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Se
ha
alcanzado
la
cifra
récord
de
38
millones
de
personas
desplazadas
dentro
de
su
propio
país
por
los
conflictos
o la
violencia.
Esta
cifra
es
equivalente
a la
suma
de
las
poblaciones
de
Londres,
Nueva
York
y
Beijing.
“Se
trata
de
las
peores
cifras
de
desplazamiento
forzado
en
una
generación
y
demuestran
nuestro
completo
fracaso
en
la
protección
de
civiles
inocentes”,
dijo
Jan
Egeland,
secretario
general
del
Consejo
Noruego
para
Refugiados
(NRC,
por
sus
siglas
en
inglés).
En
la
tarde
de
ayer,
el
Observatorio
de
Desplazamiento
Interno
(IDMC,
por
sus
siglas
en
inglés),
que
forma
parte
del
NRC,
presentó
su
“Estudio
Global
2015:
personas
desplazadas
internamente
por
los
conflictos
y
violencia”
en
la
sede
de
Naciones
Unidas
en
Ginebra.
Con
las
cifras
de
desplazamiento
interno
alcanzando
un
nuevo
récord
por
tercer
año
consecutivo,
el
informe
también
documenta
que
11
millones
de
personas
se
convirtieron
en
nuevos
desplazados
debido
a
eventos
violentos
durante
2014.
“Diplomáticos
internacionales,
resoluciones
de
la
ONU,
conversaciones
de
paz
y
acuerdos
de
alto
el
fuego
han
perdido
la
batalla
frente
a
hombres
armados
despiadados
que
están
guiados
por
intereses
políticos
o
religiosos
en
lugar
de
imperativos
humanos”,
dijo
Egeland.
“Este
informe
debe
ser
una
rotunda
llamada
de
atención.
Debemos
romper
con
esta
tendencia
en
la
que
se
están
viendo
atrapados
millones
de
hombres,
mujeres
y
niños
en
zonas
de
conflicto
en
todo
el
mundo”.
Volker
Türk,
Asistente
del
Alto
Comisionado
para
la
Protección
de
ACNUR,
señaló
que
el
abrumador
número
de
desplazados
internos
a
causa
de
los
conflictos
y la
violencia
es
un
presagio
de
los
movimientos
que
vendrán.
“Sabemos
que
cada
vez
más
y
más
desplazados
internos
se
están
viendo
obligados
a
trasladarse
dentro
de
su
propio
país
en
múltiples
ocasiones.
Mientras
más
tiempo
dure
un
conflicto,
más
inseguros
se
sentirán
y,
cuando
les
invada
la
desesperación,
muchos
cruzarán
fronteras
y se
convertirán
en
refugiados”,
dijo
el
Asistente
del
Alto
Comisionado.
“Como
hemos
podido
comprobar
recientemente,
en
el
Mediterráneo,
la
desesperación
lleva
a
miles
de
personas
a
correr
riesgos
e
incluso
a
embarcarse
en
peligrosos
viajes
por
mar.
La
solución
más
evidente
consiste
en
realizar
un
esfuerzo
sin
precedentes
para
llevar
la
paz
a
los
países
devastados
por
la
guerra”,
agregó
Volker
Türk.
El
informe
también
pone
de
manifiesto
cómo
el
desplazamiento
de
larga
duración
contribuye
a
este
alarmante
récord
global.
En
2014,
el
90%
de
la
población
analizada
por
el
IDMC
en
60
países
y
territorios,
llevaba
viviendo
en
situación
de
desplazamiento
10
años
o
más.
“En
un
momento
en
que
nuevas
crisis
emergen
o
resurgen
en
países
como
Ucrania
o
Irak,
las
personas
que
se
han
tenido
que
desplazar
recientemente
se
suman
a la
masa
global
población
que
ya
se
encontraba
desplazada
en
todo
el
mundo,
que
parecen
estar
bloqueados
para
encontrar
formas
de
terminar
su
desplazamiento”,
dijo
Alfredo
Zamudio,
director
del
IDMC.
“Una
buena
parte
de
esta
población
incluye
a
aquellos
que
fueron
desplazados
hace
muchos
años,
como
en
Azerbaiyán
o
Chipre,
por
lo
que
observamos
que
el
hecho
mismo
del
desplazamiento
fuerza
a
una
persona
a
entrar
en
un
círculo
vicioso
del
que
se
hace
cada
vez
más
difícil
escapar
cuanto
más
dura
esa
situación”,
dijo
Zamudio..
El
informe
del
IDMC
también
describe
cómo
el
desplazamiento
a
menudo
pone
de
manifiesto
los
retos
estructurales
dentro
de
un
país
y
cómo
se
puede
prolongar
por
la
politización
deliberada
del
tema
o
por
que
se
evita
buscar
soluciones
formales
a
las
crisis.
“38
millones
de
seres
humanos
están
sufriendo
a
menudo
en
condiciones
horribles,
sin
esperanza
ni
futuro.
A
menos
que
hagamos
el
propósito
de
cambiar
nuestro
enfoque,
las
consecuencias
de
estos
conflictos
continuarán
persiguiéndonos
en
las
próximas
décadas”
dijo
Egeland. |