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Florencio, el
mundo
editorial
está
viviendo
grandes
cambios.
¿Cómo
afronta
Editorial
Reus
estos
nuevos
retos?
Efectivamente,
ya
desde
hace
un
tiempo
y
por
muchos
motivos
de
sobra
conocidos
los
agentes
de
la
cadena
de
valor
del
libro
estamos
en
el
proceso
de
transformar
nuestro
papel
en
el
proceso
de
producción
del
libro.
O de
matizarlo,
porque
nosotros
creemos
realmente
que
el
valor
que
una
editorial
como
la
nuestra
aporta
al
lector
final
es
difícilmente
sustituible:
calidad
en
la
selección
de
los
trabajos
monográficos,
una
revisión
profesional
de
los
contenidos
y
ediciones
cuidadas
de
las
obras.
No
obstante,
y
respondiendo
a tu
pregunta
sobre
nuestros
retos,
es
cierto
que
desde
hace
un
tiempo
nos
hemos
hecho
una
reflexión
sobre
el
modelo
de
transmisión
de
conocimiento,
que
es
lo
que
realmente
está
puesto
en
cuestionamiento
en
una
editorial
técnica
como
la
nuestra.
Y
nos
hemos
dado
cuenta
de
que
nuestra
Editorial
tenía
que
evolucionar
hacia
un
modelo
de
transmisión
del
conocimiento
que
integrara
todo
tipo
de
herramientas
y
formatos
que
además
fueran
accesibles
para
todo
el
mundo
desde
cualquier
lugar.
De
este
convencimiento
nace
nuestra
Aula
de
Formación
Jurídica,
www.aulareus.com.
En
ella
nuestros
autores,
auténticos
expertos
y
juristas
profesionales,
combinan
su
producción
bibliográfica
con
conferencias,
cursos
online
y
jornadas.
Su editorial
tiene
mucha
presencia
en
América
Latina.
¿Es
el
mercado
del
futuro
para
los
autores
de
su
amplia
oferta
editorial?
Nosotros
lanzamos
en
2008
una
colección
que
recogía
ese
espíritu,
la
Biblioteca
Iberoamericana
de
Derecho,
tenemos
una
red
de
distribuidores
consolidados
en
la
mayor
parte
de
los
países
y
participamos
en
las
principales
Ferias
del
libro,
como
la
de
Guadalajara
y la
de
Buenos
Aires,
desde
hace
más
de
una
década.
Pero
lo
cierto
es
que
sí
que
percibimos
en
los
países
de
habla
hispana
una
pérdida
de
influencia
cultural
en
el
ámbito
jurídico.
Y
nos
preocupa
que
las
autoridades
españolas
no
se
estén
dando
cuenta.
De
hecho,
teniendo
en
cuenta
la
aportación
de
las
industrias
culturales
y en
particular
la
del
libro
al
PIB,
no
estamos
viendo
medidas
de
apoyo
a
esta
labor
divulgativa
que
hacen
editoriales
como
la
nuestra.
Con
nuestra
aula
de
formación
jurídica
queremos
precisamente
trascender
las
fronteras
y
acceder
a
ese
mercado
que
sabemos
que
está
ahí
y
nos
pide
contenidos.
¿Cuales son ahora
mismo
los
libros
en
papel
más
demandados?
Desgraciadamente
la
demanda
es
escasa.
Junto
a
nuestras
colecciones
tradicionales,
como
la
de
Propiedad
Intelectual
en
la
que
somos
una
referencia
dentro
del
sector
editorial
jurídico,
y la
de
Clásicos
del
Derecho,
de
ánimo
más
divulgativo,
nosotros
hemos
hecho
una
apuesta
por
nuevas
colecciones
que
están
teniendo
mucha
aceptación,
como
la
de
Mediación
y
solución
de
conflictos
y la
de
Nuevas
Tecnologías.
¿Y en formato e-book?
Tienen
mucha
aceptación
nuestros
clásicos
del
Derecho.
Por
citarte
un
título
que
siempre
ha
funcionado
muy
bien
está
“El
alma
de
la
toga”,
de
Ángel
Ossorio
y
Gallardo,
un
libro
de
iniciación
al
oficio
de
la
abogacía
escrito
hace
casi
100
años.
¿Cómo ve usted
la
evolución
de
la
edición
digital?
Pues
nosotros
somos
conscientes
de
que
la
edición
digital
es
algo
más
que
editar
un
ePub
o un
PDF.
A
nosotros
nos
gusta
pensar
que
lo
digital
va a
ayudar
a
esa
transformación
del
modelo
de
transmisión
del
conocimiento
que
te
comentaba
antes.
En
ese
nuevo
modelo,
lo
importante
va a
ser
el
acceso
sencillo
a
contenidos
de
calidad
y
utilidad,
al
margen
de
su
formato.
Dentro
de
nuestro
sector,
creemos
que
en
el
fondo
lo
que
habría
que
posibilitar
a
los
profesionales
del
Derecho
es
una
herramienta
eficaz
que
les
dé
acceso
a
contenidos
de
todo
tipo,
con
bases
de
datos
completas,
interoperabilidad
entre
dispositivos,
etcétera.
Es
precisamente
lo
que
te
apuntaba
antes
cuando
te
hablaba
de
la
transformación
del
modelo
de
transmisión
del
conocimiento.
No
sabemos
cómo
se
van
a
consumir
los
contenidos
del
futuro.
Lo
que
pasa
con
este
tipo
de
proyectos
es
que
no
están
al
alcance
de
las
posibilidades
económicas
de
pequeñas
editoriales,
aunque
sean
como
nosotros,
editoriales
nicho
con
proyección.
