El Colegio de la Abogacía de Madrid presentará el 20 de octubre un libro del historiador Mario Barabino que reconstruye más de un siglo de historia del edificio de Serrano 9. La publicación, acompañada de una exposición documental, descubre episodios poco conocidos de un palacio que estuvo a punto de ser demolido en los años setenta.

Eugenio Ribón posa con la obra sobre el Palacio de Portago
El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha decidido recuperar la historia de su sede, el Palacio del Marqués de Portago, coincidiendo con el 40 aniversario de su traslado al número 9 de la calle Serrano y dos años después de completar la adquisición de la totalidad del inmueble.
El resultado es el libro El palacio del Marqués de Portago, una investigación del historiador y bibliotecario del ICAM Mario Barabino, que reconstruye la trayectoria de uno de los edificios singulares del patrimonio arquitectónico madrileño, desde sus antecedentes en el siglo XIX hasta su actual función como sede de la abogacía de Madrid.
La publicación, que se presentará el próximo martes 20 de octubre, a las 19:00 horas, es fruto de más de un año de investigación documental y permite conocer las sucesivas transformaciones de un edificio que, antes de convertirse en sede colegial, fue residencia aristocrática, albergó viviendas y estudios profesionales, pasó por manos de una entidad bancaria y estuvo incluso amenazado de demolición.
La iniciativa surgió en 2024, a propuesta del decano del ICAM, Eugenio Ribón, después de que el Colegio completara la adquisición del inmueble.
«Conocer la historia de esta sede es también conocer una parte de la historia de la abogacía madrileña. Serrano 9 ha sido durante cuarenta años escenario de la vida del Colegio y hoy, ya plenamente incorporado a su patrimonio, queremos preservarlo, abrirlo y compartirlo con la profesión y con la ciudad», destaca Ribón.
De residencia aristocrática a sede de la abogacía
La investigación de Barabino ha permitido localizar documentación sobre la existencia de un palacio anterior al edificio actual, más pequeño y de menor altura, cuyo proyecto original se conserva en el Archivo de la Villa de Madrid.
A comienzos del siglo XX, Vicente Cabeza de Vaca, marqués de Portago, encargó al arquitecto Joaquín Saldaña una profunda reforma y ampliación del inmueble. Saldaña, uno de los arquitectos destacados del Madrid de aquella época, transformó considerablemente su estructura, elevó sus alturas y organizó cuatro crujías alrededor de un patio central que originalmente permanecía abierto.
El edificio fue testigo de distintos episodios de la vida social y cultural madrileña. Entre sus habitantes figuró la familia de José Luis de Vilallonga, escritor y actor que nació en el palacio y era nieto del marqués de Portago.
Durante los años treinta también tuvo allí su estudio el escultor Emilio Aladrén, vinculado personalmente a Federico García Lorca.
La investigación recoge estas historias junto con los sucesivos cambios de propiedad y los diferentes usos del inmueble, ofreciendo una visión de la evolución de Madrid a través de uno de sus edificios históricos.
Un palacio que estuvo a punto de desaparecer
Uno de los episodios más llamativos de la historia del Palacio del Marqués de Portago se produjo durante los años setenta, cuando la sociedad propietaria proyectó su demolición para construir un edificio de mayor altura.
El inmueble logró salvarse gracias a su declaración como Bien de Interés Cultural en 1976, una decisión que permitió preservar una parte significativa del patrimonio arquitectónico de la capital.
Posteriormente, el edificio pasó a manos del Banco del País, que llevó a cabo diversas reformas interiores. La liquidación de la entidad, a comienzos de los años ochenta, abrió la posibilidad de que el Colegio de la Abogacía de Madrid adquiriera el inmueble.
Por entonces, el crecimiento de la corporación había dejado pequeñas sus instalaciones en el Palacio de Justicia, por lo que el ICAM buscaba una sede propia que ofreciera espacio suficiente para sus actividades y mantuviera la proximidad a los tribunales.
El 10 de julio de 1984, una Junta General Extraordinaria aprobó la compra del edificio, cuyo precio ascendía a 460 millones de pesetas.
Como el Colegio no podía asumir inicialmente la totalidad de la operación, acordó compartirla con la Mutualidad General de Previsión de la Abogacía. El ICAM adquirió entonces la planta baja, la primera planta y medio sótano, con una superficie conjunta de 2.305 metros cuadrados.
El traslado efectivo se produjo en 1986, poniendo fin a una larga aspiración de la abogacía madrileña de disponer de una sede propia.
En la presentación del libro, Ribón recuerda que ya en 1852 el entonces decano Manuel Cortina lamentaba que «al Colegio no se le podía encontrar en ninguna parte», en referencia a la falta de instalaciones adecuadas para las actividades colegiales y su biblioteca.
Una investigación que recupera documentos inéditos y testimonios históricos
El trabajo de Mario Barabino ha permitido reunir planos, expedientes administrativos, proyectos arquitectónicos y otros documentos que hasta ahora se encontraban dispersos en diferentes archivos.
El volumen incluye una presentación del decano Eugenio Ribón y prólogos de Isabel Winkels, Emilio Ramírez y Luis Martí Mingarro, que abordan la historia del edificio desde distintas perspectivas institucionales y colegiales.
También participa el escritor Javier Puebla, autor de El sabor del último beso: Alfonso de Portago, el marqués sin miedo, con el texto «Volver a casa», dedicado a Alfonso de Portago y a su relación familiar con el inmueble.
El diputado-bibliotecario del ICAM, Emilio Ramírez, destaca en su prólogo que se trata «de una investigación que combina el trabajo de archivo con la reconstrucción de las huellas dejadas por quienes lo proyectaron, lo reformaron y lo habitaron».
La publicación permite ordenar una historia que hasta ahora presentaba lagunas documentales y algunas informaciones inexactas, y ofrece una reconstrucción de las distintas etapas del edificio.
El Museo ICAM dedicará una exposición a la evolución del edificio
La recuperación histórica del Palacio del Marqués de Portago tendrá continuidad en el Museo ICAM mediante una exposición temporal que reunirá planos, fotografías y documentos sobre las transformaciones arquitectónicas del inmueble.
La muestra permitirá seguir la evolución del palacio desde su configuración original hasta las sucesivas reformas que determinaron su aspecto actual, prestando especial atención a la intervención realizada por Joaquín Saldaña a comienzos del siglo XX.
El Colegio también volverá a participar en el programa cultural Madrid Otra Mirada, que permitirá visitar la sede y conocer parte de los fondos históricos conservados por la institución.
Con el libro y la exposición, el ICAM pretende acercar a los profesionales de la abogacía y al público madrileño la historia de un edificio que ha acompañado las transformaciones urbanas y sociales de la capital durante más de un siglo.
La presentación oficial de El palacio del Marqués de Portago tendrá lugar el martes 20 de octubre, a las 19:00 horas, en la sede del ICAM, en Serrano 9. El día anterior se organizará una visita para los medios de comunicación que permitirá recorrer el edificio y conocer la exposición documental.