|
"Seguiremos
gobernando
hasta
el
último
día
de
la
legislatura.
Y
hoy
estoy
en
condiciones
de
adelantarles
algunas
de
las
medidas
que
aprobaremos
este
mismo
mes
al
tiempo
que
se
terminan
de
elaborar
los
Presupuestos
Generales
del
Estado.
El
Gobierno
procederá
a
adelantar
al 1
de
julio
de
este
año,
al
día
de
ayer,
la
rebaja
del
IRPF
que
estaba
previsto
para
el
próximo
1 de
enero
de
2016",
comentaba
el
presidente
del
Gobierno,
Mariano
Rajoy,
cuando
anunciaba
la
reforma
del
IRPF
prevista
para
el
año
que
viene.
Nuestra
publicación
ha
querido
contextualizar
este
importante
cambio
normativo
escuchando
a
los
expertos.
Así
hemos
recogido
las
declaraciones
de
Salvador
Ruiz,
socio
director
de
Equipo
Económico
y
profesor
del
Master
de
Asesoría
Fiscal
de
ESADE
en
Madrid,
Isidro
del
Saz,
socio
director
del
área
fiscal
de
Roca
Junyent,
Eduardo
Cosmen,
socio
director
de
Tax
en
Gran
Thornton
España
y
Javier
Ragué,
socio
fiscal
de
Cuatrecasas,
Gonçalves,
Pereira.
Todos
ellos
nos
ayudan
con
sus
puntos
de
vista
a
interpretar
una
reforma
que
llega
antes
de
lo
previsto.
Hablamos
con
Isidro
del
Saz,
socio
director
de
Roca
Junyent
en
Madrid
y
responsable
de
su
área
fiscal,
sobre
este
adelanto
a
julio
del
2015
de
esta
reforma
del
IRPF:
“Desde
un
punto
de
vista
práctico
y
administrativo,
parece
que
cambios
aprobados
en
Consejo
de
Ministros
un
viernes,
entren
en
vigor
al
día
siguiente
y
conlleven
modificaciones
de
los
tipos
de
retención
aplicables,
ya
no
al
ejercicio
en
curso,
sino
al
mes
en
curso,
no
parecen
muy
convenientes,
ni
deseables,
ni
fáciles
de
implementar
y
conllevan
problemas,
costes
y en
algunos
casos
pueden
provocar
errores”.
Para
este
experto
sin
embargo
“que
reconocer
que
el
problema
técnico
más
importante,
cuando
se
anunció
la
medida
se
habló
de
una
doble
tarifa
para
un
mismo
ejercicio,
ha
sido
bien
resuelto
en
la
norma
aprobada,
la
tarifa
será
única
para
el
ejercicio
2015,
que
se
acepta
la
regularización
en
las
nóminas
en
agosto
a la
vista
de
los
problemas
que
para
muchas
empresas
puede
suponer
hacerlo
en
la
de
julio
y la
AEAT
ya
ha
colgado
un
programa
de
ayuda
para
asistir
a
las
empresas
en
esta
labor.”
A
juicio
de
este
experto
fiscalista,
los
beneficios
de
esta
reforma
son
varios:
“hay
que
recordar
que
la
competencia
sobre
el
IRPF
no
recae
solo
en
el
Estado
o la
AEAT,
sino
también
en
las
CCAA
(
aunque
el
cálculo
de
las
retenciones
solo
se
ve
afectado
por
aquel)
y
que,
como
es
sabido,
algunas
CCAA
secundan
y
complementan
las
bajadas
del
Estado
mientras
otras
se
mantienen
al
margen
de
las
mismas
(ello
provoca
por
ejemplo,
que
es
más
probable
que
le
salga
a
devolver
a el
IRPF
a
un
ciudadano
de
Madrid
que
a
uno
de
Barcelona).”
Desde
su
punto
de
vista,
“revisando
la
situación
resultante
de
la
reforma
fiscal
general,
prevista
para
2015
y
2016
y de
esta
segunda
reforma
del
2015,
que
conlleva
un
efecto
global
de
unos
1.500
millones
de
euros
y
una
rebaja
media
del
impuesto
de
las
rentas
medias
de
unos
30
euros
al
mes,
quizás
sería
posible
concluir
que
las
rentas
más
beneficiadas
son
las
bajas
y
las
altas.”
