Alicia Feito: “No solo es necesario saber de leyes, sino interactuar con diferentes entornos y adaptarse a ellos con facilidad”

Publicado el martes, 2 julio 2024

Alicia Feito Pujades es desde febrero de 2023 directora general de Wolters Kluwer Legal Software en España donde con anterioridad ha desempeñado el puesto de directora de Desarrollo de Negocio.

Alicia Feito Pujades

Alicia Feito Pujades

Hans A. Böck / @LP_Hans

Pregunta: Sra. Feito, Wolters Kluwer publica cada año su estudio “The Future Ready Lawyer”. Las encuestas a más de 700 abogados en casi todo el mundo arrojan una foto muy precisa de la abogacía. Richard Süsskind hablaba del futuro de los abogados y no lo veía muy optimista. ¿Qué cuadro general pinta el informe de Wolters Kluwer sobre los abogados?

Respuesta: Según este estudio, las presiones a las que se ven sometidos actualmente los bufetes de abogados son mayores que nunca, ya que se enfrentan constantemente a transformaciones en su ámbito de trabajo. Las firmas de abogados actuales se enfrentan a numerosos retos como, por ejemplo, la creciente complejidad de las áreas de cumplimiento, las mayores expectativas de resultados por parte de los clientes, la dificultad en la contratación y retención de talento, la acuciante exigencia de eficiencia basada en la tecnología o el impacto creciente de la IA generativa, por citar algunos.

P: La tecnología ha arrollado al sector. El hype de Legaltech parece que ha conseguido que las viejas máquinas de escribir y los faxes se hayan jubilado del todo. ¿Hemos finalmente superado esa animadversión de los abogados y abogadas a la tecnología?

R: Yo creo que hemos avanzado muchísimo en este ámbito y prueba de ello son algunos de los resultados que arroja la encuesta Future Ready Lawyer del 2023. En concreto, el 91% de los abogados son conscientes de la importancia del acceso a las últimas herramientas y tecnologías; el 77% conocen las soluciones disponibles y el 80% entiende como beneficiarse de la tecnología jurídica.

Desde hace ya unos años el uso de la tecnología por parte del sector es un camino de no retorno. Llevamos viendo cómo, cada vez más, los abogados ven la tecnología como un verdadero facilitador de su trabajo diario. No obstante, todos los players en el mercado debemos continuar con nuestra labor de pedagogía para ayudarles a entender todo lo que la tecnología puede hacer por ellos.

En este sentido, nosotros contamos con diversas iniciativas que están resultando muy eficaces para que los abogados tengan una visión más completa del rendimiento que pueden sacar a la tecnología, para mejorar sus procesos internos y para ser más eficientes gracias a la innovación. Un ejemplo de estas iniciativas de las que estamos orgullosos por su buena acogida en el sector, son los denominados “Legal Innovation Days”, ciclo de conferencias anual de periodicidad mensual, gratuito y online que ya va por su tercera edición y en la que reconocidos expertos están colaborando con temáticas totalmente innovadoras. O las “Píldoras Legaltech”, amenos vídeos cortos en los que entrevistamos a personalidades influyentes en el sector que, por su propia experiencia profesional, se han convertido en expertos de las más recientes e innovadoras tecnologías y metodologías.

P: Los que aún no están tan digitalizados y familiarizados con la tecnología se nos han quejado muy a menudo de que tecnología y derecho no hablan el mismo idioma. ¿Hay formas de crear herramientas más simples para el usuario?

R: Creo que hoy en día hay tecnologías de todo tipo capaces de adaptarse a las distintas necesidades de los despachos y desde luego al nivel de digitalización que se desee. Por suerte, en el caso de Wolters Kluwer, contamos con todo tipo de herramientas, desde las que asisten a los despachos que están iniciando su proceso de transformación tecnológica hasta las que cubren los procesos más complejos y sofisticados. Lo que es clave es hacer una buena toma de requerimientos, analizar en profundidad el despacho, y ver cómo las diferentes tecnologías pueden ayudarlo en función de la situación en que se encuentre.

P: De todos modos, corren tiempos complejos para la abogacía. Los vientos de cambio les soplan de diferentes direcciones. Apenas aprendida la importancia del LegalTech se nos vienen los aires peligrosos de la Inteligencia Artificial generativa. ¿Dónde puede ser útil esta herramienta en la abogacía y dónde están sus peligros?

