe
del
área
audiovisual
del
CCIB,
Manuel
Moreno,
no
significa
que
ésta
deba
responder
por
el
delito.
Para
la
Audiencia,
que
Manuel
Moreno
decidiera
matar
a su
jefe,
Félix
Martínez
Touriño,
porque
al
parecer
iba
a
despedirle
explicaría
el
móvil
pero
no
justificaría
"en
modo
alguno"
que
la
empresa
responda
por
las
acciones
de
su
empleado
sufragando
las
indemnizaciones.
Además
de
los
400.000
euros
para
la
madre,
la
hermana
y la
novia
de
Touriño,
la
fiscal
pide
en
su
escrito
de
acusación
25
años
de
cárcel
para
Manuel
Moreno,
como
inductor
del
crimen,
y la
misma
pena
para
los
otros
tres
principales
acusados:
el
sicario
que
le
descerrajó
el
tiro
a la
víctima
y
otros
dos
cooperadores
necesarios.