MARKETING

COMUNICACIÓN

INTERNET

FORMACIÓN

RRHH

PUBLISHING & EVENTS

Q-LAWYER

DIRECTORIO

Noticias de Despachos

Operaciones

Vida Colegial Comunidad Legal Sistema Judicial Internacional
Arbitraje Mediación TIC Abogados Jóvenes Entrevistas Colaboraciones/Opinión Reportajes Agenda BLOGS LP emprende

 
 
 
16 de FEBRERO de 2015
El 82 por cien de los españoles no entiende el lenguaje jurídico en el que se le habla

LAWYERPRESS

ICADE organiza  la jornada “¿Comprendemos las leyes? El lenguaje normativo y su compleja comunicación”, que reunió a expertos de los ministerios de Justicia, y de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

Muchos expertos la consideran como la reforma pendiente de la Justicia. De hecho supimos recientemente que existe un Plan de Transparencia Judicial del 2005 que no puso en marcha el Ministerio de Justicia aún y donde se habla de la mejora y claridad del lenguaje jurídico. De hecho hay datos del CGPJ que señalan que cerca del 82 por cien de los ciudadanos no entiende bien lo que está leyendo. ICADE Comillas organizó una nueva jornada impulsada por su Grupo de investigación de Lenguaje y Derecho para analizar el momento actual de esta situación. Junto a Cristina Carretero, directora de este Grupo y del Centro de Innovación del Derecho (CID-ICADE) participaron definió Alberto Alonso, Subdirector General Adjunto de Legislación y Ordenación Normativa del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y  Eduardo Asensio, Jefe de la Unidad de Apoyo en la Dirección General de los Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia quienes desvelaron el trabajo que hacen en mejora de la práctica legislativa.

La comprensión del lenguaje jurídico sigue siendo uno de los elementos pendientes de nuestras reformas de la justicia. En un contexto en el que los cambios normativos proliferan, parece evidente que el legislador no cuida en exceso la claridad e inteligibilidad de las normas que se van a poner en marcha. Curiosamente algún estudio europeo relaciona el cumplimiento de las leyes a un mejor conocimiento de las mismas. Nuestra publicación se ha mostrado siempre partidaria de apoyar esta práctica que considera imprescindible como otras cuestiones para el buen funcionamiento de nuestra democracia.

En su exposición Cristina Carretero, Directora del Centro de Innovación del Derecho (CID-ICADE) y profesora de Derecho Procesal y Oratoria y Redacción Jurídicas, abogó por hacer un esfuerzo a la hora de redactar las leyes de forma más sencilla, una batalla en la que está inmerso el Grupo de Investigación Derecho y Lenguaje de Comillas.  Y recordó que esta cuestión era una preocupación en muchos países del mundo donde “”. “En Francia hay leyes de simplificación y aligeramiento del derecho, y en Alemania hay equipos de filólogos que trabajan para hacer las leyes más claras”, afirmó Carretero.

En España, como tantas otras cosas, el interés por este tipo de cuestiones es irregular.  Uno de los últimos intentos fue la Comisión para la Modernización del Lenguaje Jurídico de 2009, que reunía filólogos, periodistas, juristas y académicos cuyos trabajos se dieron a conocer hace tres años pero que detuvo su funcionamiento. Ahora, la Comisión para la Claridad del Lenguaje que acaba de celebrar su tercera reunión, parece que está dispuesta a seguir los trabajos y a marcar unas pautas necesarias en este sentido.

Carretero definió el lenguaje legal como “indescifrable, críptico y oscuro” y “heredado de tradiciones de siglos”. De hecho, según un reciente barómetro del Consejo General del Poder Judicial, el 82% de la población que se acerca a la justicia no entiende bien lo que está leyendo en las leyes, decretos, proyectos de ley o cualquier otro formato relacionado con la justicia. “Es un problema serio en España”, avisó Carretero, quien, desde la universidad, hizo un estudio para el Ministerio de Justicia, cuyas conclusiones fueron desoladoras, ya que “faltan políticas públicas coordinadas que aborden la mejora de las leyes”, según la profesora.

“Qué infinidad de leyes, qué oscuridad”

“Inexactitud, falta de ideas previas y forma de legislar atropellada”. Así definió Alberto Alonso, Subdirector General Adjunto de Legislación y Ordenación Normativa del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la forma de hacer leyes. Citó a Jovellanos (“qué infinidad de leyes, qué oscuridad”), una cita que “podría aplicarse en la actualidad”, y subrayó el problema de la traducción de las leyes europeas que se trasponen al sistema legislativo español.

Por su parte, Eduardo Asensio, Jefe de la Unidad de Apoyo en la Dirección General de los Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia, dijo que “vivimos rodeados de normas; es una época de hipertrofia normativa en todos los ámbitos del Estado”. Criticó la forma en la que se hacen las leyes y se refirió a las Directrices de Técnicas Normativas, unas reglas aprobadas en 2005 para conseguir mejorar la calidad técnica y jurídica de las normas”.  El problema de esas directrices es que no son vinculantes por lo que mucha obligación no genera en los diferentes legisladores existentes, nacionales, autonómicos y municipales.

Aun así, los ponentes coincidieron en que queda mucho camino que recorrer y se mostraron convencidos de que, cuanto más se comprendan las leyes, más dispuestos estarán los ciudadanos a cumplirlas.

 

 

 

 
 
 

 

 
 
 
 
 
 
Nosotros  /  Nuestro Equipo  / Contacto 

copyright, 2015 - Strong Element, S.L.  -  Peña Sacra 18  -  E-28260 Galapagar - Madrid  -  Spain - 
Tel.: + 34 91 858 75 55  -  Fax: + 34 91 858 56 97
info@lawyerpress.com  -  www.lawyerpress.com - Aviso legal