R: La profesión de abogado conlleva procesar grandes volúmenes de información y IA proporciona como principal ventaja la mejora en la eficiencia y la productividad, puesto que permite automatizar diversas tareas jurídicas rutinarias, como la redacción de contratos y la revisión de documentos, permitiendo realizar una gran cantidad de trabajo en poco tiempo. Ahora bien, la IA generativa es propensa a generar información falsa, las denominadas alucinaciones, y existen limitaciones y riesgos como la falta de respaldo legal, la inconsistencia, la falta de transparencia o la posibilidad de sesgos.

En cualquier caso, algunos abogados han señalado que estas herramientas son cada vez más relevantes en su trabajo diario, ya que las soluciones tecnológicas que integran inteligencia artificial permiten el manejo rápido de grandes volúmenes de datos y el análisis de problemas legales complejos.

P: La IA tiene también la vertiente del cliente que puede pedir opiniones legales a herramientas como ChatGPT, Bard, Luzia o Watson con el fin de confrontar o contrastar la opinión de su abogado o abogada. ¿Cómo pueden los abogados hacer valer su trabajo en este nuevo mundo de la IA generativa?

R: Lo que debe quedar muy claro es que la IA ayuda a los abogados a ser más eficientes, pero los profesionales del Derecho deben verificar la información generada por la IA, especialmente en el caso de consultas complejas. En otras palabras, no se puede dejar sola a la máquina en el proceso de toma de decisiones.

El objetivo es hacer de la IA un asistente fiable, que mejore la eficiencia del trabajo jurídico sin comprometer la calidad.

P: Como bien resalta el estudio de Wolters Kluwer, los despachos se enfrentan a otros muchos retos. Por ejemplo, estamos observando cómo los despachos y los departamentos legales de las empresas en la captación de talento dan cada vez más importancia a las soft skills y al dominio de herramientas por parte de los candidatos. En su opinión, ¿no habría que reforzar estos aspectos durante el periodo académico?

R: Sí, sin lugar a duda. El mundo académico también tiene que transformarse, y posibilitar a los futuros juristas el desarrollo de otras aptitudes para enfrentarse al mundo laboral. En mi opinión, el abogado que salga con determinadas soft skills, tendrá una mayor facilidad para poder desarrollarse profesionalmente. Estamos en un mundo muy competitivo en el que no solo es necesario saber de leyes, sino interactuar con diferentes entornos y adaptarse a ellos con facilidad. Hemos visto cómo en los últimos años, la forma de trabajo de un abogado ha cambiado rotundamente. Por eso, tiene sentido que la formación académica se adapte a ello también.

P: Y también en los departamentos legales de las empresas hay aires de cambio. Poco a poco los abogados y abogadas de empresa han dejado de trabajar en una burbuja y se han integrado en la estructura empresarial pasando a ser un aliado estratégico de la compañía. ¿Están los in-house preparados para estos cambios y como les ayuda la tecnología en ello?

R: Yo creo que la tecnología ha desempeñado un papel crucial en el nuevo rol de los departamentos in-house, y lo seguirá haciendo, ayudándoles a mejorar su colaboración tanto a nivel interno como externo, así como a mejorar el análisis de datos y a anticiparse a los posibles riesgos que puedan presentarse en la compañía.

P: Desde su punto de vista ¿qué tipos de tecnologías debe utilizar un abogado en su vida diaria, para qué tecnologías tiene que prepararse y qué le vendrá en un futuro?

R: Antes de nada, y como punto de partida indispensable es fundamental un programa de gestión de despachos. Yo personalmente he estado viendo a lo largo de todos estos años cómo realmente el uso de un programa de gestión de despachos contribuye a aumentar la eficiencia y la rentabilidad de los mismos. Hay que darse cuenta de que, al final, un despacho de abogados es una empresa. ¿Nos imaginamos una empresa sin un programa de gestión? ¿sin poder analizar datos? ¿sin poder tener controlado el trabajo?

Luego, ya podremos decidir cómo escalar a otras tecnologías, ya sea automatización de contratos, automatización de documentos, OCRs, firmas electrónicas, espacios colaborativos, etc. Como sabemos, hay innumerables tecnologías en el mercado, pero lo que no deberíamos es dar por hecho que todos los despachos las necesitan todas, sino sólo las que se requieran en función de sus necesidades y problemáticas concretas.

Sobre el autor
Hans A. Boeck

Editor y Director de Lawyerpress. Fundador del grupo Lawyerpress. Periodista con más de 30 años de experiencia en medios nacionales e internacionales. Idiomas: Español, alemán, inglés. Correo electónico: hab@lawyerpress.com y Twitter @LP_hans

Comenta el articulo