El presidente
del Gobierno, Mariano Rajoy, y el ministro de Justicia, Rafael Catalá,
inauguraban el pasado viernes las dependencias de la Oficina de Recuperación y
Gestión de Activos que permitirá la localización, recuperación, administración y
gestión de los bienes procedentes de actividades delictivas. Según comentaron
ambos dirigentes en sus intervenciones Los frutos del decomiso irán destinados a
la indemnización de las víctimas, a proyectos sociales y a la lucha contra el
crimen organizado. También se espera que contribuya a descongestionar juzgados y
tribunales. De esta manera, un equipo multidisciplinar adoptará las medidas
necesarias para la conservación y gestión de estos activos atendiendo a su
naturaleza, a las posibilidades reales de venta o adjudicación en el mercado y
al coste de su custodia y conservación. El objetivo último es lograr la
satisfacción de las responsabilidades civiles, el apoyo a las víctimas y la
lucha contra la criminalidad organizada.
Tal y como ha explicaba el propio Ministro Catalá, se trata de un instrumento
más en la lucha sin cuartel que está desarrollando el Gobierno contra la
criminalidad organizada y la corrupción. Para ello y gracias a la reforma de la
Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) y del Código Penal, nace esta Oficina
que funcionará como una herramienta al servicio de los juzgados y tribunales en
el marco de los procesos penales y como auxiliar de las fiscalías en el
ejercicio de sus funciones relacionadas con investigaciones patrimoniales.
Hasta ahora, al no existir órganos especializados en la gestión de los bienes
procedentes de actividades delictivas, quedaban a disposición de órganos
jurisdiccionales excediendo en muchos casos de sus posibilidades de gestión. De
esta manera, un equipo multidisciplinar adoptará las medidas necesarias para la
conservación y gestión de estos activos atendiendo a su naturaleza, a las
posibilidades reales de venta o adjudicación en el mercado y al coste de su
custodia y conservación. Se podrá proceder a la venta anticipada de los bienes
sin esperar al final del procedimiento, obteniendo así un mayor rendimiento al
evitar su depreciación y al reducir los gastos de conservación.
Todo ello permitirá optimizar los frutos obtenidos del decomiso de manera que
con ellos pueda hacerse frente a la restitución pecuniaria de las víctimas
abonando las indemnizaciones establecidas en el marco del proceso penal, así
como a la realización de proyectos sociales de apoyo y asistencia a las víctimas
y al impulso de la lucha contra la criminalidad organizada.
Esto se conseguirá implicando a distintas instituciones, el Consejo General del
Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado; el Centro de Inteligencia
contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, dependiente del Ministerio del
Interior, que con el apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
desempeñan funciones de localización de activos procedentes de delitos; la
Agencia Tributaria y el resto de Administraciones Públicas en su labor de
averiguación y gestión de bienes; y el Plan Nacional sobre Drogas con quien se
firmarán convenios de colaboración que canalicen las posibles fórmulas de
cooperación.