Dos días de intensos
trabajos donde se han escuchado las voces autorizadas de mujeres que han llegado
a la cumbre de su profesión, no sin esfuerzo y otras profesionales destacadas
del sector legal. La III Cumbre de Mujeres Juristas concluyó este sábado tras
la conferencia de la exministra de Italia y abogada criminalista, Paola
Severino, con quien esta publicación pudo hablar antes de su esperada
intervención. En esta clausura a que acudieron la decana Sonia Gumpert,
acompañada de la secretaria de la Junta de Gobierno, Carmen Pérez Andújar, y
las diputadas Begoña Castro, Maite Nadal y el diputado José Manuel Pradas, quien
leyó el manifiesto se ha puesto de manifiesto que la situación de la mujer ha
mejorado algo aunque aún hay que seguir trabajando en pro de la igualdad.
Las diferentes mesas redondas
que han configurado esta cumbre han contado con expertos de la abogacía y del
sector legal, con la moderación de diferentes periodistas expertos en temas
jurídicos. También ha sido novedad el punto masculino del debate que lo han
puesto intervinientes como Jorge Badía, director general de Cuatrecasas,
Goncalves Pereira o Julio Fuentes, Secretario General Técnico del Ministerio de
Justicia.
Al final
los datos dejan claro que se debe seguir trabajando en pro de la igualdad. Y que
aún en la sociatura de los despachos de abogados la presencia de mujeres es
pequeña, solo de un 15.70 por cien, respecto del total. El debate se centró
también en la necesidad de cuotas o en el impulso de nueva normativa que apoye a
la mujer en esta presencia activa en las cúpulas de las empresas. Así se analizó
la situación de la mujer jurista en puestos de responsabilidad, la carrera
profesional de las abogadas en los despachos, el papel de la mujer en la
comunicación jurídica, y el ámbito de la violencia contra la mujer.
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“Las organizaciones profesionales juegan un papel importante a la hora de realizar políticas de igualdad para sus asociados y asociadas. Las políticas de igualdad deben ir dirigidas tanto a mujeres como a hombres.” |
En el acto de clausura, la decana, Sonia Gumpert, ha tenido un recuerdo para las
últimas víctimas de la violencia de género y ha insistido en la imprescindible
necesidad de erradicar cualquier trato discriminatorio por razón de género.
También volvió a recordar a Soledad Cazorla, homenajeada a lo largo de esta
Cumbre, por su labor notable en pro de la igualdad y de la lucha contra la
violencia de género. También se leyó una comunicación de la abogada, Maria Luisa
Suárez, de 95 años que acogida con una gran ovación por todos los presentes.
Conclusiones Mujeres Juristass
El diputado José Manuel Pradas ha cerrado ésta Cumbre con la lectura de las
conclusiones de las cuatro mesas redondas:
PRIMERA.- La
mujer accede a puestos de responsabilidad con mayor esfuerzo, compromiso y
dedicación, ya que, a pesar de los avances conseguidos, hay que trabajar más que
un hombre para acceder al mismo puesto.
En la carrera judicial, los
ascensos se realizan mediante nombramientos no reglados, es decir, por
designación. En el caso de los altos directivos de empresas son elegidos por
quienes forman ya parte de la dirección cuya mayoría son hombres.
SEGUNDA.- En
España las dificultades son mayores que en otros países europeos donde no hay
excesiva dificultad para acceder a puestos directivos intermedios. Sin embargo,
para acceder a puestos de primer nivel en Organizaciones Internacionales los
obstáculos se equiparan a los españoles.
TERCERA.- A
pesar de que no hay diferencia en la gestión del trabajo que realiza la mujer, a
medida que va ascendiendo a puestos de alta dirección encuentra que los hombres
son valorados por su potencial y las mujeres en base a resultados demostrados.
Las mujeres deben recibir más
apoyo dentro de los equipos, puesto que es necesaria la diversidad para ofrecer
más riqueza en el trabajo diario.
Las mujeres no pueden pagar un
precio por tener hijos, pero la realidad es que son ellas a quienes más afecta
la conciliación de la vida familiar y laboral.
CUARTA.- El
porcentaje de mujeres socias en los grandes despachos es de un 15,7% en una
profesión donde ellas obtienen mejores expedientes académicos. Esto significa
que las mujeres en la abogacía tienen que hacer un sobre esfuerzo ya que la
desigualdad afecta a su carrera profesional.
Los planes de igualdad, tal y
como están concebidos, parece que no funcionan.
Hay tres problemas básicos que
deben ser abordados de manera previa o paralela a la conciliación en los
despachos de abogados: existe un problema en cuanto a la carga de trabajo;
también un problema estructural orientado a la base social española para
implantar la flexibilidad laboral; y, no está bien valorado el trabajo de
abogados y abogadas.
Las organizaciones profesionales
juegan un papel importante a la hora de realizar políticas de igualdad para sus
asociados y asociadas. Las políticas de igualdad deben ir dirigidas tanto a
mujeres como a hombres.
QUINTA.- En
materia de lenguaje jurídico, España está a la cola de la mayoría de los países,
incluidos los de Latinoamérica que llevan trabajando en estas cuestiones más
tiempo que nosotros.
El derecho a comprender por
parte de los ciudadanos requiere mayores esfuerzos de las instituciones
judiciales. Se debería profundizar en la redacción de las resoluciones ya que en
muchas ocasiones utilizan un vocabulario “encapsulado” con términos sustituibles
y que dificultan enormemente la comprensión.
Los legisladores entienden que
la utilización del masculino en el lenguaje jurídico tiene que ver con su
origen, con la antropología de las palabras. Fijan la palabra que entienden más
correcta con independencia de que se trate de un interesado o de un demandante.
La conclusión a la que llegan es que lo sexista no es tanto el lenguaje en sí
como realmente el mensaje, en la medida en que se intenta redactar utilizando el
término más adecuado con independencia de que sea masculino o femenino. Eso no
significa que se alcance dicho objetivo.
El lenguaje sexista no tiene que
ver con el sexo sino con el abuso de poder como es la violación o la violencia
de género. El lenguaje sexista consigue convertir a las mujeres en audiencia
cautiva.
La exclusión y la autoexclusión
sociolingüística conducen a una menor autoestima y a una carencia de la
confianza necesaria para el liderazgo.
SEXTA.- La
igualdad debe sentirse no pensarse. La educación de los jóvenes, tanto en los
centros educativos como en casa, además de la información que reciben a través
de los medios de comunicación y de las redes sociales debe ser íntegramente
igualitaria.
SÉPTIMA.-
Muchas situaciones de violencia se producen o agravan por el hecho de ser mujer.
La desigualdad entre hombres y
mujeres se percibe en menor medida entre los adolescentes y jóvenes que entre la
población adulta. De igual forma, en cuanto a las situaciones de violencia los
adolescentes y jóvenes tienen una percepción menor que los adultos.
Y todo ello a pesar de que el
número de órdenes de protección establecidas ha aumentado notablemente entre las
menores de 18 años.
Las nuevas tecnologías deben
asumir un papel protagonista en favor de la igualdad de género y para solucionar
este problema de falta de percepción real de la desigualdad y la violencia desde
la concienciación y la denuncia de las situaciones creadas.
MENCIÓN ESPECIAL:
Queremos aprovechar esta
oportunidad para lanzar un alegato en favor de la protección de género en la
actual crisis de la emigración que se ha convertido en crisis humanitaria, en
favor de las mujeres migrantes, en general, -muchas de ellas, embarazadas- y,
desde luego, en favor de las mujeres para que puedan ejercer legítimamente el
Derecho de Asilo reconocido por las normas internacionales.