Sobre
si
la
modificación
del
Gobierno
del
IRPF
es
la
adecuada,
de
siete
a
cinco
tramos
y
bajar
los
tipos
de
cada
uno,
Isidro
del
Saz
comenta
que
“en
principio
sí;
ha
adelantado
a
mediados
del
2015,
la
reforma
prevista
para
el
IRPF
del
2016,
fundamentándola
en
la
buena
marcha
de
la
economía
y
confiando
en
que
esos
1.500
millones
de
liquidez
adicional
en
manos
de
los
contribuyentes,
contribuyan
a
consolidar
el
crecimiento,
crear
empleo
e,
incluso,
aumentar
la
recaudación
por
otros
impuestos
indirectos
como
el
IVA.
Quizás
no
era
tan
esperada
la
sustancial
reducción
general
de
la
retención
para
profesionales,
más
allá,
incluso,
de
la
prevista
para
el
2016.Desde
luego
no
era
esperable,
una
reducción
del
IVA,
con
la
inflación
controlada,
que
puede
plantear
mayores
problemas
técnicos
en
la
UE y
tiene
menor
"tirón
electoral".
También
le
preguntamos
si
con
esta
bajada
de
impuestos
se
recupera
la
subida
que
sufrimos
lo
españoles
en
el
2011:
“Probablemente
la
rebaja
fiscal
de
la
segunda
parte
de
la
legislatura
compense
la
subida
post
electoral
de
la
primera
parte
(de
nuevo
habría
que
examinar
la
situación
en
cada
CCAA),
el
denominado
gravamen
complementario,
pero
sin
embargo
la
subida
del
IVA
se
ha
mantenido
a
pesar
de
las
buenas
cifras
de
recaudación
por
este
impuesto
en
los
últimos
periodos”.
Sobre
la
evolución
de
esta
rebaja
el
año
que
viene
señala
que
“en
principio
la
esperada,
anunciada
y
prevista
normativamente,
reducción
del
IRPF
para
2016
(segundo
tramo
de
la
reforma
fiscal
2015-2016)
ha
sido
anticipada
un
semestre,
por
lo
que
no
resultan
esperables,
desde
un
punto
de
vista
técnico,
nuevas
reformas
para
el
2016,
dejando
siempre
a
salvo,
por
supuesto,
los
escenarios
que
se
podrían
plantear
tras
las
elecciones
generales,
en
función
del
resultado
de
estas
y la
formación
del
Gobierno
correspondiente.”
“En
cualquier
caso,
señala,
nuestro
interlocutor
“tanto
si
el
fundamento
de
la
rebaja
comentada
es
técnico
(buena
evolución
del
PIB
y la
recaudación)
como
político,
a la
vista
de
la
próxima
convocatoria
electoral,
bienvenida
sea
la
reforma
de
la
reforma,
anticipando
el
segundo
tramo
de
la
rebaja,
sobre
todo
si
esos
1.500
millones
de
liquidez
adicional
no
se
traducen
en
mayor
déficit,
sino
en
recaudación
IVA,
crecimiento
y
creación
de
empleo.”
Una
reforma
anticipada
bien
recibida
Salvador
Ruiz,
es
socio
director
de
Estudio
Económico,
profesor
del
Master
de
Asesoría
Fiscal
de
ESADE
en
Madrid
y
antiguo
Director
General
de
la
AEAT,
toda
una
voz
experta
para
dar
luz
a
esta
reforma:
“Sin
duda
el
anticipo
de
la
reducción
de
tipos
habrá
de
ser
bien
recibido
por
los
ciudadanos.
En
virtud
de
la
reforma
se
había
estimado
una
minoración
de
la
tributación
por
el
IRPF
en
9.000
millones
de
euros
entre
2015
y
2016,
y
gracias
al
adelanto
en
la
modificación
de
las
tarifas
ese
importe
se
recuperará
antes,
con
evidente
ventaja
financiera
para
el
contribuyente.
