Eva García: “La asistencia temprana del procurador a las víctimas de VIOGEN las protege más eficazmente”

Publicado el lunes, 8 marzo 2021

Eva María García Fernández es la decana del Ilustre Colegio de Procuradores de Girona y presidenta de la Comisión de Igualdad y Asistencia a las Víctimas del Delito del Consejo General de Procuradores de España. Una mujer magnética, que, enseguida, consigue atraer la atención sobre su profesión, por la que muestra verdadera pasión, así como una enérgica actitud la defensa de la igualdad, tanto en su profesión, dónde hoy las mujeres son una gran mayoría -dos terceras partes- aunque no alcanzan el mismo nivel de representación en su representación en órganos colegiales dónde superan ligeramente el tercio de los que ocupan el decanato. Una situación sobre la que muestra su decido compromiso a mejorar.

Es pues, un referente en el sector legal que con constancia y tenacidad muestra verdadero compromiso con la procura y con los derechos de las mujeres. En particular es de desatacar su iniciativa para que se dote de los fondos necesarios al Turno de Oficio para que “desde el minuto uno” la mujer víctima de Violencia de Género o vulnerabilidad social pueda tener, además de un abogado, un procurador que “se ocupará de agilizar todos los plazos procesales para que la mujer esté mucho más protegida”. 

Defiende para la conciliación el “imprescindible papel” que juegan los colegios profesionales que suponen “un soporte colectivo” para que garantizar que el justiciable este representado incluso ante los imprevistos que puedan surgir.

Tiene la procura en Eva García un valor notable para impulsar la igualdad dentro de su colectivo y protegerla en la sociedad.

 

Eva García

Eva García

Carlos Capa / @capa_carlos

Pregunta: ¿Sigue siendo la procura una profesión poco interiorizada en la sociedad?

R: Cuesta transmitir el mensaje de lo que es un procurador. La definición técnica no ayuda: representante procesal de la parte. Pero cuando explicas todo lo que hace un procurador, en qué consiste esa representación procesal, la gente se queda muy sorprendida y entiende que, en nuestro sistema jurídico, el papel que desempeña el procurador es fundamental, tanto como colaborador directo del abogado, como interlocutor en los órganos judiciales y estrecho colaborador de la Administración de Justicia, así como impulsor de todo proceso de ejecución.

P: En vísperas del 8 de marzo, ¿Qué reclaman las procuradoras en materia de igualdad?

R: Además de lo que reivindica cualquier mujer en la decidida lucha por la igualdad, en el ámbito más específico de la procura reivindica mayor presencia del procurador como solución añadida para reequilibrar una compleja situación de vulnerabilidad o de desigualdad, ofreciéndonos los procuradores como los representantes técnicos de confianza en los juzgados, tanto para las víctimas de delitos de violencia de género, contribuyendo a paliar el efecto de doble victimización o victimización secundaria siendo su persona de confianza en los juzgados desde el mismo momento en que se produzca la denuncia,  manteniéndola apartada del órgano judicial hasta su irremediable presencia, informada y acompañada para cualquier trámite que se precise por encargo del abogado director de la defensa, garantizando su confidencialidad, acelerando el proceso en el tráfico profesionalizado de notificaciones, de aportación de escritos e informes…, como en procedimientos que afecten a personas vulnerables por la edad: menores, mayores, ofreciéndonos de igual forma porque la edad puede resultar un factor de invisibilidad jurídica, además de su alto grado de dependencia, o vulnerables por sufrir una discapacidad física o intelectual, porque pueden encontrar barreras de acceso al pleno ejercicio de sus derechos jurídicos, y creemos que los procuradores, que ya en nuestro día a día estamos al lado de estas personas en innumerables ocasiones, deberíamos incrementar esa presencia, procediendo, para ello, a la debida formación específica en perspectiva de género.

Por otro lado, reivindica medidas en conciliación para lograr una mayor justicia social acometiendo una regulación legal que de dignidad a nuestro colectivo. Hay situaciones muy duras en el día a día de la Procura como una situación grave de fuerza mayor, el fallecimiento de un familiar, un grave accidente, una maternidad forzosa… que no tienen una solución legal y afectan decididamente a la seguridad jurídica, puesto que, no ya cada territorio, sino cada órgano judicial puede adoptar una solución distinta, pudiendo provocar un menoscabo en el principio de tutela judicial efectiva que reclama cada ciudadano y es misión de cada procurador y de la Administración de Justicia.

P: La procura es una profesión de composición mayoritariamente femenina, pero no es así en su presencia en los colegios profesionales ¿Por qué esa disfunción?

R: Efectivamente es así. Si analizamos la composición de la Procura en España, de un total de 9888 Procuradores, 6623 son mujeres, es decir, el 66,9 %, mientras que los hombres son 3.265. Por tanto, la base es eminentemente femenina. Ya en la composición de las Juntas de Gobierno de los Colegios Profesionales de Procuradores, esa tendencia tiende a nivelarse, aunque todavía gana el género femenino, componiendo las Juntas 374 mujeres de un total de 626, es decir, el 58,9 %. Pero donde aparece la limitación velada al ascenso laboral de las mujeres, el “techo de cristal” en nuestra profesión, es en la composición de los Decanatos: de 67 Decanos, únicamente 28 son mujeres y 39 son hombres, reduciéndose el porcentaje del 41,8 % de mujeres frente al 58,2 % de hombres.

Debemos analizar los factores y desde la Comisión de Igualdad tratar de invertir esa pirámide, en proporción al número masivo de mujeres procuradoras, o cuando menos tender hacia la paridad real.

