|
En
línea
con
la
mejora
paulatina
de
los
indicadores
económicos
a lo
largo
de
2014,
las
empresas
familiares
españolas
y
europeas
han
seguido
recuperando
la
confianza
y
dando
continuidad
a la
tendencia
positiva
iniciada
hace
seis
meses.
Así
lo
reflejan
los
resultados
obtenidos
en
la
tercera
edición
del
Barómetro
de
Empresa
Familiar,
estudio
semestral
realizado
por
KPMG
en
colaboración
con
las
Asociaciones
Territoriales
vinculadas
al
Instituto
de
Empresa
Familiar,
que
analiza
la
situación
y
principales
indicadores
de
las
compañías
familiares
en
España
y en
Europa.
Un
46%
de
las
empresas
encuestadas
afirma
haber
incrementado
su
plantilla,
respecto
al
25%
de
hace
un
año.
2 de
cada
3
empresas
familiares
tienen
perspectivas
económicas
positivas
para
el
primer
semestre
del
año
2015,
aunque
les
preocupa
la
disminución
en
la
rentabilidad.
El
acceso
a la
financiación
ha
dejado
de
ser
un
problema
para
las
empresas
familiares.
|
El principal problema al que se enfrentan hoy en día las empresas familiares españolas y europeas es la disminución de la rentabilidad, como señala el 58% de los encuestados |
Según
el
informe,
el
56%
de
las
empresas
familiares
españolas
han
visto
aumentar
su
facturación
en
el
último
semestre
de
2014,
más
del
doble
que
hace
un
año
(26%).
La
recuperación
empieza
a
reflejarse
también
en
la
creación
de
empleo,
puesto
que
casi
la
mitad
de
los
directivos
o
propietarios
de
empresas
familiares
(un
46%)
ha
aumentado
su
plantilla,
10
puntos
porcentuales
más
que
en
el
sondeo
publicado
el
pasado
mes
de
junio
y 21
puntos
más
que
hace
un
año.
Las
empresas
familiares
europeas
muestran
una
situación
similar,
con
un
48%
que
declara
haber
creado
puestos
de
trabajo
en
el
último
semestre
de
2014.
Para
Alfonso
Jiménez,
presidente
de
Cascajares
y de
la
Empresa
Familiar
de
Castilla
y
León,
“tras
meses
de
moderado
optimismo,
ahora
empezamos
a
ver
con
claridad
la
recuperación
de
las
cifras
de
negocio.
La
perspectiva
de
crecimiento
está
impulsando
las
contrataciones,
lo
que
supone
una
excelente
noticia
para
el
país”.
El
aumento
de
la
confianza
de
las
empresas
familiares
españolas
también
se
refleja
respecto
a
sus
previsiones
a
seis
meses,
con
un
64%
que
muestran
una
visión
positiva
o
muy
positiva
(acorde
al
70%
de
la
media
europea),
que
contrasta
con
los
resultados
de
diciembre
de
2013
menos
optimistas
(un
42%
de
la
media
española
y un
54%
de
la
europea).
El
principal
problema
al
que
se
enfrentan
hoy
en
día
las
empresas
familiares
españolas
y
europeas
es
la
disminución
de
la
rentabilidad,
como
señala
el
58%
de
los
encuestados
en
el
Barómetro
de
Empresa
Familiar
(sobre
el
47%
de
media
europea).
Asimismo,
el
31%
cree
que
es
la
incertidumbre
legal
y
política,
seguido
por
el
28%
que
considera
el
incremento
del
coste
de
la
energía
un
factor
de
preocupación.
Según
explica
Alfonso
Pitarch,
gerente
de
Eléctricas
Pitarch
y
presidente
de
la
Asociación
Extremeña
de
la
Empresa
Familiar:
“Calidad,
innovación
y
talento
son
factores
claves
para
incrementar
la
rentabilidad
de
nuestras
empresas”.
“Del
informe
se
desprende
que
la
mayor
confianza
existente,
basada
en
factores
como
el
crecimiento
en
facturación,
la
mayor
creación
de
empleo
y el
mejor
acceso
a
financiación,
hace
que
las
empresas
familiares
españolas
estén
planteando
en
su
estrategia
de
crecimiento
acometer
inversiones
tanto
a
nivel
nacional
como
internacional”,
señala
Juan
José
Cano,
socio
responsable
de
Empresa
Familiar
de
KPMG
en
España.