Está
claro
que
la
reducción
anticipada
incentiva
la
actividad
económica
y
limita
las
ineficiencias
en
la
asignación
de
recursos
que
produce
un
impuesto
tan
gravoso
como
nuestro
IRPF.
Pero
sobre
todo,
en
mi
opinión,
traslada
un
mensaje
claro
de
reactivación
de
la
actividad
económica,
con
efecto
directo
y
muy
positivo
en
las
expectativas
de
los
ciudadanos.”
Para
este
experto
los
beneficiarios
de
la
reforma
están
claros:
“El
anticipo,
como
la
reforma
en
general,
beneficia
sobre
todo
las
rentas
medias
y
bajas,
pero
todos
los
obligados
ganan
respecto
de
su
situación
en
el
período
impositivo
2014.
Además,
prácticamente
todos
los
contribuyentes
perciben
la
ventaja
de
manera
inmediata,
gracias
a la
reducción
de
las
retenciones.”
Sobre
la
bajada
de
tipos
del
IRPF
de
siete
a
cinco
señala
que
era
un
cambio
previsto
aunque
es
evidente
que
son
esas
variables
las
que
conducen
a la
determinación
de
las
cuotas
del
Impuesto,
en
general
los
ciudadanos
no
son
conscientes
del
número
de
tramos
de
la
tarifa,
o de
los
concretos
tipos
impositivos
asociados
a
cada
tramo.
Porque
la
declaración
del
IRPF
se
cumplimenta
aprovechando
los
correspondientes
programas
informáticos.
Sin
embargo,
desde
un
punto
de
vista
técnico,
la
simplificación
de
la
tarifa
hace
más
“visible”
su
forma
de
operar.
Cuando
le
preguntamos
si
esta
bajada
de
impuestos
compensa
la
subida
del
2011
recalca
que
el
“gravamen
complementario”
introducido
por
el
Real
Decreto-ley
20/2011
y
aplicable
a
partir
de
2012
supuso
un
importante
incremento
de
la
presión
fiscal
en
todos
los
tramos
de
renta,
tanto
mayor
cuanto
mayor
fuera
el
importe
de
esa
renta.
Para
los
niveles
medios
y
bajos,
la
reforma
mejora
la
tributación
que
se
aplicaba
hasta
2011,
por
lo
que
la
reducción
prevista
para
2016,
ahora
anticipada
para
2015,
consolida
un
efecto
claramente
favorable;
en
cambio,
la
reforma
no
compensa
totalmente
la
anterior
subida
para
rentas
netas
superiores
aproximadamente
a
100.000
euros,
que
incluso
tras
agotarse
la
reforma
tributarán
más
de
lo
que
lo
venían
haciendo
hasta
2011.”
Respecto
a la
evolución
de
esta
reforma
para
el
año
que
viene
indica
que
“el
año
próximo
habría
de
mantenerse
la
presión
fiscal
por
el
IRPF
aproximadamente
al
mismo
nivel
ahora
alcanzado,
sin
perjuicio
de
las
medidas
que
pueda
adoptar
un
futuro
gobierno
estatal
–o
los
actuales
o
futuros
gobiernos
autonómicos.
Desde
luego,
nuevos
cambios
al
alza
en
la
tributación
personal
sólo
aportarían
incertidumbre
al
ciudadano,
cuya
imposición
viene
experimentando
demasiados
altibajos
en
los
últimos
años.
En
cambio,
las
potenciales
disminuciones
futuras
del
IRPF
que
pudiera
permitir
un
todavía
mejor
escenario
económico
profundizarían
en
la
mejora
de
la
actividad
económica
y de
las
expectativas.”
Por
último
respecto
a la
relación
de
esta
bajada
del
IRPF
en
el
marco
de
la
reforma
fiscal
general
ejecutada
por
el
Gobierno
de
Mariano
Rajoy,
Salvador
Ruiz
señala
que
“en
el
ámbito
de
la
imposición
directa,
se
corresponde
con
la
disminución
de
tipos
también
en
el
Impuesto
sobre
Sociedades,
si
bien
la
corrección
de
la
doble
imposición
entre
dicho
Impuesto
y el
IRPF
se
ha
visto
perjudicada
en
alguna
medida
al
suprimirse
en
éste
la
exención
de
1.500
euros
por
dividendos
obtenidos.
