“El Notariado
tiene cada vez mayor importancia en el ámbito internacional. El ministerio de
Justicia ofrece a esta profesión su firme apoyo en aras de la seguridad y
agilidad del tráfico jurídico y la protección de los ciudadanos”, manifestó el
ministro de Justicia Rafael Catalá, durante la inauguración del seminario sobre
sucesiones transfronterizas que tuvo lugar el pasado viernes en la sede de
la Comisión y el Parlamento Europeos en Madrid. 8 millones de europeos que
residen fuera de su país de origen; 2,5 millones de inmuebles, propiedad de
personas de otro estado; 16 millones de parejas internacionales o 450.000
sucesiones internacionales cada año por un valor de 123.000 millones cada año,
son algunas cifras que revelan la trascendencia de la entrada en vigor del
nuevo Reglamento de Sucesiones de la UE. El seminario sobre la “Jurisdicción,
competencia y aplicación del Reglamento de sucesiones transfronterizas” acogió a
catedráticos, profesores universitarios y notarios, españoles y europeos, que
abordaron mesas redondas y ponencias los aspectos básicos del nuevo reglamento
de sucesiones transfronterizas, como La residencia habitual del causante y los
vínculos más estrechos como criterios de conexión; Los criterios de
determinación de la jurisdicción; La competencia de notario; El reconocimiento
de sentencias; La aplicación en España como Estado Plurilegislativo, y La
disposición de la propiedad mortis causa. Por la tarde se celebró un
intercambio de buenas prácticas.
Catalá recordó que este año se celebran dos efemérides como “el 30ª aniversario
del ingreso de España en la UE y el 60ª aniversario de la incorporación de
nuestro país a la ONU. Dos manifestaciones de como España trabaja en un
ordenamiento jurídico compartido y el vínculo europeo e internacional de nuestro
país. Actualmente nos encontramos en un contexto regional en que el Derecho es
europeo y que deben utilizar cotidianamente todos los operadores. Parafraseando
a Jean Monnet, uno de los padres de la actual identidad comunitaria, el objetivo
no es construir una Unión Europea para coaligar a los estados, sino para unir a
las personas. Los ciudadanos tenemos problemas comunes, a pesar de las
singularidades de las culturas jurídicas. La construcción europea es
responsabilidad de todos”.
Una de las figuras que incorpora el nuevo reglamento de sucesiones es el
certificado sucesorio, “coloquialmente denominado como ‘un pasaporte’ que hace
posible acreditar la condición de heredero o legatario sin tener que tramitar
ningún otro procedimiento”. La decisión del Gobierno de encomendar a los
notarios –junto a los jueces- la expedición de este documento entronca con la
tradición española de resolver notarialmente las cuestiones hereditarias. La
capacidad de servicio notarial ha permitido al gobierno tomar esta decisión
reconociendo el valor del documento público como pieza clave –junto a la
publicidad registral- de nuestro sistema de seguridad jurídica preventiva.”
El decidido apoyo del Ejecutivo a la profesión notarial ha quedado refrendado
esta última legislatura con otras medidas “para mejorar nuestro sistema de
seguridad jurídica preventiva donde los notarios son protagonistas, como: la ley
de Jurisdicción Voluntaria que sigue la línea de desjudicialización promovida
desde el Consejo de Europa; esta ley ha atribuido a los notarios competencias
exclusivas hasta ahora de los jueces en materia sucesoria como la declaración de
herederos, la protocolización de testamentos, y -en régimen de alternatividad
con otros operadores jurídicos- la separación o el divorcio de mutuo acuerdo.
Esta ley sustantiva camina en la dirección correcta de desjudicializar. Otras
novedades como la Ley de Cooperación Jurídica Internacional en materia civil que
establece los requisitos del acceso al registro de los documentos públicos
extranjeros o la histórica Ley de concesión de nacionalidad a los sefardíes,
ambas son una muestra más de la confianza del Gobierno en los notarios”.
Otra línea de colaboración del ministerio con el Notariado será la relacionada
con E-Justice, el programa de justicia electrónica comunitario. “Desde el
ministerio estamos dispuestos a colaborar con los notarios para impulsar
iniciativas como el registro de testamentos del CNUE, un referente de calidad,
que permitirá mejorar el sistema de información de los actos de últimas
voluntades”.
Reglamento decisivo para la vida de los ciudadanos
Por su parte, José Manuel García Collantes, presidente del Consejo
General del Notariado, hizo hincapié en la relevancia del nuevo Reglamento que
“está destinado a tener una trascendencia decisiva en la vida privada de los
ciudadanos, ya que afecta a algo tan íntimo del individuo como planear su
sucesión. Un aspecto que cada vez tiene mayor trascendencia transfronteriza ya
que la libre circulación de personas ha generado un extraordinario aumento de
magnitudes como: el número de europeos que vive fuera de su país de origen -8
millones-; los dos millones y medio de inmuebles que pertenecen a personas no
nacidas en ese Estado; los 16 millones de parejas internacionales; y los 450.000
sucesiones internacionales que se producen cada año por un valor de 123.000
millones”.
“La complejidad de las sucesiones internacionales puede ser afectada por
distintos ordenamientos nacionales. Para evitar duplicidades en los trámites
sucesorios surge este reglamento que establece que la jurisdicción de los
afectados provendrá de del país de residencia, siempre y cuando no opte por la
de su nacionalidad. Su pieza maestra es el certificado sucesorio europeo, que
permite al ciudadano acreditar en toda la UE su condición de heredero o
legatario y se incorporará a la vida cotidiana de todos a los que les afecta.
Será una manifestación más de la libre circulación y aceptación de actos
auténticos emitidos por los estados de la UE”, apuntó el presidente de los
notarios españolas.
Por último Collantes valoró muy positivamente el hecho de que el Certificado sea
expedido por los notarios. “Supone un gran honor y responsabilidad para el
Notariado, que garantizará la voluntad sucesoria de españoles y de los 5
millones de extranjeros residentes en España, de los que más de la mitad son
comunitarios. Este reglamento es una norma de una gran complejidad técnica por
lo que el CGN ha desarrollado una ingente labor de estudio, como prueba este
seminario. El Notariado ha de estar dispuesto a convertirse en pieza clave en el
espacio de justicia europeo”.