Dentro
de
nuestros
retos
en
lo
digital
está
el
darle
continuidad
a
nuestros
contenidos
y
nuestros
autores,
haciendo
que
trasciendan
el
modelo
clásico
del
libro
(papel
o
digital).
Y lo
estamos
consiguiendo.
En
menos
de
un
año
hemos
sacado
la
mitad
de
nuestro
catálogo
en
digital
y
hemos
lanzado
www.editorialreus.es
y
www.aulareus.com.
Editorial Reus
ha
lanzado
una
plataforma
de
e-learning.
¿Cuáles
son
los
planes
para
ésta
plataforma?
Para
nosotros
existe
un
nicho
de
mercado
obvio
en
temas
de
formación
jurídica
online
y
nos
encontramos
en
una
posición
privilegiada
para
tratar
de
cubrirlo.
De
un
lado,
contamos
con
juristas
expertos
y
creadores
de
contenidos,
muchos
de
ellos
ya
vinculados
a la
actividad
docente
universitaria.
De
otro,
en
el
último
año
hemos
preparado
nuestra
plataforma
a
nivel
técnico
para
ser
capaces
de
afrontar
este
reto.
Este
año
ofreceremos
recorridos
formativos
en
disciplinas
jurídicas
que
ya
son
de
interés
para
los
profesionales
y en
otras
de
naciente
interés.
Ofreceremos
cursos
de y
certificaciones
en
Propiedad
Intelectual,
Mediación,
Procesal,
Gestión
profesional
de
despachos
y
habilidades
en
la
abogacía,
Derecho
del
deporte
o
Procesal,
por
citar
algunos
de
los
itinerarios
pedagógicos
en
los
que
ya
estamos
trabajando.
Este
mes
de
septiembre
os
podremos
avanzar
más.
Aula Reus es una
plataforma
de
e-learning
especializada
en
temas
jurídicos.
¿Qué
contenidos
se
demandan
actualmente?
En
cuanto
a
formatos
podría
citarte
las
conferencias
magistrales,
las
jornadas
o
los
cursos
de
formación...
pero
al
final,
sucede
que
hay
necesidades
de
formación
a
distintos
niveles.
Por
ejemplo,
en
un
despacho
de
abogados
podemos
encontrarnos
con
una
necesidad
de
actualizar
los
conocimientos
sobre
aspectos
muy
específicos,
reformas
legislativas
y
cuestiones
del
estilo.
Para
ellos
es
ideal,
por
ejemplo,
realizar
un
curso
como
ya
hemos
hecho
sobre
la
reforma
de
la
Ley
de
Arrendamientos
Urbanos
que
recoja
las
principales
novedades.
En
la
misma
línea,
hemos
realizado
jornadas
presenciales
sobre
la
reforma
de
la
Ley
de
Propiedad
Intelectual,
que
ha
reunido
a un
elenco
de
ponentes
para
desgranarlo
durante
dos
días.
Creemos
que
los
contenidos
que
se
están
demandando
son
sobre
todo
prácticos,
pero
combinándolo
con
una
base
doctrinal.
Ustedes han creado
una
infraestructura
básica
para
editar
cursos
con
gran
apoyo
de
vídeo.
¿Hay
suficientes
profesores
que
tengan
la
capacidad
para
hacer
cursos
en
plataformas
digitales?
Los
cursos
y
proyectos
de
formación
online
no
son
ninguna
novedad
en
el
mercado.
Este
es
el
año
de
los
MOOCs.
Y
sin
embargo,
es
cierto
que
dentro
del
sector
jurídico
aún
no
hay
una
implantación
clara.
En
nuestro
caso,
los
profesores
y
autores
que
colaboran
con
nosotros
proceden
en
muchos
casos
del
ámbito
universitario
o de
escuelas
de
negocios
y la
mayoría
de
ellos
están
más
que
familiarizados
con
las
cámaras
y
los
sets
de
grabación.
De
todos
modos,
para
nosotros
la
formación
online
trasciende
el
simple
vídeo.
Estamos
evaluando
la
implementación
de
más
niveles
de
interactividad
o
también
la
“peer
evaluation”
o
evaluación
interpares
como
ya
se
practica
en
los
cursos
que
ofrecen
algunas
universidades
americanas.
En
realidad,
estamos
muy
abiertos
a
todos
los
retos.
En éste mundo
tecnológico
que
nos
movemos,
¿por
dónde
ve
las
tendencias
del
futuro?
En
lo
que
al
libro
se
refiere
o en
la
misma
formación,
vemos
que
existen
una
gran
cantidad
de
proyectos
que
aspiran
a
ofrecer
al
usuario
final
(lector,
profesional,
estudiante...)
un
repositorio
completo
de
contenidos.
En
un
escenario
de
saturación
de
títulos,
cursos
y
oferta
de
ocio,
la
clave
para
nosotros
está
en
varios
puntos.
De
un
lado,
saber
mostrar
a
ese
usuario
final
los
contenidos
de
calidad
que
busca
ya
sea
a
través
de
motores
de
recomendación
u
otros
sistemas.
Y de
otro
lado,
aportar
por
contenidos
de
calidad,
contrastados,
con
cierto
criterio
de
autoridad,
que
es a
lo
que
nosotros
nos
dedicamos.
En
un
sector
nicho
como
el
jurídico,
creemos
que
quien
quiera
estar
en
el
futuro
ha
de
apostar
por
crear
herramientas
que
realmente
ayude
al
profesional
del
sector
a
solucionar
sus
problemas.
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