Cristina Regalado Martin. Socia y Directora Jurídica de Admos Abogados. Abogada especializada en Derecho de Familia, Sucesiones y Penal. Miembro de AMAFI
En el V Congreso organizado por la Asociación Madrileña de Abogados de Familia e Infancia (AMAFI), bajo el título “El Derecho de sucesiones como reflejo del Derecho de familia”, una de las ponencias que despertó mayor interés entre los asistentes fue la dedicada a los riesgos penales en el ámbito sucesorio, impartida por la abogada penalista Raquel Vega Suso.
Quienes trabajamos en el ámbito del derecho de familia e infancia en Madrid sabemos que los conflictos hereditarios rara vez son únicamente patrimoniales. Las herencias suelen arrastrar dinámicas familiares complejas, tensiones acumuladas durante años y situaciones de especial vulnerabilidad. Precisamente por ello resultó especialmente interesante la perspectiva ofrecida por la ponente, que abordó el fenómeno del fraude hereditario desde su dimensión penal, una realidad que, como señaló, cada vez aparece con mayor frecuencia en la práctica de nuestros despachos.
Uno de los primeros aspectos que subrayó la ponente fue la naturaleza pluriofensiva del fraude hereditario. Se trata de conductas que no solo afectan al patrimonio, sino que pueden lesionar simultáneamente distintos bienes jurídicos: la libre voluntad del futuro causante, la integridad del caudal hereditario y la seguridad jurídica que protege la fe pública. Esta perspectiva permite entender por qué determinadas actuaciones que, en apariencia, se presentan como simples conflictos civiles pueden llegar a tener relevancia penal.
La ponente explicó que las conductas delictivas relacionadas con las herencias pueden aparecer en dos momentos claramente diferenciados: antes del fallecimiento del causante y después de la apertura de la sucesión.
Por un lado, se encuentran los delitos cometidos antes del fallecimiento del causante, en la fase denominada inter vivos. En estos supuestos, el objetivo suele ser influir en la voluntad del testador o reducir su patrimonio antes de que se abra la sucesión. En la práctica, esto puede traducirse en conductas como la manipulación de personas mayores o con deterioro cognitivo para obtener donaciones, poderes o modificaciones testamentarias.
En estos escenarios pueden concurrir delitos como la estafa, la apropiación indebida o incluso conductas de coacciones y amenazas, especialmente cuando la voluntad del causante queda anulada por presiones psicológicas o situaciones de dependencia. La ponente explicó cómo estas situaciones aparecen con frecuencia en contextos familiares en los que existe una relación de confianza previa o una posición de control sobre la persona vulnerable.
Especial interés despertó también el bloque dedicado a la cuestión probatoria, uno de los aspectos más complejos en este tipo de procedimientos. La ponente abordó esta materia con especial claridad, ofreciendo diversas reflexiones y enfoques prácticos que suscitaron gran interés entre los asistentes y que pusieron de relieve la enorme dificultad que, en muchas ocasiones, supone acreditar este tipo de conductas.
La ponencia abordó también las conductas ilícitas que pueden producirse tras la apertura de la sucesión, analizando con especial interés los supuestos en los que se producen manipulaciones documentales o apropiaciones indebidas en el ámbito hereditario. Entre los aspectos que suscitaron mayor atención destacó el análisis de la excusa absolutoria entre parientes cuando el delito se comete contra la herencia yacente, así como la referencia a la más reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre esta cuestión.
Desde la perspectiva del derecho de sucesiones, estas conductas pueden tener además importantes consecuencias civiles. Entre ellas, la declaración de indignidad para suceder, prevista en el Código Civil, que puede privar al autor del delito de su derecho a heredar.
La intervención de Raquel Vega Suso puso de relieve hasta qué punto los conflictos hereditarios pueden trascender el ámbito estrictamente civil y entrar de lleno en el terreno penal. Para quienes trabajamos como abogados de familia y sucesiones en Madrid, este tipo de reflexiones resultan especialmente valiosas, ya que permiten comprender mejor la complejidad real de los conflictos sucesorios.
Encuentros como el organizado por AMAFI, Asociación Madrileña de Abogados de Familia e Infancia, demuestran una vez más la importancia de generar espacios de formación y reflexión entre profesionales del derecho de familia. Solo desde ese intercambio constante de conocimiento es posible afrontar con mayor rigor jurídico los desafíos que plantea la práctica diaria. Si deseas conocer más sobre las actividades formativas, ponencias y análisis especializados, puedes consultar la web de AMAFI, donde se abordan en detalle las últimas novedades del derecho de familia, sucesiones e infancia.
