El magistrado jubilado del Tribunal Supremo recibe el Premio Justicia Democrática en el 40º Congreso de la asociación judicial, celebrado en San Sebastián. El galardón reconoce una trayectoria vinculada a la defensa de la independencia judicial, los derechos fundamentales y el desarrollo del pensamiento jurídico garantista.

Perfecto Andrés Ibáñez
La asociación Juezas y Jueces para la Democracia (JJpD) ha concedido el Premio Justicia Democrática al magistrado jubilado del Tribunal Supremo Perfecto Andrés Ibáñez, de 83 años, en reconocimiento a su trayectoria profesional y a su contribución al desarrollo del garantismo penal en España.
La entrega del galardón está prevista para este viernes, 23 de octubre, durante la celebración del 40º Congreso de Juezas y Jueces para la Democracia, que tiene lugar en Donostia/San Sebastián bajo el lema «Barbarie o derecho, encrucijada de la humanidad».
La magistrada Concepción Roig, integrante del Secretariado de la asociación y del jurado del premio, será la encargada de entregar el reconocimiento.
Con esta distinción, JJpD quiere destacar tanto la aportación jurídica de Andrés Ibáñez como su compromiso con los valores democráticos y constitucionales, especialmente en el ámbito de las garantías procesales y la independencia de los tribunales.
De Justicia Democrática al Tribunal Supremo
Nacido en Palencia, Perfecto Andrés Ibáñez inició sus estudios de Derecho en la Universidad de Navarra en 1961 y accedió a la carrera judicial en 1973.
Durante los últimos años de la dictadura franquista se incorporó al movimiento clandestino Justicia Democrática, integrado por jueces, fiscales y secretarios judiciales que defendían la instauración de un Estado democrático de Derecho y una jurisdicción independiente.
Tras la recuperación de la democracia, participó en el desarrollo del asociacionismo judicial y en la corriente de opinión Jueces para la Democracia, que daría origen a la actual asociación profesional.
En 1984 fue uno de sus fundadores, junto con juristas como Juan Alberto Belloch, Manuela Carmena, Clemente Auger, Pascual Sala, Gonzalo Moliner y Cándido Conde-Pumpido.
Su carrera judicial se desarrolló en distintos destinos, entre ellos Toro, Bilbao y la Audiencia Provincial de Madrid. También fue vocal del primer Consejo General del Poder Judicial.
Posteriormente accedió a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, donde ejerció como magistrado hasta su jubilación a los 72 años.
Una referencia del garantismo penal
Más allá de su actividad jurisdiccional, Perfecto Andrés Ibáñez ha desarrollado una amplia labor de investigación, reflexión y divulgación jurídica, especialmente en el ámbito del Derecho Penal y las garantías procesales.
Su trayectoria intelectual está estrechamente vinculada al pensamiento del jurista y filósofo italiano Luigi Ferrajoli, uno de los principales representantes del garantismo jurídico contemporáneo.
Andrés Ibáñez ha contribuido a la difusión de su obra en España mediante la traducción de sus trabajos al castellano, facilitando el conocimiento de una corriente jurídica que sitúa las garantías de los derechos fundamentales y los límites al ejercicio del poder punitivo en el centro del sistema penal.
Esta perspectiva defiende que la actuación de los poderes públicos, y especialmente el ejercicio de la potestad sancionadora del Estado, debe someterse a reglas y garantías capaces de proteger los derechos de las personas.
El magistrado ha abordado estas cuestiones en numerosos artículos y publicaciones jurídicas, además de participar habitualmente en el debate público sobre la Justicia y sus instituciones.
Impulsor de la revista Jueces para la Democracia
Otra de sus aportaciones destacadas ha sido la creación y dirección de la revista científica Jueces para la Democracia. Información y debate, una publicación especializada que ha superado los cien números.
La revista se ha convertido en un espacio de reflexión sobre la práctica judicial, las garantías constitucionales y los principales problemas jurídicos e institucionales relacionados con la Administración de Justicia.
Andrés Ibáñez ha mantenido también una actividad continuada como colaborador de medios de comunicación escritos, contribuyendo a trasladar al debate público cuestiones relacionadas con la independencia judicial, el Derecho Penal y el funcionamiento de las instituciones democráticas.
Un reconocimiento a la trayectoria judicial e intelectual
El Premio Justicia Democrática distingue a personas cuya trayectoria representa una contribución a los valores democráticos y constitucionales.
En el caso de Perfecto Andrés Ibáñez, la asociación reconoce una carrera que reúne el ejercicio de la función jurisdiccional, la participación en la construcción del asociacionismo judicial democrático y una prolongada actividad académica y divulgativa.
La concesión del galardón coincide con el 40º Congreso de JJpD, dedicado en esta edición a reflexionar sobre la relación entre el Derecho, las instituciones democráticas y los desafíos que afronta el Estado de derecho.
El reconocimiento pone de relieve la influencia de Andrés Ibáñez en el pensamiento jurídico español y su aportación a una concepción de la Justicia penal basada en el respeto a los derechos fundamentales, las garantías procesales y la independencia de quienes ejercen la función judicial.