La especialización en el Ministerio Fiscal

Publicado el miércoles, 22 abril 2020

Escarlata Gutiérrez Mayo, Fiscal – No solo acusamos.

La Figura del Fiscal se configura, constitucional y legalmente, como un operador jurídico imparcial, garante de la legalidad y protector de los más vulnerables, como los menores, las personas con discapacidad, o los consumidores y usuarios. No solo acusamos.

En el ámbito penal está imparcialidad y defensa de la legalidad se traduce en que tenemos el mismo interés en que se condene al culpable que en que se absuelva al inocente, no siempre acusamos, ni cobramos más por acusar.

Escarlata Gutiérrez MayoNuestro principal ámbito de actuación se desarrolla en el orden penal, donde intervenimos en todas las fases del proceso: desde la instrucción o investigación de las causas, la denominada fase intermedia, en la que solicitamos la apertura del juicio oral formulando escrito de acusación, si existen indicios para ello, o en caso contrario, pedimos el sobreseimiento y archivo de las actuaciones. Intervenimos igualmente en el juicio oral, en la tramitación de los recursos que en su caso se interpongan o que nosotros interpongamos contra la sentencia y finalmente en la fase de ejecución, para garantizar el cumplimiento de las penas impuestas en la sentencia y el pago de la responsabilidad civil a los perjudicados. Esto nos permite una tener una perspectiva global de todo el proceso penal. Desde mi experiencia personal, intervenir en todas las fases del proceso penal me ha servido para ser mejor profesional en cada una de ellas.

Debido a la gran variedad de delitos existentes, cada uno con características peculiares, los Fiscales estamos especializados por materias. De este modo, solemos estar adscritos al menos a una especialidad dentro de nuestra Fiscalía. En las Fiscalías Provinciales grandes como, como por ejemplo la de Madrid, esta especialidad se lleva con carácter exclusivo, mientras que en Fiscalías medianas o pequeñas la especialidad se compagina con la llevanza de Juzgados mixtos o de instrucción.

Existen fiscales especialistas en las siguientes áreas: violencia sobre la mujer; menores; criminalidad informática; siniestralidad laboral; medio ambiente, extranjería; seguridad vial; cooperación internacional; protección y tutela de las víctimas en el proceso penal; vigilancia penitenciaria; delitos económicos; delitos de odio y discriminación. Además de las especialidades existentes en personas con discapacidad; en protección y defensa de los derechos de las personas mayores y en protección de los consumidores y usuarios, que pertenecen al orden jurisdiccional civil.[1]

En cada especialidad existe un Fiscal de Sala y varios fiscales adscritos que se integran en la Fiscalía General del Estado. Por su parte, en cada Fiscalía Provincial hay un Fiscal Delegado y en su caso también fiscales adjuntos, dependiendo del tamaño de la Fiscalía y del volumen de trabajo que exista de cada materia, así como Fiscales de enlace en las Fiscalías de Área o en las Secciones Territoriales. Además, en diversas Comunidades Autónomas existen Fiscales Delegados Autonómicos de algunas de las especialidades. Todos ellos forman la red de fiscales especialistas, quienes bajo las directrices de la Fiscalía de Sala, actúan de forma coordinada en todo el territorio nacional.[2]

Los Fiscales que forman parte de cada especialidad asumen las causas de esta en todas las fases del proceso, bien con carácter exclusivo o bien compaginándolas con el resto de las materias. Pero, formar parte de una especialidad no solo supone asumir los asuntos correspondientes a la misma, lo que ya por sí mismo conlleva un aprendizaje, sino que también suele ir acompañado de la asistencia a cursos de formación continua y a las Jornadas anuales de especialistas. Igualmente, dentro de la red se plantean diversas cuestiones jurídicas que nos permiten continuar aprendiendo y actuar coordinadamente.

En definitiva, estar especializados nos permite abordar estos temas con mayor conocimiento y experiencia, lo que siempre redunda en una mejor calidad del servicio prestado al ciudadano.

En mi caso soy adjunta a las Secciones contra la criminalidad informática desde 2015 y contra la delincuencia económica desde 2017, lo que me ha permitido profundizar en estas materias y aprender mucho sobre las mismas.

La mayoría de los fiscales, debido a la sobrecarga de trabajo que sufrimos, tenemos que dedicar parte de nuestro tiempo libre a estudiar la especialidad, pues tenemos que compaginarla con la llevanza de Juzgados ordinarios, y en muchas ocasiones mixtos. Ampliar la plantilla de Fiscales permitiría potenciar las especialidades, pudiendo dedicarnos con exclusividad, o en mayor parte, a las mismas.

Por último, uno de los argumentos que se ha esgrimido en favor de la instrucción por parte de los Fiscales, es que nosotros, a diferencia de los Jueces de Instrucción, estamos especializados. En el Código Penal existen muchos tipos de delitos y algunos son de muy compleja instrucción, la especialización de los Fiscales supone que, por la formación y experiencia adquirida en cada materia, nuestro conocimiento de esta es amplio, lo que redundaría en beneficio de la agilidad y eficiencia en la investigación de aquellos hechos que pudiesen ser delictivos.


[1] Puedes consultar las áreas especializadas del Ministerio Fiscal en este enlace: https://www.fiscal.es/Áreas-especializadas

[2]  Instrucción 1/2015 de la Fiscalía General del Estado, sobre algunas cuestiones en relación con las funciones de los Fiscales de Sala Coordinadores y los Fiscales de Sala Delegados. https://www.fiscal.es/documents/20142/d013b754-582c-e26a-19d1-4d41a2577aab

 

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