Estrategia
de
inversión
Tres
de
cada
cuatro
empresas
familiares
españolas
esperan
realizar
inversiones,
de
éstas,
un
45%
estarán
centradas
en
la
actividad
principal
de
la
empresa.
Le
siguen
las
inversiones
en
internacionalización
y en
diversificación
(29%
y
26%,
respectivamente).
Para
Francisco
Gómez
Andreu,
presidente
de
Grupo
Marjal
y de
la
Asociación
de
la
Empresa
Familiar
de
Alicante:
“El
entorno
de
actual
recuperación
económica
facilita
invertir
de
nuevo
en
nuestros
negocios
principales
y
así
apuntalar
nuestro
liderazgo”.
Entre
las
empresas
que
están
considerando
alguna
oportunidad
de
inversión,
un
43%
prevé
invertir
en
España
para
ampliar
cuota
de
mercado.
A la
hora
de
invertir
en
el
extranjero,
las
empresas
familiares
españolas
y
europeas
coinciden
en
elegir
al
resto
de
países
europeos
como
destinos
principales,
con
un
19%
de
las
respuestas
en
el
caso
español
y un
20%
en
el
europeo.
Sudamérica
es
el
segundo
destino
que
más
atrae
la
inversión
de
las
empresas
familiares
españolas,
con
un
17%
de
las
respuestas,
mientras
que
las
europeas
prefieren
Asia,
con
un
13%.
2014
ha
marcado
un
antes
y un
después
con
respecto
al
acceso
a
financiación,
con
un
79%
de
las
empresas
familiares
que
manifiesta
no
haber
tenido
problemas
de
acceso
a
crédito,
contrariamente
a lo
que
declaraba
la
mayoría
hace
un
año
(61%).
En
Europa,
la
situación
de
las
empresas
familiares
también
ha
variado
de
forma
muy
significativa
de
un
año
a
otro
en
relación
al
acceso
a
financiación.
Así,
mientras
en
2013
más
de
la
mitad
manifestó
haber
experimentado
dificultades
para
financiarse,
la
cifra
descendió
hasta
un
19%
en
junio
de
2014,
para
mantenerse
estable
en
esta
edición.
En
palabras
de
Carlos
Manuel
Rodríguez,
consejero
delegado
de
Cafento
y
presidente
de
la
Asociación
Asturiana
de
Empresa
Familiar:
“Se
aprecia
una
clara
mejoría
del
acceso
a
fuentes
de
financiación
tradicionales,
si
bien
en
los
últimos
años
hemos
conocido
con
mayor
profundidad
otras
alternativas”.
Entre
las
cuestiones
familiares
que
atañen
a
las
empresas
españolas,
un
85%
concede
especial
importancia
a
las
buenas
estructuras
de
gobierno
corporativo
y
procesos.
También
consideran
primordial,
en
un
83%
de
los
casos,
mantener
el
control
del
negocio
dentro
de
la
familia,
así
como
la
comunicación
entre
generaciones,
importante
para
un
82%.
Según
explica
Román
Palacios,
gerente
de
Electra
de
Autol
y
presidente
de
la
Asociación
Riojana
de
la
Empresa
Familiar:
“mantener
el
vínculo
y el
compromiso
de
las
siguientes
generaciones
con
el
proyecto
empresarial
requiere,
además
de
altas
dosis
de
comprensión
y
empatía,
formación
y
comunicación
continuas
para
que
valoren
responsablemente
el
legado
familiar
y
empresarial
que
recibirán”.
En
el
ámbito
regulatorio,
la
reducción
de
los
impuestos
y
una
legislación
laboral
más
sencilla
son
los
cambios
que
las
empresas
familiares
españolas
consideran
más
necesarios,
según
afirma
el
67%
y el
57%,
respectivamente.
También
demandan
mayor
simplicidad
en
la
normativa
fiscal
en
un
37%
de
los
casos,
así
como
una
reducción
de
la
burocracia
administrativa
(35%).
|