Por un
lado, los datos escalofriantes que hablan que solo en el 2013 un 20 por cien de
las mujeres muertas habían denunciado previamente a su agresor. De otro, la
cruda realidad, cinco mujeres asesinadas en menos de veinticuatro ahora tras la
manifestación que fue convocada en Madrid por medio centenar de colectivos
feministas de toda España. Los organizadores que datan en medio millón el número
de asistente leyeron un manifiesto que subraya la gravedad de la violencia
machista en relación a los derechos humanos de las propias mujeres. Desde 1995
más de 1.300 mujeres murieron a manos de sus parejas, cifra que en el 2015 se
acerca a las noventa. La
violencia machista ha causado, en lo que va de 2015, 41 asesinatos de mujeres a
manos de sus parejas o exparejas, según las estadísticas del Ministerio de
Sanidad; y desde 2003, más de 800. Los juzgados
reciben cada día 266
denuncias de
violencia de género.
El número
de mujeres muertas en 2013 a manos de su pareja o expareja fue de 54, según los
datos recopilados por los órganos judiciales, y que recoge el Informe sobre
víctimas mortales de la violencia de género y de la violencia doméstica
correspondiente al citado año, que ha sido aprobado hoy por el Grupo de Expertos
del Observatorio contra la violencia doméstica y de género, que preside la vocal
del CGPJ, Ángeles Carmona.
El Informe
constata que en un 80 por ciento de los casos no existía denuncia previa de la
víctima contra su pareja o expareja. En total fueron 11 mujeres, de las 54
muertas, las que sí presentaron denuncia previa.
Según el
Informe, las 54 mujeres muertas en 2013 (2 más que en el año 2012) lo fueron,
presuntamente, por sus parejas o exparejas masculinas, lo que permite valorar el
dato como violencia de género, al igual que se concluyó en los informes de
víctimas mortales de años anteriores.
Destaca el
Informe el hecho de que haya disminuido la edad media de las víctimas mortales,
que se sitúa en 40,9 años, mientras que en 2012 fue de 45,5 y en 2011, de 42.
Casi un 65 por ciento de las mujeres muertas se situaba en el grupo de edad
comprendido entre 26 y 45 años.
El 60 por
ciento de las víctimas mortales mantenía en el momento del fallecimiento la
relación afectiva con los presuntos autores de su muerte, cifra que desciende en
comparación con la de los dos años anteriores, que fue de un 73,6 en 2012 y de
un 72,5 en 2011.
Un 74 por
ciento de las mujeres muertas era de nacionalidad española y entre las víctimas
extranjeras, el grupo más numeroso procedía de América Latina.
El
domicilio –común o de la víctima- es el lugar que registra un mayor número de
muertes, un 63 por ciento, aunque desciende notablemente frente al de años
anteriores (en 2011, por ejemplo, se situó en el 81 por ciento).
El Informe
subraya que las poblaciones con un número de habitantes inferior a 100.000 son
las que registran mayor porcentaje de mujeres muertas, en torno al 72 por
ciento. El Grupo de Expertos llama la atención sobre la necesidad de extender
todos los recursos de prevención de la violencia de género, de detección y
asistenciales, por toda la geografía española y para todo tipo de población.
11
mujeres habían presentado denuncia previa
Según el
Informe, en 2013 un 20 por ciento de las mujeres muertas por violencia de género
había presentado denuncia previa contra su pareja o expareja masculina. Fueron
11 mujeres, del total de 54 muertas, las que denunciaron, presentando un total
de 19 denuncias.
9 de las 11
mujeres que presentaron denuncia previa, solicitaron a la vez medidas cautelares
de protección. De las nueve solicitudes, los órganos judiciales acordaron las
medidas en siete de los casos.
En el
momento de la muerte, 4 mujeres tenían vigente una medida de protección. En un
solo caso se produjo un quebrantamiento de la orden de protección con
consentimiento de la víctima.
En 6 de los
19 procedimientos judiciales abiertos, la víctima se acogió a la dispensa de la
obligación legal de declarar, lo que determinó que se sobreseyeran los seis
procesos.
Ánimo
dominador y controlador de los denunciados
El Grupo de
Expertos del Observatorio indica que el examen de las actuaciones judiciales
previas al resultado de muerte deja ver que los hechos mayoritariamente
denunciados pueden parecer de cierta levedad (insultos, amenazas, empujones).
Ello indicaría, a su juicio, que no es la violencia física extrema la que
conduce a la muerte, sino que en la mayoría de los casos es el clima de dominio
el mayor indicador del desenlace.
El Informe
destaca que los agresores, sobre todo en sus declaraciones en sede judicial,
culpabilizan a las víctimas, acusándolas fundamentalmente de infidelidades. Esto
refuerza la creencia, según el Informe, de que existe un ánimo dominador y
controlador por parte de los denunciados.
Valoraciones del riesgo y medidas asistenciales
El Grupo de
Expertos del Observatorio realiza en el Informe algunas propuestas en relación,
por un lado, con las valoraciones del riesgo y de otra, referida a las medidas
asistenciales hacia las víctimas.
El Informe
detecta que en las valoraciones policiales de riesgo efectuadas en el año 2013,
no se apreciaron supuestos de riesgo alto o extremo, siendo la mayor parte de
las valoraciones definitorias de lo que se considera riesgo medio.
El Grupo de
Expertos entiende, al igual que en años anteriores, que es necesario
complementar los informes policiales de valoración del riesgo con informes
periciales, para lo que alerta de la necesidad de implementar en todo el
territorio nacional las Unidades de Valoración Forense Integral con personal
formado en violencia de género.
Asimismo el
Grupo de Expertos vuelve a insistir en que resulta imprescindible fortalecer con
más recursos sociales y asistenciales a las mujeres que presentan denuncia,
independientemente de la resolución judicial de la misma.
En opinión
de los expertos, ello servirá para ayudarlas a superar sus dudas y miedos y
poder mantener su postura procesal e incluso, aunque eventualmente retiraran la
denuncia, poder disponer de medios que les permitieran alejarse de su
maltratador y afrontar una nueva vida.