Frenar la
corrupción y que instituciones y partidos políticos se unan a las actividades
que la sociedad civil está realizando en estos últimos meses, es el objetivo de
las cuarenta medidas que ayer ha presentado Transparencia Internacional España
en la Fundación Ortega Gasset, en un acto al que han acudido muchos
profesionales liberales comprometidos con la regeneración del país. En el acto
intervinieron Jesús Lizcano, catedrático de la Universidad Autónoma y presidente
de esta entidad y Manuel Villoria, Catedrático de la Universidad Rey Juan
Carlos, quienes explicaron a los asistentes la estructuración de esas medidas :”
Las hemos organizado en cuatro bloques; uno primero sobre prevención de la
corrupción política e institucional; otro que ayude a prevenir la corrupción en
las Administraciones Públicas; un tercero que aborda las sanciones y la
represión contra la corrupción y un cuarto que se ha centrado en la
transparencia y el control social sobre la corrupción”, comentaba esta mañana el
propio Lizcano. La composición de estas medidas ha sido elaborada por la
Comisión de Medidas Legales y Sociales contra la Corrupción, entidad que engloba
a una treintena de expertos de diversos ámbitos; universidad, mundo jurídico o
asociacionismo. Nuestros lectores las pueden consultar íntegras
aquí.
A menos de dos meses para la decisiva cita electoral del 20D que puede suponer
un vuelco en el escenario político de nuestro país, una asociación no
gubernamental como Transparencia Internacional ha centrado su trabajo en la
corrupción: “Los partidos políticos están lejos de los ciudadanos y son poco
creíbles; éstos quieren más transparencia y que se ponga freno a la corrupción”,
explica Jesús Lizcano en la mañana de ayer. La Lista de cuarenta medidas para
frenar esta lacra y que puedan ser incorporadas por los partidos políticos en
sus programas electorales fueron en un principio ciento sesenta propuestas
aportadas por la citada Comisión de Medidas Legales y Sociales contra la
Corrupción de esta entidad, luego se han simplificado en cuarenta agrupadas en
cuatro áreas.
Estas 40 medidas se añaden a las 60 que Transparencia Internacional presentó y
envió a los partidos políticos el pasado 9 de Octubre, así como a las doce
medidas que la organización que preside Jesús Lizcano ya había propuesto antes
en 2014 a los partidos, que estos aceptaron mayoritariamente y algunas de las
cuales ya son realidad en la legislación española, como la prohibición de
condonación de deuda a los partidos y la tipificación como delito de la
financiación ilegal.
Fue Manuel Villoria quien fue explicando el contenido de cada uno de los
bloques: Sobre el primero, de prevención de la corrupción política e
institucional se citan medidas como dotar de mayor transparencia a los partidos
políticos y su financiación, evitar operaciones con paraísos fiscales por parte
de esos representantes públicos. “Sería bueno una mayor desvinculación entre el
cargo público y el del partido político para evitar cualquier tipo de
interferencia”, apuntaba el experto. Otra de las medidas que se apuntaba era la
despolitización de órganos como el CGPJ, Tribunal de Cuentas o Defensor del
Pueblo, entre otras instituciones. “Hay también que eliminar el aforamiento del
tipo que sea y establecer límites precisos a todos los cargos públicos”,
resaltaba.
En otro bloque de medidas, referidas a la prevención de la corrupción en
Administraciones Públicas se habló de la necesidad de profesionalizar la función
pública eliminando los cargos de libre designación y recuperando los controles
preventivos existentes. De esta forma el número de personal eventual se
reduciría bastante. “Es necesario establecer un régimen de incompatibilidades
estricto de tal forma que salvo actividades educativas no pudieran hacer nada
más”, comentaba nuestro interlocutor. A este respecto otra sugerencia era la de
extender ese régimen de incompatibilidades a la Administraciones locales y
autonómicas lo que ayudaría a mejor la gestión de las mismas. En este apartado
se pide un incremento mayor de jueces y fiscales para que se pueda luchar contra
el crimen y una reforma del Estatuto del Ministerio Fiscal que sirviera para
mejorar su transparencia y gestión.
Represión de la
corrupción
El tercer bloque de medidas que explicó Manuel Villoria tiene que ver con las
sanciones y represión de las actitudes corruptas. A este respecto señaló que “
hay que incluir en el Código Penal el delito de enriquecimiento ilícito al que
se refiere el art 20 de la Convención de Naciones Unidas contra la corrupción
del 2003”, resaltaba. También se mostró partidario de reforzar la cooperación
internacional en la lucha contra el delito fiscal y la prevención de blanqueo de
capitales. Para este experto es fundamental que desde la Ley de Transparencia se
establezcan “un régimen de sanciones e infracciones específicas en materia de
transparencia y reforzando las competencias del propio Consejo de Transparencia
y Buen Gobierno en esta materia”. Otra medida que se plantea es establecer la
responsabilidad civil solidaria a aquellos partidos a los que pertenezcan
aquellos cargos políticos condenados por corrupción en base a esos hechos
vinculados a esas decisiones.
Por último, Transparencia Internacional aborda otras medidas, estas de
transparencia y control social de la corrupción que van desde incentivos para la
denuncia de casos de corrupción para los propios funcionarios; el
establecimiento de programas de clemencia para funcionarios públicos y
particulares, perjudicados en la trama, pero que gracias a su denuncia se les
redujera su futura pena. “Es clave que se mejore el intercambio de información
entre las instituciones del Estado, así con Administraciones fiscales de otros
países”, aclaró este experto. También recordó y todos tenemos el caso de Ana
Garrido en la cabeza, la necesidad de crear programas que protejan a testigos
claves de tramas para que puedan declarar sin que su integridad física peligre.