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Una de las mayores preocupaciones de un trabajador cuando su empresa le destina
a otro país es la de saber gestionar todo lo relacionado con la Seguridad
Social. “Preguntas como “¿dónde cotizo?” o “¿para qué me sirve lo que cotizo?”
están a la orden del día”, apuntó Bernardo Pérez Navas, socio en Garrigues y
experto en derecho laboral especializado en el asesoramiento en materia laboral
y de Seguridad Social. En el transcurso del último seminario de impatriación
que fue el pasado 20 de enero se abordaron otras cuestiones, en este caso
fiscales relacionados con ella.
Este asunto se analizó durante la cuarta sesión del Seminario de Impatriación
que organiza la Cátedra de Internacionalización Empresarial, Diversidad y
Desarrollo Profesional, dirigida por Marta Muñiz Ferrer. Los ponentes abordaron
aspectos relacionados con la Seguridad Social desde diferentes perspectivas: la
gubernamental, la de los asesores y la de las empresas.
Desde la Administración, Andrés Trillo, Letrado Jefe del Servicio Jurídico
Delegado Central en el Instituto Nacional de la Seguridad Social, matizó que la
internacionalización de la Seguridad Social es una excepción a la
territorialidad propia de esta figura, y enumeró los acuerdos que España tiene
con la Unión Europea y con hasta 23 países extracomunitarios. En general, según
los ponentes, la Seguridad Social depende de donde esté trabajando el empleado.
El que viene de fuera cotiza en España; si, por el contrario, es un español el
que se va, cotizará en el país de destino. En cualquier caso, “la Seguridad
Social en España es bastante colaboradora y receptiva”, según Pérez Navas.
Los ponentes aseguraron que las empresas son cada vez más globales, con mayores
necesidades de mover a sus empleados y con equipos cada vez más deslocalizados.
Con este panorama, las políticas de movilidad han evolucionado mucho. Carlos
Saldaña, Director Corporativo de Recursos Humanos, Compensación y Beneficios de
Logista y profesor de Derecho del Trabajo en Comillas, aseguró que “ahora están
muy estructuradas y pueden dar soluciones prácticas a los problemas que se
plantean desde las empresas”.
Además, una de las necesidades de estas empresas es la necesidad de formar a los
trabajadores de recursos humanos y hacer análisis previos sobre los costes
asociados a la movilidad de sus trabajadores. El último seminario de
impatriación fue el pasado 20 de enero y en él se trataron los aspectos
fiscales relacionados con ella. |