En
un
ámbito
más
general,
es
de
esperar
que
la
disminución
de
la
recaudación
producida
por
la
citada
rebaja
de
tipos
no
precise
de
subidas
compensatorias
en
la
imposición
indirecta
(IVA
y
otros
impuestos).
Porque
el
mantenimiento
de
tipos
en
el
IVA,
a
pesar
de
las
presiones
de
Bruselas,
merece
también
un
comentario
positivo.”
Si
la
reforma
es
positiva
hay
que
implementarla
cuanto
antes
Eduardo
Cosmen
es
el
socio
director
de
Tax
de
Gran
Thornton.
A su
juicio
sí
es
oportuno
adelantar
esta
reforma
y no
esperar
al 1
de
enero
“Si
una
reforma
tributaria
es
positiva,
cuanto
antes
se
implemente,
mejor.
Efectivamente,
puede
introducir
cierta
confusión
y
una
mayor
complejidad,
pero
claramente
queda
compensada
por
los
beneficios
fiscales
que
introduce.”
Sobre
de
quien
es
el
beneficiario
recuerda
que
no
tiene
sentido
analizarlo
sólo
en
términos
de
si
me
mejora
mi
imposición
personal
o
no;
una
reducción
de
los
tipos
impositivos
en
el
IRPF
y
consiguientemente,
en
los
tipos
de
retención
a
cuenta,
mejora
I)
en
primer
lugar
a
toda
la
sociedad,
II)
desde
luego,
anima
y
estimula
la
actividad
empresarial,
de
nuevo
con
el
consiguiente
efecto
beneficioso
para
toda
la
sociedad,
y
III)
frente
a la
introducción
de
incentivos
fiscales
muy
particulares
o
sectoriales,
la
mejora
de
los
tipos
impositivos
y de
retenciones
a
cuenta,
alcanza
a
prácticamente
todas
los
tramos
de
renta
y
sectores
de
actividad.”
Para
este
experto
es
evidente
que
“su
efecto
multiplicador
en
la
economía
debe
prevalecer
frente
al
análisis
personal
que
hagamos
cada
uno
de
nosotros
respecto
de
nuestra
declaración
de
la
renta…porque
también
nos
va a
beneficiar
indirectamente
al
estimular
la
actividad
empresarial.”
También
le
preguntamos
por
la
simplificación
del
impuesto
de
siete
a
cinco
tramos
con
bajadas
en
todos
los
tramos:
“Es
probable
que
hubiera
sido
posible
una
simplificación
y
una
reducción
de
tipos
mayor,…y
es
seguro,
que
prácticamente
todos,
la
hubiéramos
deseado.
Pero
en
este
caso,
también
hay
que
ser
optimistas
con
el
resultado
y
con
la
tendencia
que
apunta:
una
rebaja
de
los
tipos
impositivos,
especialmente
cuando
estaban
tan
altos
como
en
España,
siempre
debiera
ser
positiva
para
la
economía
y la
sociedad,
en
general.”
A su
juicio,
“sigue
existiendo
recorrido
para
una
rebaja
de
tipos
adicional,
especialmente
en
el
IRPF
para
las
rentas
del
trabajo.”
Respecto
a si
esta
bajada
de
impuestos
recupera
la
subida
del
2011,
Cosmen
señala
que
“probablemente
no,
porque
el
incremento
de
la
imposición
indirecta
(IVA)
fue
muy
relevante;
pero
también
hay
que
valorar
la
simplificación
que
ahora
introduce
y la
vocación
de
que
las
rebajas
tengan
un
alcance
lo
más
genérico
posible.”
De
cara
al
año
que
viene
esta
reforma
se
verá
complementada
e
intensificada
por
la
rebaja
impositiva
en
el
Impuesto
sobre
Sociedades,
de
nuevo
con
una
intención
clara
de
que
su
alcance
sea
lo
más
general
posible.
