Serían poco más
de las cinco de la tarde cuando los compromisarios asistentes a este Congreso de
la APM, Asociación Profesional de la Magistratura, votaron a puerta cerrada la
elección de su presidente ejecutivo para los dos próximos años. El talante más
innovador de Manuel Almenar se impuso a la dialéctica previsible de Pablo Llarena, hasta el día de ayer actual de presidente de la asociación mayoritaria
de jueces de nuestro país y del que se rumorea puede dar el salto de la
presidencia de la Audiencia Provincial de Barcelona a la Sala Segunda del
Tribunal Supremo. El resultado de 107 a favor por 78 en contra a favor del
magistrado de la Audiencia Provincial de Galicia, deja sobre la mesa el deseo de
cambio de orientación de la propia asociación, hasta ahora, según mucho de sus
detractores demasiado cercana al CGPJ y al propio Ministerio de Justicia. Por
la mañana, el propio Congreso de la APM emitió un comunicado en el que señalaba
que a la vista de la resolución adoptada por el Parlament de Cataluña el día 9
de noviembre de 2015, en la que se insta al Gobierno de la Generalitat a no
obedecer el ordenamiento y las decisiones de las instituciones del Estado
español, la Asociación Profesional de la Magistratura no puede permanecer en
silencio ante lo que constituye un ataque frontal a las reglas más elementales
del funcionamiento del Estado Democrático de Derecho, que puede poner en riesgo
la convivencia pacífica de todos los ciudadanos.
Si todos los asistentes a este Congreso de la APM señalaban su compromiso firme
y sereno compromiso de todos los Jueces y Magistrados con la Constitución y el
resto del Ordenamiento Jurídico, así como nuestra obligación de cumplir y hacer
cumplir la Ley., en la mañana de ayer, por la tarde, en la elección del cargo de
presidente ejecutivo, votaban el cambio. Un cambio, que como ya hemos comentado
en alguna ocasión se ha ido fraguando a lo largo de estos dos últimos años,
sobre todo a raíz del Congreso celebrado en Jerez donde la propia asociación
quedó seriamente fraccionada.
Antes de las votaciones, los dos candidatos explicaron su programa de forma
somera. EN primer lugar, Manuel Almenar apostaba por definir el proyecto
asociativo y el proyecto de Juez. “La solución no es un cambio de caras; la
solución es un rearme de ideas y luchar por ellas”; apuntó. También habló de
la necesidad de buscar un proyecto común para todos los asociados para poder
“definir lo que queremos que sea la carrera judicial y cuáles son nuestros
derechos”, recordó.
Almenar fue contundente cuando señaló que la APM estaba estancada y había
perdido el contacto con la carrera y los asociados. “Nuestra capacidad de
influencia y presencia en los medios ha disminuido bastante”; apuntó. Desde su
punto de vista, los modelos de hace 30 años ya no sirven y hay que abrir la
asociación a los nuevos tiempos. “Jueces vivos que quieren voz y participar”;
destacó. E insistió en una de las frases que más ha llamado la atención de su
intervención. “La voluntad de la APM no es la de su presidente. Es la de sus
asociados”, subrayó.
Para el nuevo presidente de la APM hay varios pilares fundamentales a destacar
de ahora en adelante: “Información, participación e independencia. Y firmeza en
la defensa de nuestras posiciones, frente a quien sea. Sea quien sea. Sin
partidismos”, señalaba.
Un hombre
tranquilo y dialogante
Sobre el nuevo presidente de la APM podemos señalar que Manuel Almenar Berenguer
fue vocal del anterior CGPJ al de Caros Lesmes. Hombre de trato agradable es uno
de los cerebros de la nueva Ley de Planta Judicial que el propio organismo de
los jueces quiso poner en marcha en la anterior legislatura sin éxito. A raíz
de ese asunto, este periodista pudo entrevistarle hace tres años sobre este
asunto. Ahora era Presidente de la Audiencia Provincial de Pontevedra. Nació en
Valencia en 1963. Ingresó en la Escuela Judicial por oposición el 16 de enero de
1989, siendo destinado a Sagunto.
En enero de 1999 obtuvo por concurso la plaza del Juzgado de Primera Instancia e
Instrucción número 5 de Pontevedra, y en mayo de ese mismo año, fue elegido
miembro de la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Galicia,
actuando desde entonces como miembro de la Comisión de Gobierno del T.S.J., y
desde febrero de 2000 como representante de dicha Sala de Gobierno en la
Comisión Mixta constituida con la Consellería de Xusticia de la Xunta de
Galicia.
En diciembre de 1998, había sido nombrado Magistrado-Juez Decano de los Juzgados
de Pontevedra. Fue además coordinador para Galicia de la Comisión de Seguimiento
de la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil. Entre 2000 y 2004 ocupó el puesto de
Coordinador Territorial de la Escuela Judicial para la Comunidad Autónoma de
Galicia, y fue designado miembro de la red judicial española en materia civil y
mercantil, en el marco de la red judicial europea.
Representante español en el Consejo Consultivo de Jueces del Consejo de Europa
desde 2002, el 5 de diciembre de 2002 fue elegido presidente de la Audiencia
Provincial de Pontevedra, cargo para el que fue reelegido por otros cinco años.
Colegiado de Honor por el Ilustre Colegio Profesional de Abogados en 2001, es
autor de numerosas publicaciones y ha impartido un gran número de conferencias y
cursos. Durante el curso lectivo 1999/2000 fue profesor de la U.N.E.D y desde
1999 es coordinador del Área Procesal Civil en la Escuela Práctica Jurídica del
Colegio de Abogados de Pontevedra.