|
Mal
han
sentado
en
una
asociación
judicial
como
Jueces
para
la
Democracia
las
declaraciones
de
Esperanza
Aguirre,
años
atrás
presidenta
de
la
CAM
y en
la
actualidad
candidata
a la
alcaldía
de
Madrid
por
el
PP.
En
unas
recientes
declaraciones
Esperanza
Aguirre
ha
asegurado
que
Manuela
Carmena
no
era
jueza,
porque
había
accedido
a la
judicatura
a
través
del
cuarto
turno.
La
realidad
es
que
cualquier
persona
mínimamente
informada
sabe
que
Manuela
Carmena
accedió
al
poder
judicial
través
de
oposición,
porque
en
aquella
época
ni
siquiera
estaba
regulado
el
acceso
por
concurso
a
través
del
cuarto
turno.
Desde
esta
asociación
se
muestra
la
preocupación
de
ningunear
el
cuarto
turno,
que
según
datos
de
este
colectivo
judicial
es
en
la
actualidad
una
cuarta
parte
de
toda
la
carrera
judicial.
También
desde
esta
asociación
se
han
valorado
de
forma
negativa
las
palabras
de
Aguirre
sobre
los
asesinatos
de
los
abogados
de
Atocha
en
plena
transición
democrática.
Y es
que
a
veces
es
mejor
ser
prudente
y no
entrar
al
trapo
en
todos
los
temas.
Sin
embargo,
desde
Jueces
para
la
Democracia
se
considera
especialmente
preocupante
la
afirmación
injustificada
de
Esperanza
Aguirre
de
que
quienes
han
accedido
a la
profesión
a
través
del
cuarto
turno
no
serían
propiamente
jueces/as.
“Debemos
recordar
que
a
través
del
concurso
ha
accedido
la
cuarta
parte
de
la
judicatura.
Y
que
todas
estas
personas
son
excelentes
juristas,
al
igual
que
quienes
han
ingresado
a
través
de
la
oposición.
“
indican
en
una
nota
hecha
pública
ayer.
De
hecho,
en
la
judicatura,
indican
desde
esta
asociación,
no
existe
la
menor
distinción
entre
las
capacidades
de
quienes
han
accedido
de
una
u
otra
forma,
ni
tampoco
hay
diferenciación
de
cualidades
por
la
forma
de
acceso
en
el
funcionamiento
de
nuestros
juzgados
y
tribunales.
Todos
ejercen
las
funciones
judiciales
y
son
igualmente
magistrados/as,
sin
ningún
tipo
de
matiz.
Por
ello,
en
la
profesión
se
ha
recibido
con
comprensible
malestar
esta
manifestación
peyorativa
y
clasista
de
Aguirre
de
que
no
son
jueces
o
juezas
quienes
han
accedido
por
el
cuarto
turno.
La
emisión
de
cualquier
falsedad
sobre
datos
objetivos
desde
el
ámbito
político
resulta
reprochable.
Y
más
todavía
por
parte
de
quienes
pretenden
ocupar
cargos
públicos
de
gran
relevancia.
Para
Jueces
para
la
Democracia
“
nos
parece
todavía
más
grave
el
intento
de
erosionar
la
credibilidad
del
propio
Estado
de
Derecho
con
insinuaciones
de
que
existen
jueces/as
que
en
realidad
no
tienen
esta
condición.
“
Todo
ello
supone
un
intento
de
deslegitimar
instituciones
básicas
de
nuestro
sistema
constitucional.
La
credibilidad
de
nuestros
órganos
judiciales
es
especialmente
importante
en
la
situación
actual,
ante
las
numerosas
causas
de
corrupción
que
se
encuentran
en
trámite.
En
consecuencia,
sería
importante
que,
desde
el
ámbito
político,
personas
como
Esperanza
Aguirre
no
siguieran
con
estas
tentativas
de
cuestionar
nuestro
sistema
judicial.
Desde
este
colectivo
judicial
quieren
dejar
claro
que
esta
valoración
no
supone
una
opción
a
favor
de
ninguna
de
las
personas
que
se
presentan
como
candidatas.
Desde
Jueces
para
la
Democracia
“ no
apoyamos
ninguna
candidatura,
pero
sí
que
debemos
defender
al
colectivo
judicial
frente
a
cualquier
ataque
demagógico
que
pretenda
desacreditar
a
sus
integrantes
por
su
forma
de
acceso.”
Además,
consideran
también
alarmante
que,
en
este
mismo
contexto,
la
propia
Aguirre
haya
minimizado
los
asesinatos
de
Atocha
y
haya
frivolizado
sobre
ellos.
“
Ninguna
persona
con
auténticas
convicciones
democráticas
puede
dejar
de
reconocer
la
conexión
entre
estas
trágicas
muertes
y la
construcción
de
un
Estado
Constitucional
que
ha
permitido
a
Esperanza
Aguirre
ocupar
numerosos
cargos
públicos.”,
comentan
desde
esta
entidad.
Resulta
conocido
que
la
proximidad
de
unas
elecciones
suele
provocar
en
el
ámbito
político
todo
tipo
de
opiniones,
algunas
más
afortunadas
y
otras
más
desafortunadas.
Pero
creemos
que
cualquier
persona
que
se
presente
como
candidata
a
unos
comicios
debe
actuar
con
un
mínimo
de
rigor,
responsabilidad
y
respeto
institucional.
Desde
Jueces
para
la
Democracia
se
recalca
que
no
todo
vale
y
que
los
fines
electorales
no
pueden
justificar
determinados
medios.
Nunca
resulta
admisible
la
aportación
de
datos
objetivamente
falsos.
Ni
descalificar
a
buena
parte
de
quienes
integran
el
poder
judicial.
Ni
tampoco
faltar
al
respeto
a
los
abogados
de
Atocha,
que
murieron
por
defender
un
sistema
de
libertades
y
cuya
memoria
acompaña
necesariamente
la
historia
de
nuestra
democracia. |