Uno
de
los
principales
presuntos
testaferros
de
Juan
Antonio
Roca,
supuesto
cerebro
de
la
trama
de
corrupción
en
Marbella
(Málaga),
se
ha
desvinculado
de
la
gestión
efectiva
de
las
sociedades
de
Roca
y ha
asegurado
que
sólo
participó
en
dos
casos
puntuales,
indicando
que
de
cualquier
forma
seguía
instrucciones
de
éste.
Ha
insistido
en
que
no
conocía
si
los
fondos
eran
lícitos
o
ilícitos
y ha
afirmado
que
"en
absoluto"
tuvo
sensación
de
pertenecer
a
una
organización.
El
acusado
Óscar
Benavente,
que
ha
declarado
este
lunes
en
el
segundo
bloque
del
juicio
del
caso
'Malaya',
ha
reconocido
ser
fiduciario
de
Roca,
para
el
que
empezó
a
trabajar
en
1996.
Ha
explicado
que
primero
éste
le
pidió
que
hiciera
"un
par
de
cosas"
en
Madrid,
empezando
una
relación
"de
amistad
y
confianza",
tras
lo
que
le
dijo
que
"se
iba
a
incorporar
de
pleno
a
realizar
gestiones
en
el
Ayuntamiento
que
le
iban
a
llevar
tiempo".
Así,
se
trasladó
a
Marbella,
"una
ciudad
que
me
encanta
o
mejor
dicho
me
encantaba",
donde
se
encargó
de
varias
cosas,
como
"dirigirle
la
obra
de
su
casa
y en
las
instalaciones
ganaderas,
llevarle
sus
cosas
del
día
a
día,
a lo
mejor
acercar
a
sus
hijos
al
colegio,
ayudar
un
poco
a su
mujer,
cosas
muy
normales".
Ha
dicho
que
llegaron
a un
acuerdo
por
el
que
en
ese
momento
"me
paga
900
euros
mensuales
en
metálico
y me
da
casa
donde
vivir".
Ha
señalado
que
no
conocía
la
existencia
de
todas
las
empresas
investigadas,
pero
sí
de
la
"actividad
incesante
empresarial"
de
Roca.
En
este
punto,
ha
asumido
su
participación
directa
en
la
sociedad
Marqués
de
Velilla,
dedicada
a la
cría
de
caballos;
y en
Gracia
y
Noguera,
desde
que
se
inició
una
promoción
de
viviendas,
aunque
respecto
a
otras
ha
señalado
que
"a
mi
me
dice
el
señor
Roca,
como
fiduciario
suyo
que
soy,
haz
lo
que
sea
y lo
hago".
Ha
indicado
que
desde
Gracia
y
Noguera
se
hacían
préstamos
a
otras
sociedades,
aunque,
sin
ver
los
documentos,
no
ha
podido
concretar
ni a
qué
empresas
se
prestó
ni
las
cuantías,
pero
sí
ha
asegurado
que
seguía
las
instrucciones
del
principal
acusado.
Ha
dicho
que
no
sabe
el
origen
de
estos
fondos,
pero
que
Roca
le
dijo
"que
era
de
su
patrimonio".
"No
le
pregunté,
porque
era
un
señor
que
no
me
merecía
ningún
tipo
de
duda",
ha
apostillado.
Asimismo,
ha
indicado
que
fue
quien
le
habló
a
Roca
de
otra
de
las
principales
testaferros,
Montserrat
Corulla,
también
acusada,
porque
eran
amigos
desde
la
infancia.
"Cuando
Juan
Antonio
me
dice
que
está
haciendo
inversiones
en
hoteles
y
que
tiene
que
buscar
a
alguien
le
digo
que
tengo
una
amiga
que
es
una
chica
bastante
lista
y
trabajadora
que
estaba
en
México
pero
no
tenía
ganas
de
seguir,
se
entrevistaron
y
comenzó
a
trabajar
para
él",
ha
señalado.
Sobre
determinadas
obras
de
arte,
ha
dicho
que
se
le
dijo
que
"se
iba
a
hacer
un
documento
con
el
seguro
de
estas
obras
y
que
iba
a
venir
a mi
nombre",
aunque
ha
manifestado
que
no
conoce
la
relación
de
cuadros,
ni
los
nombres,
ni
tampoco
el
valor.
Ha
admitido
que
sabía
que
Roca
estuvo
detenido
en
2002,
pero
ha
dicho
que
tras
esto
no
cambió
en
nada
su
forma
de
gestionar
las
sociedades
ni
se
dieron
órdenes
diferentes..
También
ha
declarado
el
acusado
Sergio
Santana,
quien
ha
negado
que
tuviera
contacto
con
Roca
en
Planeamiento
2000,
donde
él
trabajó
y ha
dicho
que
no
sabe
si
iban
a
verlo
empresarios
a
Maras
Asesores
ni
si
sus
sociedades
se
financiaban
con
dinero
de
estos
constructores,
al
tiempo
que
ha
rechazado
que
tuviera
la
sensación
de
pertenecer
a
una
organización
delictiva.
En
este
sentido,
ha
dicho
que
era
"una
oficina
y se
hacían
cosas
normales".
Ha
asegurado
que
fue
apoderado
en
una
empresa,
aunque
no
sabe
si
llegó
a
realizar
alguna
gestión,
ya
que,
únicamente,
ha
apuntado,
"me
dieron
un
poder
porque
los
administradores
estaban
en
Sevilla".
En
otro
caso,
se
limitó
en
una
ocasión
a ir
al
notario
y
firmar.
También
han
declarado
otros
tres
abogados
del
gabinete
jurídico
de
Madrid,
quienes
han
indicado
que
figuraban
en
alguna
sociedad
por
orden
de
Sánchez
Zubizarreta,
pero
se
limitaban
a
firmar
lo
que
se
les
decía,
asegurando
que
no
mantuvieron
reuniones
con
Roca.