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El
juez
Pablo
Ruz,
magistrado
de
la
Audiencia
Nacional,
mantuvo
una
distendida
charla
con
alumnos
de
derecho
sobre
su
futuro
profesional
y
las
claves
del
ejercicio
de
la
abogacía,
en
un
open day
en
el
que
se
presentaron
los
másteres
oficiales
del
Centro
de
Innovación
del
Derecho
(CID-ICADE).
El
magistrado,
cercano
y
sincero
con
los
estudiantes,
fue
claro
en
sus
recomendaciones.
“Os
invito
a la
lucha
obstinada
y
con
tozudez
por
la
independencia”,
dijo.
El
Rector,
Julio
L.
Martínez,
SJ,
acompañó
a
Ruz
en
la
charla,
junto
a la
Directora
del
CID-ICADE,
Cristina
Carretero,
y al
Director
de
Máster
de
Acceso
a la
Abogacía,
Federico
de
Montalvo.
“Nos
honramos
de
tenerle
presente,
como
antiguo
alumno
y
amigo
de
la
universidad.
Amistad
que
se
manifiesta
no
solo
en
las
palabras
sino
en
las
obras
concretas.
El
acto
terminó
con
preguntas
de
los
alumnos,
que
no
rehuyeron,
como
tampoco
hizo
Ruz,
ningún
tema
espinoso
o de
actualidad.
Presiones,
reforma
de
la
justicia,
prisión
permanente
revisable,
la
relación
entre
la
justicia
y la
economía
o la
transparencia
judicial
fueron
abordados
por
el
juez,
a
petición
de
sus
interlocutores.
Para
hablar
de
lo
que
espera
un
juez
de
un
abogado,
Ruz
recuperó
la
raíz
de
la
palabra
abogado,
del
latín
advocatus
(llamado
en
auxilio).
“Estoy
seguro
de
que
os
encontraréis
experiencias
en
las
que,
si
vosotros
no
dais
ese
auxilio,
no
lo
dará
nadie”.
Hay
muchos
ámbitos
a
los
que
la
justicia
no
llega,
advirtió,
y el
papel
del
abogado
no
puede
hacerlo
otro.
“En
ocasiones
me
he
visto
obligado
a
excitar
esa
labor
en
el
abogado,
y
eso
es
triste.
Cuando
uno
ve
que
la
persona
imputada
o
demandada
que
tiene
delante
no
tiene
una
defensa
digna,
las
consecuencias
son
devastadoras
y
poco
se
puede
hacer
ya”.
Esta
llamada
al
auxilio
podría
hacernos
descreer
de
la
situación
actual,
sin
embargo,
el
juez
hizo
un
llamamiento
para
afrontar
la
realidad
de
la
justicia.
A su
juicio,
hay
dos
cosas
que
deben
aportar
los
profesionales,
ya
sea
de
la
judicatura
o de
la
abogacía:
independencia
y
responsabilidad
creativa.
“Para
los
jueces,
el
valor
de
la
independencia
es
esencial
en
el
ejercicio
de
la
profesión.
Si
algo
me
atrevo
a
decir
es
que
desde
que
uno
decide
que
va a
ser
juez,
si
algo
tiene
dentro,
es
la
independencia
en
el
ejercicio
de
la
profesión”,
reconoció
a
los
alumnos.
Quedó
claro
que,
para
Ruz,
éste
es
un
principio
superior
del
sistema
judicial,
más
allá
de
los
requisitos
legales.
“El
valor
de
la
independencia
no
debe
quedar
en
una
exigencia
de
la
Constitución.
Si
entre
todos
no
logramos
que
se
promueva,
si
nos
conformamos
con
hábitos
de
independencia
débil,
de
bajo
perfil,
si
fracasamos
en
conciliar
justicia
y
libertad,
habremos
fracasado
en
todo”,
declaró.
“Si
ejercemos
responsablemente
nuestra
profesiones,
no
nos
limitamos
a
ser
meros
aplicadores
de
textos
y
leyes,
o a
entender
nuestro
cometido
como
una
asistencia
puntual,
sino
a
convertirlo
en
una
experiencia
compartida,
para
llegar
a un
ideal,
la
construcción
de
un
mundo
más
justo”,
continuó
Ruz,
explicando
a
los
jóvenes
estudiantes
qué
entiende
por
responsabilidad
creativa.
“Todos
encontraréis
momentos
en
los
que
podéis
dar
con
un
perfil
bajo,
de
cumplir
con
el
trámite,
pero
uno
se
puede
quedar
con
la
duda
de
si
podía
haber
hecho
algo
más.
Esos
pequeños
‘algo
más’
pueden
cambiar
tendencias,
hasta
inspirar
reformas
legislativas,
y
aspirar
a
que
sistemas
o
ejercicios
de
justicia
que
no
nos
parecen
generosos
o
bondadosos
deban
ser
tenidos
en
cuenta”,
resumió.
Ruz,
que
estudio
Derecho
(E-1)
entre
1993
y
1998,
se
mostró
muy
relajado
durante
todo
el
encuentro
y
dijo
sentirse
como
en
casa
en
la
universidad.
“Pasé
años
fantásticos
y he
vuelto
frecuentemente
y
con
gusto
a
esta
universidad,
porque
ha
sido
mi
sitio
para
actos
profesionales,
pero
también
clandestinos”,
comentó
enigmático,
para
después
explicar
que
aquí
se
gestó
la
plataforma
“Otro
derecho
penal
es
posible”,
de
la
que
es
fundador
junto
al
profesor
Julián
Ríos.
“Su
nacimiento
ha
tenido
mucho
que
ver
con
la
universidad,
encuentros
en
estas
aulas
con
colegas,
profesores,
abogados,
jueces…
todos
éramos
testigos
y
sufríamos
la
dureza
de
la
realidad
del
mundo
penal,
buscábamos
dar
luz
sobre
muchos
clichés
del
modelo
de
justicia
penal
e
intentar
cambiar
la
situación”.
También
confesó
que
en
su
recorrido
vital
y
profesional
tienen
mucha
importancia
profesores
y
profesionales
que
ha
encontrado
en
Comillas,
“que
me
han
orientado
y
siguen
orientándome”.
“Las
dudas
son
muchas
en
los
últimos
años,
y no
es
fácil
encontrar
personas
que
te
asesoren
bien,
sin
condicionamientos.
Para
eso
he
tenido
que
recurrir
al
ámbito
académico.
El
paso
por
la
universidad
y
una
visión
más
reposada
de
las
cosas
me
ha
sido
muy
útil”,
afirmó. |