Un siglo de mujeres en el ejercicio de la abogacía

Publicado el viernes, 21 enero 2022

Patricia Aira González, Socia Fundadora de Pactaria, Legal & Consulting, Socia y Directora Académica de Lawyou, Socia WLW

Patricia Aira González

Patricia Aira González

El pasado día 12 de enero de 2022 se produjo el centenario de la colegiación de la primera mujer que ejerció en España la profesión de abogada, gracias a su admisión como colegiada en el Ilustre Colegio de Abogados de Valencia (ICAV). Se llamaba Ascensión Chirivella, y actualmente se está rodando un documental en el que se va a narrar la historia de esta mujer, poco conocida por el gran público, a diferencia de otras de sus coetáneas como, por ejemplo, Clara Campoamor.

El caso de Chirivella es importante no sólo por el hecho de haber sido la primera mujer en haber obtenido la colegiación para el ejercicio de la profesión de jurista (que heredaba de su padre, procurador), sino por la valentía que esta mujer demostró al querer ejercer como abogada en unos tiempos complejos y en los que la profesión de letrado estaba monopolizada por los hombres.

Aunque es cierto que fue la primera mujer en colegiarse, no fue sin embargo la primera en obtener la licenciatura en Derecho, ya que por pocos meses la superaría la conocida jurista y política Victoria Kent.

Pues bien, se cumple un centenario del ejercicio de la profesión de jurista por parte de las mujeres en España, y puede decirse que, afortunadamente, muchas cosas han cambiado desde entonces.

Hoy, las mujeres nos encontramos plenamente incorporadas al ejercicio profesional en múltiples ámbitos, dentro de los cuales se encuentra también el de la abogacía. También tenemos mujeres juristas ocupando puestos de importante responsabilidad para nuestro colectivo, como es el caso – que menciono por su actualidad -, de María Eugenia Gay Rosell, Decana del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona que pasará a ocupar, en los próximos días, el cargo de Delegada del Gobierno en Cataluña.

Sin embargo, y a pesar de que es cierto que las mujeres hemos dado pasos de gigante en nuestra evolución y desarrollo en prácticamente todos los ámbitos profesionales, incluido el del Derecho, no lo es menos que se trata de un proceso que no ha estado exento de una lucha constante de nuestro colectivo por ser tratado, en la práctica y de forma real, de forma igualitaria con nuestros compañeros, los hombres.

En el caso particular de la abogacía, esta lucha ha sido liderada por numerosas mujeres que, durante las distintas décadas del siglo XX (y de lo que llevamos del siglo XXI), han ido rompiendo “techos de cristal” y demostrando que era posible otra forma de ejercer nuestra profesión, en la que las mujeres no sólo podemos, sino que debemos estar presentes.

Precisamente, a algunas de ellas se les rendirá próximamente homenaje en una publicación que, actualmente, se encuentra en pleno proceso de desarrollo gracias al apoyo, entre otros, del Centro de Estudios Garrigues y la asociación Women in a Legal World (WLW), de la que formo parte desde hace tiempo.

En el caso particular de WLW, me gustaría destacar que se trata de una organización sin fines de lucro, nacida en España de la mano de Marlen Estévez Sanz, una mujer sin duda pionera en el reconocimiento y promoción del talento femenino en el sector legal en España. Las socias de WLW cuentan con capacidad de influencia en sus profesiones, y tienen un deseo: transformar el entorno profesional en el que se desenvuelven, con el fin de generar condiciones que permitan que todos, también las mujeres, tengan la misma oportunidad de brillar y conseguir el éxito en su carrera, configurando así un modelo que satisfaga a todos.

En un sentido más amplio, y en todo caso, me gustaría destacar también la importancia de la labor desarrollada por las múltiples asociaciones que, de forma desinteresada y con el ánimo de buscar un beneficio para el colectivo femenino, se encuentran día a día en la lucha por lograr que las mujeres ocupemos el espacio profesional que nos corresponde – sobradamente merecido por cierto – en cada sector y, en el caso que a mí me ocupa, en el sector de la abogacía.

Sin duda, debe ser nuestro objetivo tener referentes femeninos en todos los ámbitos profesionales, en los medios de comunicación, en la prensa, en las mesas de debate, en los centros de toma de decisión, en los claustros de las instituciones académicas y en los consejos de administración.

Y este debe ser nuestro objetivo por un claro motivo: que es posible, y que juntas lo lograremos.

Sobre el autor
Redacción

La redacción de Lawyerpress NOTICIAS la componen periodistas de reconocido prestigio y experiencia profesional. Encabezado por Hans A. Böck como Editor y codirigido por Núria Ribas. Nos puede contactar en redaccion@lawyerpress.com y seguirnos en Twitter en @newsjuridicas

Comenta el articulo