Javier Junceda,
decano de la Facultad de Derecho de UIC Barcelona y abogado, acaba de concluir
la revisión jurídica de los estatutos de la Academia Norteamericana de la Lengua
Española, por encargo de sus responsables. A diferencia de la Real Academia
Española, regida por unos Estatutos de carácter general y un Reglamento de
desarrollo, la Norteamericana cuenta con un único texto normativo, que
constituye una fusión de la parte dispositiva de las dos normas de la RAE, una
estructura dividida por motivos principalmente históricos. En su revisión
jurídica, Junceda propone diversos cambios estatutarios de fondo y forma en el
articulado, incluyendo la supresión o adición de diversos preceptos, por motivos
jurídicos y de mayor operatividad. Estas propuestas de reforma se han sometido a
los órganos directivos de la Academia para su aprobación, si bien ya han
calificado como “modélico” el estudio elaborado.
La finalidad de la revisión estatutaria efectuada por Junceda responde al
interés de la Academia de acomodar al lenguaje jurídico sus normas, así como de
actualizarlas al contexto legal de instituciones internacionales de su
categoría. El encargo de la Junta Directiva se efectuó tras el ingreso de
Junceda como nuevo académico, como su primera aportación a los trabajos de la
Corporación, en su calidad de jurista. El trabajo ha supuesto un profundo
estudio del entorno estatutario vigente.
Los vigentes Estatutos de Academia Norteamericana están estructurados en un
preámbulo, un apartado denominado “misión” y cincuenta preceptos, divididos en
diez títulos. En su trabajo, Junceda revisa cada artículo proponiendo diversas
reformas, entre ellas que el preámbulo englobe al apartado “misión”, desconocido
en el acervo jurídico no solamente en España, sino en los restantes países de
nuestro entorno jurídico.
Aunque se haya generalizado su uso en el ámbito universitario, en el mundo del
derecho únicamente se prevé en este tipo de normas un único preámbulo o
exposición de motivos, en el que se pueda explayar su redactor en los términos
que en los Estatutos de la Academia se hace, poniendo el énfasis en el contexto
histórico, social y económico de la lengua española en los Estados Unidos. De
igual modo, Junceda propone evitar referencias en los Estatutos a circunstancias
pasajeras cuya alteración podría suponer no solamente el demérito de la norma,
sino su obsolescencia por el paso del tiempo, lo que acarrearía su eventual
modificación. Así sucede con la situación de presente del porcentaje actual de
hispanohablantes en EE.UU o su capacidad adquisitiva, que impone una redacción
en términos más generales.
En lo referido a la estructura de los títulos, Junceda estima adecuada la de los
seis primeros, proponiendo que el título octavo, de acuerdo con la tradición
legislativa, pase a ser el último, al preverse en él el régimen de disolución de
Academia. Ya en el propio articulado, la mayor parte de sugerencias del revisor
apuntan a la eliminación de paréntesis y de acrónimos, muy extendidas en el
actual texto, así como de la acomodación de los términos jurídicos utilizados en
los Estatutos al lenguaje más habitual (ánimo de lucro en lugar de fines de
lucro, por ejemplo). También se extiende en la necesidad de unificar la voz
hispanounidense o hispanohablante, utilizada indistintamente en la norma.
El trabajo de Junceda, además, profundiza en los principales elementos de fondo
de los Estatutos, como su propuesta de mejora del articulado referido a la
elección de la Junta Directiva, que califica de “parca”, así como la eliminación
de un precepto que permite la elaboración eventual de nuevas disposiciones a
partir de los Estatutos (el artículo 49), algo que a juicio de Junceda podría
desdibujar la función reguladora de los Estatutos vigentes y correr el riesgo de
vaciarse de contenido.
Javier Junceda es académico correspondiente de la Norteamericana de la Lengua
desde el pasado mes de junio y el único jurista entre sus miembros. La Academia,
fundada en 1973, es la institución con mayor influencia en el correcto uso del
español en Estados Unidos, un país donde es el segundo idioma en número de
hablantes y es oficialmente reconocido en numerosos Estados, con un total de
cuarenta y dos millones de hispanohablantes en la actualidad. La función de
Junceda en la Academia se ciñe al estudio y difusión del español en el medio
jurídico estadounidense, para lo cual participa en diversas actuaciones, entre
ellas el proyecto de elaboración de un glosario de términos jurídicos en español
para su uso en el ámbito judicial norteamericano, una ambiciosa iniciativa de su
Junta Directiva que pretende facilitar el empleo de nuestro idioma en el terreno
legal. Además de su pertenencia a esta Academia de la Lengua, Junceda es miembro
correspondiente de la Real de Jurisprudencia y legislación y de número de la
Real de Jurisprudencia del Principado de Asturias.