El ICAM y el ICAB reivindican el papel estratégico del abogado de empresa frente a los nuevos desafíos tecnológicos

Eugenio Ribón, Ana Buitrago y José María Campos destacan en la inauguración del III Encuentro de Abogacía de Empresa la importancia de mantener la independencia profesional y anticipar los riesgos jurídicos. La inteligencia artificial, el gobierno corporativo y la relación con los despachos externos centran los debates de las dos jornadas.

Ana Buitrago

Ana Buitrago

Los departamentos jurídicos están dejando de ser una instancia a la que las empresas recurren cuando surge un problema para convertirse en participantes cada vez más activos en las decisiones estratégicas. Esta transformación del papel del abogado de empresa ha centrado la inauguración del III Encuentro de Abogacía de Empresa ICAM-ICAB, que ha comenzado este jueves, 22 de octubre, en Madrid.

Organizado conjuntamente por la Sección de Abogacía de Empresa del Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) y la Comissió de l’Advocacia d’Empresa del Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB), el encuentro reúne a más de veinte profesionales para analizar los cambios que están experimentando las asesorías jurídicas internas y los desafíos que plantea su creciente participación en la gestión empresarial.

La inauguración ha puesto de manifiesto una cuestión que adquiere especial relevancia en las organizaciones: la necesidad de que los abogados comprendan los objetivos del negocio sin renunciar a su independencia de criterio, incluso cuando sus recomendaciones resulten contrarias a las expectativas de quienes deben tomar las decisiones.

Eugenio Ribón: el abogado debe ofrecer la respuesta que el cliente necesita conocer

El decano del ICAM, Eugenio Ribón, ha defendido que la proximidad del abogado de empresa a la actividad de la compañía no debe condicionar su independencia profesional.

El conocimiento del negocio, sus necesidades y sus tiempos resulta imprescindible para ofrecer un asesoramiento eficaz, pero también lo es mantener la capacidad de advertir sobre los riesgos jurídicos de determinadas decisiones.

«Ser un buen abogado no significa dar siempre la respuesta que nuestro cliente espera escuchar. Significa ofrecerle la respuesta que necesita conocer», ha afirmado Ribón.

El decano ha señalado que esta exigencia resulta especialmente importante en un entorno empresarial condicionado por la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el cumplimiento normativo y la incertidumbre internacional.

Estas circunstancias obligan a los departamentos jurídicos a responder a problemas cada vez más diversos, frecuentemente en plazos reducidos y con consecuencias que trascienden el ámbito estrictamente legal.

Ana Buitrago: anticipar los riesgos y saber comunicarlos

La diputada de la Junta de Gobierno del ICAM Ana Buitrago ha centrado su intervención en la evolución de las funciones de los abogados internos, cuya participación en las decisiones empresariales se produce cada vez en fases más tempranas.

«Durante mucho tiempo, el abogado era la persona a la que se acudía cuando había que resolver un problema. Hoy, cada vez más, es la persona con la que se cuenta para evitarlo y para decidir qué camino tomar», ha señalado.

Esta evolución exige nuevas capacidades profesionales. Además del conocimiento jurídico, los abogados de empresa deben comprender el funcionamiento de la organización, sus objetivos y el nivel de riesgo que está dispuesta a asumir.

Buitrago ha destacado especialmente la importancia de trasladar el análisis jurídico de manera comprensible y útil a los responsables empresariales.

«De poco sirve conocer todos los riesgos de una operación si no sabemos trasladarlos a quienes deben tomar las decisiones», ha advertido.

La diputada del ICAM ha extendido esta reflexión al uso de la tecnología, recordando que disponer de herramientas avanzadas no garantiza por sí solo un mejor asesoramiento si los profesionales carecen del criterio necesario para utilizarlas correctamente.

José María Campos: la inteligencia artificial no sustituye el criterio jurídico

La transformación tecnológica de las asesorías jurídicas ha sido también uno de los ejes de la intervención de José María Campos, director legal de CEOE.

Campos ha explicado que las nuevas herramientas están modificando tareas habituales como la búsqueda de información, la revisión de contratos, la gestión de expedientes, la identificación de riesgos o el análisis de derecho comparado.

Sin embargo, ha advertido de que estos avances no eliminan la necesidad del juicio profesional, sino que refuerzan su importancia en las decisiones que requieren interpretar y valorar las consecuencias jurídicas y empresariales.

«Hace falta criterio para hacer la pregunta, hace falta criterio para saber si la respuesta es correcta y hace falta criterio para distinguir lo jurídicamente posible de lo empresarialmente conveniente, porque la inteligencia artificial no es un abogado», ha afirmado.

El director legal de CEOE ha insistido en que los principios de lealtad, independencia, profesionalidad, secreto profesional e integridad siguen siendo fundamentales, independientemente de las herramientas utilizadas.

También ha defendido que tanto los departamentos jurídicos internos como los despachos externos deben conocer suficientemente la realidad de las compañías para ofrecer un asesoramiento que no se limite a interpretar las normas, sino que contribuya a valorar las alternativas disponibles y sus consecuencias.

LegalTech, gobierno corporativo y talento jurídico

El III Encuentro de Abogacía de Empresa ICAM-ICAB desarrolla su programa a través de ocho mesas de debate dedicadas a cuestiones que afectan directamente al trabajo cotidiano de las asesorías jurídicas.

La primera jornada aborda la implantación real de las herramientas LegalTech, la influencia de los abogados internos en las decisiones corporativas, el gobierno empresarial, la sostenibilidad y las nuevas oportunidades de desarrollo profesional.

Entre las novedades figura Legal Minority Report, una competición por equipos en la que los participantes deben afrontar un escenario de crisis empresarial con ayuda de herramientas de inteligencia artificial.

La segunda jornada, prevista para el viernes 23 de octubre, analizará el impacto de la geopolítica en las empresas, la evolución de las relaciones entre las asesorías internas y los despachos externos y los cambios organizativos derivados de la incorporación de la inteligencia artificial.

El ICAM refuerza sus servicios para la abogacía de empresa

Durante la inauguración, Ana Buitrago ha recordado también la puesta en marcha, el pasado mes de julio, del Espacio Abogacía de Empresa del ICAM, una plataforma destinada a ofrecer formación especializada, herramientas jurídicas, recursos y servicios de protección profesional a quienes ejercen dentro de las organizaciones.

La iniciativa pretende mantener durante todo el año el intercambio de conocimientos y experiencias que se desarrolla en encuentros como el organizado conjuntamente con el ICAB.

La clausura del congreso, prevista para el viernes a las 13:00 horas, contará con la participación de Rocío Albert López-Ibor, consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid; Cristina Vallejo Ros, decana del ICAB; Valentín Pich Rosell, presidente de la Comisión Legal de CEOE; José Ignacio Monedero, secretario de la Junta de Gobierno del ICAM, y Eugenio Ribón.

El encuentro refleja una transformación que está redefiniendo el ejercicio de la abogacía de empresa: la creciente importancia de participar en la estrategia corporativa, anticipar conflictos y convertir el conocimiento jurídico en una herramienta para la toma de decisiones, sin perder la independencia que caracteriza a la profesión.

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