Un
tipo
general
del
25%
en
ese
Impuesto
y la
correlativa
eliminación
de
muchas
deducciones
e
incentivos
demasiado
particulares,
parece
competitivo
para
una
economía
que
aún
tiene
que
resolver
su
macroeconomía
y
favorecer
una
verdadera
red
empresarial
de
pequeños
y
medianos
emprendedores.”
Para
el
director
de
Tax
de
Grant
Thornton
la
articulación
de
esta
bajada
de
impuestos
respecto
a la
reforma
fiscal
es
“que
se
ha
tratado
simplemente
de
anticipar
determinadas
medidas
que
ya
estaban
previstas
para
el
próximo
1 de
enero,
por
lo
que
es
plenamente
coherente,
consecuente
y,
en
ese
sentido,
previsto.”
Reforma
escalonada
y en
dos
fases
Javier
Ragué,
socio
de
Fiscal
de
Cuatrecasas,
Gonçalves
Pereira,
en
Barcelona,
quien
también
comparte
el
criterio
de
adelantar
esta
reforma
del
IRPF:
“La
política
tributaria
de
los
últimos
años
ha
estado
enormemente
influenciada
por
el
compromiso
asumido
por
el
Gobierno
de
España
con
la
Unión
Europea
de
reducir
el
déficit
presupuestario
por
debajo
del
umbral
del
3
por
100
del
PIB.
La
mejora
de
las
perspectivas
económicas
y el
incremento
de
la
recaudación
acumulada
a
estas
alturas
del
año
parece
que
dejan
margen
al
Gobierno
para
anticipar
una
reforma
que
se
había
diseñado
inicialmente
de
manera
escalonada
y en
dos
fases.
Si
existen
las
condiciones
para
anticipar
la
reducción
de
tipos
de
gravamen
y de
retención
a
cuenta
previstos
en
la
reforma
nos
parece
acertado
que
se
rectifique
el
planteamiento
inicial
y se
adelante
para
que
los
contribuyentes
incrementen
su
renta
disponible.”
A su
juicio,
esta
medida
beneficia
“a
todos
los
contribuyentes
en
general,
especialmente
a
las
rentas
medias
y
bajas,
y
tanto
a
las
rentas
de
la
base
general
como
a
las
rentas
del
ahorro.
“
Sobre
la
reducción
del
IRPF
a
cinco
tramos
y la
bajada
de
los
tipos
de
interés,
lo
valora
como
a
“una
vuelta
a
los
tipos
vigentes
del
año
2011,
escenario
previo
a la
reforma
que
introdujo
el
gravamen
complementario
que
se
aplicó
temporalmente
durante
los
años
2012,
2013
y
2014.
En
definitiva
se
trata
de
un
retorno
a
unos
tipos
de
gravamen
más
razonables
y
más
acordes
con
los
vigentes
en
países
de
nuestro
entorno.
“De
hecho
considera
que
esta
bajada
compensa
en
gran
medida
la
subida
de
hace
cuatro
años
:”
Se
produce
una
aproximación
a
los
tipos
impositivos
vigentes
en
el
año
2011,
pero
la
reforma
también
implica
la
adopción
de
numerosas
medidas
que
suponen
una
ampliación
de
bases
que
comporta
que
ambos
efectos
se
compensen
y
que
incluso
la
recaudación
del
año
2015
pueda
ser
superior
a la
del
año
2011.
El
tiempo
permitirá
conocer
con
exactitud
el
alcance
de
esta
afirmación.”
A
este
experto
en
fiscalidad
también
le
preguntamos
cómo
va a
evolucionar
esta
rebaja
fiscal
durante
el
año
que
viene:
“La
recuperación
económica
permite
compensar
el
anticipo
de
la
reforma.
La
incorporación
de
más
contribuyentes
y la
ampliación
de
bases
imponibles
redundará
en
una
mayor
recaudación.”
Sobre
cómo
se
articulo
este
cambio
normativo
en
la
reforma
fiscal
global
que
ha
hecho
el
Gobierno
apunta
que
“supone
anticipar
una
rebaja
que
estaba
prevista
inicialmente
para
2016,
pero
en
cualquier
caso
se
mantiene
en
la
filosofía
de
reducir
tipos
impositivos
y
ensanchar
bases
imponibles. |