Estoy convencida que uno de ellos, que no todos, afecta directamente a la falta de medidas en conciliación de vida laboral y familiar, reivindicación firme que estamos llevando a cabo desde la Comisión de Igualdad del Consejo General de Procuradores de España, habiendo planteado ya al Ministerio de Justicia, con el que tenemos creada una Comisión Mixta, con la participación de Abogados y Graduados Sociales,  una serie de medida que van en la línea de que se nos reconozcan reformas legislativas por las que, ante una causa grave, inesperada, totalmente incapacitante, de fuerza mayor, podamos suspender, durante tres días, los efectos jurídicos que se generan tanto por la recepción de firma, provocando la desconexión digital de las plataformas telemáticas oficiales durante tres días, la presentación de escritos de plazo durante tres días y la no asistencia a Vistas, ante ausencia de sustituto, durante tres días, también. Esto, junto con la garantía del derecho al descanso en los períodos vacacionales, contribuirá a que las mujeres procuradores se animen a ocupar cargos de dirección que exigen la dedicación de un tiempo extraordinario que muchas veces han de destinar a otras responsabilidades familiares. Pero no cabe duda que el día que impere la mentalidad, tanto en hombres como en mujeres, que esas tareas deben ser asumidas al 50 %, habrá más mujeres en puestos de responsabilidad. Y lo que ocurre en la Procura también es fiel reflejo de ello.

P: ¿Qué puede hacer la procura para promover la igualdad de género?

R: Desde el punto de vista de la profesión, como he dicho, es indispensable que se acometa esa necesaria regulación legal en conciliación de vida laboral y familiar. Ahí ya ganamos un tiempo de oro para que las mujeres procuradoras se planteen acceder a puestos de dirección.

Desde la perspectiva de la asistencia procesal a las personas vulnerables, formación continuada tanto en perspectiva de género, como en derecho procesal específico.

Y siempre, de forma didáctica y educativa, bien ante nuestros hijos, bien ante situaciones de discriminación, de machismo, que detectemos en la sociedad, tratar de defender el valor de la igualdad.

P: Siendo la Violencia de Género un tremendo problema social ¿Cómo combate la procura este problema?

R: La procura debe aportar su esencial granito de arena en el apoyo a las víctimas del delito de violencia de género. Desde la transversalidad con el que debe abordarse el terrible problema de la violencia de género, empezando por la educación en igualdad, que desde mi punto de vista sería lo fundamental, en el ámbito específico del proceso judicial donde actúa la Procura, el procurador debe formarse en perspectiva de género y querer estar al lado de las víctimas siendo su apoyo a lo largo de todo el proceso, desde que se denuncia una situación de violencia de género, siendo el primer derecho de la víctima, un representante procesal técnico cualificado al tiempo que un abogado defensor. No debe negarse ese derecho a las víctimas: el abogado ejercerá su defensa, pero la representación debería encargarse al procurador para que ambas profesiones contribuyeran con sus mejores armas en beneficio de la víctima.

P: Desde su posición de responsable de asuntos de género en el CGPE ¿Qué iniciativas han puesto en marcha? ¿Cuáles son las prioridades desde su reciente elección?

R: Las prioridades muy importantes, de entrada, son:

La primera, lucha inquebrantable para que se reconozca la regulación legal que hemos planteado al Ministerio de Justicia en derecho a la conciliación. No sólo se benefician los procuradores, también los ciudadanos, que verán protegido su derecho a la tutela judicial efectiva, la Administración de Justicia, mejorando en calidad al dotar de seguridad jurídica unas situaciones clamorosas, que se han visto incrementadas con la pandemia y han puesto en duda la calidad de la justicia social que ampara a los operadores jurídicos, y en definitiva la calidad democrática del Estado.

Por otro lado, regulación legal que garantice mayor presencia del procurador en el proceso de las víctimas de violencia de género. En materia de violencia de género, acabamos de presentar enmiendas al Anteproyecto de Ley de Enjuiciamiento Criminal, en aquellos artículos relacionados con el ofrecimiento de derechos a las víctimas, para que se nombre un procurador desde el minuto uno de la denuncia, así como en las acciones civiles que puedan ejercer. También, en materia de Proyecto de Ley Integral del Menor y en derechos de las personas con discapacidad, queremos estar atentos y vigilantes para reivindicar una mejora procesal cuando la Procura, en tanto que técnicos de ello, valoremos que podamos aportarla.

Para valorar y detectar situaciones en que la Procura pueda aportar su valor añadido es indispensable una intensa actividad institucional. El constate contacto con otras instituciones sensibles y defensoras del mismo objetivo, hará que cada vez seamos más visibles, conocidos, necesitados y queridos por la sociedad.

La base de cimentación de la comisión de igualdad del CGPE es siempre la misma: la necesaria y legítima lucha por la igualdad. Igualad real entre hombres y mujeres, sin discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquiera otra condición personal o social. Es nuestra bandera, y queremos enarbolarla allá donde detectemos que se producen situaciones de desigualdad, de vulnerabilidad, tratando de restablecer o reequilibrar, con nuestras características profesionales y personales, aquellos derechos básicos que asisten a toda persona.

Sobre el autor
Carlos Capa

Periodista jurídico. Autor de Vida Jurídica en Cinco Días y Director de Lawyerpress TV. Redactor jefe área despachos e instituciones de Lawyerpress. carlos.capa@lawyerpress.com - @capa_carlos

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