La salida
inesperada del director general de Justicia, Ricardo Ruiz de la Serna, quien ha
alegado la falta de previsión de la Comunidad de Madrid en materia de justicia
ha servido para poner sobre la mesa el problema de la justicia en Madrid. Si en
julio pasado
el propio presidente del TSJ de Madrid, Francisco Javier Vieira pedía más
medios y la puesta en marcha con carácter urgente de la Ciudad de la Justicia,
en esta ocasión esta dimisión y su sustitución por una figura que fusiona las
direcciones generales de Justicia y Seguridad, revelan, a juicio de estas
asociaciones la falta de interés del Gobierno de Cristina Cifuentes en la
Justicia. En estos momentos la Consejería de Presidencia y Justicia está
estudiando los presupuestos del 2016 donde se espera un leve incremento para la
Justicia Gratuita. Desde algunas fuerzas políticas de la oposición, como es el
caso del PSOE, ya se acusó al consejero Garrido de falta de previsión
presupuestaria y de no valorar en suma
el problema de la justicia madrileña.
Pese a que a pregunta de este periodista en una de las últimas ruedas de prensa
tras el correspondiente Consejo de Gobierno madrileño el consejero Angel
Garrido comentase que estos primeros cien días al frente de la Consejería en
materia de Justicia han sido de avances notables, la realidad parece ser otra.
Los problemas en Madrid de algunos juzgados son muy grandes; el propio juez
decano de Madrid y otros magistrados han denunciado ya la falta de espacio para
más edificios judiciales. Y lo que es la Ciudad de la Justicia, de la que
sabemos que aún hay un fleco por solventar de la anterior adjudicación y
contratos y deudas que se arrastran desde su primera intentona, está en el alero
su realización pese a que todas las fuentes jurídicas consultadas por este medio
señalan que la concentración de sedes sería muy útil para profesionales y
ciudadanos.
Ahora, los problemas de nuestra justicia han vuelto a la actualidad. La salida
inesperada del hasta hace unos días Director General de Justicia, Ricardo Ruiz
de la Serna, y sus declaraciones a algunos medios donde asegura que la justicia
no es una prioridad para el Gobierno de Cifuentes, han levantado bastante
polvareda. Asociaciones judiciales como Francisco de Vitoria y Jueces para la
Democracia han realizado un comunicado conjunto, que coincide en los puntos de
vista de otros juristas, señalando la grave situación de la administración de
justicia en Madrid. Curiosamente, fuentes de la negociación entre Colegios y
Comunidad de Madrid señalan al ya exconsejero como uno de los artífices del
acuerdo alcanzado
que desbloqueaba las relaciones existentes entre ambas entidades.
A juicio de estos colectivos, la falta de inversión en este servicio público
provoca que estemos ante una justicia colapsada con la mitad de los órganos
judiciales de la Comunidad sobrecargados. Preocupante es la situación de
emergencia en la que se encuentran los Juzgados de lo Social y de Primera
Instancia de la capital. Y paradójicamente, la falta de creación de órganos
judiciales ha generado que numerosos jueces y juezas, recién incorporados, se
encuentren actualmente sin plaza y en una situación de precariedad incompatible
con el principio de inamovilidad judicial.
También denuncian en el citado comunicado que junto a los insuficientes medios
personales destacar la dispersión de sedes en la ciudad de Madrid (18 en total),
sin un proyecto viable de Ciudad de la Justicia, tras costosos intentos, y el
estado deplorable en que se encuentran la mayoría de los edificios,
especialmente de la periferia, pone de manifiesto las precarias condiciones
laborales y de seguridad en las que ha de impartirse justicia. Todo lo anterior
conlleva mayores dificultades de los ciudadanos para acceder al reconocimiento y
garantía de sus derechos lo que es particularmente grave en el caso de los más
vulnerables como consecuencia de la crisis.
Desde estas asociaciones judiciales se insta a las nuevas autoridades regionales
a que sean capaces resolver esta grave situación apostando por una justicia
moderna, eficaz y de calidad mediante un plan integral en el que puedan tomar
parte tanto las instituciones como los colectivos profesionales implicados. Para
ello es fundamental la creación de una Consejería de Justicia en el Gobierno
regional en la que esté al frente una persona no sólo con peso político sino con
dedicación prioritaria, tal y como se reclamaba en la Memoria 2014 de la
Audiencia Provincial de Madrid. En opinión de estas asociaciones es una mala
noticia fusionar seguridad y justicia, como se ha hecho tras la dimisión de Ruiz
de la Serna, lo que en opinión de estas asociaciones demuestra un escaso interés
por la justicia como servicio de interés público