El pasado viernes, 4 de febrero, el Consello da Avogacía Galega ha rendido homenaje al procurador Argimiro Vázquez Guillén por su trayectoria profesional, colaborando con profesionales de la abogacía galega durante más de cinco décadas. En un acto privado celebrado en la sede del Consello da Avogacía Galega, el secretario del Consello y Decano del Colegio de Abogados de A Coruña, Augusto Pérez-Cepeda, hizo entrega de una placa conmemorativa agradeciendo su fructífera colaboración con la abogacía gallega durante más de medio siglo.
Argimiro Vázquez Guillén ejerce la profesión de procurador en Madrid desde 1968. Hijo del abogado carballés Antonio Vázquez Mouzo, su nombre está presente en cientos o miles de poderes para pleitos otorgados en nuestra Comunidad, representando a personas e instituciones de Galicia ante el Tribunal Supremo y demás instancias situadas en la capital del Estado.
“La figura de Argimiro Vázquez Guillén es toda una referencia para la abogacía de Galicia. Ha sido y sigue siendo, un puntal de nuestra profesión en la Capital del Estado, como lo puede comprobar cualquier compañero que visite su despacho, donde se respira galleguidad y un compromiso con la profesión incondicional y fuera de toda duda Este homenaje supone un reconocimiento de varias generaciones por su trabajo y dedicación”, señalan desde el Consello da Avogacía Galega.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago en los años 60, se dio de alta en el Colegio de Procuradores de Madrid el 15 de octubre de 1968. Perteneció a la Junta del mismo, como vocal primero durante 8 años, entre 1980 y 1988.
Entre sus cargos, destaca el de vicepresidente de la Asociación de Juristas Gallegos en Madrid (Iurisgama) y vicepresidente de la Fundación Fide. En su larga carrera profesional tramitó temas de importancia, como Matesa en el año 1969, Mariano Rubio, Polanco, Palazón, Mario Conde, Gerardo Díaz Ferrán, caso Gurtell, Afinsa … También representó en su momento al presidente de Italia, Silvio Berlusconi.
Le fue concedida la Medalla al Mérito por el Ilustre Colegio de Abogados de A Coruña. En el mes de enero de 2018, le fue entregada por el Ministro de Justicia la Medalla de San Raimundo de Peñafort.

Gran procurador, gran persona.