“La convivencia
democrática plantea en España problemas nuevos. Sabremos hacer frente a ellos y
resolverlos en paz. Algunas condiciones son imprescindibles para conseguirlo:
mantener la unidad de España, respetar el principio de legalidad democrática del
que forma parte esencial el deber de fidelidad a la Constitución por parte de
todos los poderes públicas, y fortalecer nuestra integración en Europa, la
Europa de la Ilustración, de los derechos fundamentales y de la paz solidaria”,
comentó en la noche de ayer Fernando Ledesma, XXI Premio Pelayo de Reconocido
Prestigio, galardón que recogió de manos del Ministro Catalá en un acto
celebrado en el Casino de Madrid. En su intervención Ledesma, del que Eugeni
Gay, exmiembro del Tribunal Constitucional y expresidente del CGAE dibujó su
semblanza y sus méritos para lograr este acreditado galardón, disertó sobre el
buen uso de la política; los problemas del Estado de Bienestar y su
desmantelamiento en una sociedad fragmentada. Muchos de los juristas con los que
tuvimos la oportunidad de conversar con ellos en el transcurso de este acto,
señalaron el talante de consenso de Ledesma, el Ministro de Justicia que eliminó
las tasas judiciales en 1985, curiosamente, hasta que Gallardón las recuperase
más tarde. Participaron desde la Mesa Presidencial: el Ministro de Justicia, el
Presidente de la Junta de Junta de Comunidades de Castilla - La Mancha, el
Presidente del Consejo de Estado, el Fiscal General del Estado, el Presidente
del Jurado y Consejero Permanente de Estado y el Presidente de Grupo Pelayo.
De nuevo el Casino de Madrid se quedó pequeño para albergar
este encuentro magno de operadores jurídicos en el que se congregaron cerca de
ochocientas personas. Salvo algunos magistrados “concentrados” en sus congresos
de APM en Logroño, AJFV en Bilbao y Foro Judicial en Zamora, la afluencia de
expertos juristas fue notable. Temas de conversación en los corrillos, además
del desafío soberanista de Artur Mas fueron la victoria del ex vocal Manuel
Almenar en el Congreso de la APM, desde ayer presidente ejecutivo; el desarrollo
de Lexnet como elemento para una justicia digital y las elecciones al CGAE, de
las que ayer pudimos saber del propio Francisco Javier Lara, decano del Colegio
de Málaga y presidente de la Comisión de Justicia Gratuita de aquella
institución de presentar su candidatura a la vacante que Carnicer dejará a
partir del catorce de enero próximo.
Fernando Ledesma tras agradecer la concesión de este premio
y relatar su trayectoria profesional que empezó en aquella Fiscalía de Barcelona
y señalar el perfil de sus antecesores en este Premio Pelayo para Juristas de
Reconocido Prestigio, centró su intervención en hablar de la política en este
entorno de crisis; en el Estado de Bienestar y en los peligros de una sociedad
fragmentada. A su juicio, la política democrática posee “una dimensión moral
insoslayable. Vivirla con transparencia. No aprovechar el poder para mejorar de
fortuna uno mismo o los próximos. No descalificar, no ofender, no agredir ni
física ni moralmente al adversario. Exigir responsabilidades a quienes vulneren
las leyes” apuntó. A su juicio, los propios ciudadanos quieren que la política
ayude a mejorar la condición humana. “Ha llegado el momento de prestigiar la
política, tarea inacabada e inacabable”, subrayó.
Sobre el Estado de Bienestar comentó que “No comparto las
tesis en favor del desmantelamiento del Estado. Todavía hay muchas
discriminaciones por corregir. Y, aunque reconozco -y apoyo- la capacidad
creadora de la iniciativa privada, pienso que los poderes públicos aún tienen
mucho que hacer para reducir aquellas diferencias.” Desde su punto de vista, Los
europeos creíamos que “con nuestro Estado de bienestar habíamos solucionado los
problemas de la desigualdad” pero “desde hace veinte o treinta años en el
interior de las sociedades ricas las desigualdades se están disparando. Es
evidente que las clases medias se están empobreciendo.” Podemos hablar más que
de proletariado de precariado, pues aunque grandes sectores de las clases medias
tengan hoy trabajo ha desaparecido la certeza de que puedan tenerlo mañana,”
recordó.
Peligrosa sociedad dual
Respecto a los peligros de una sociedad fragmentada y el
papel juristas, Fernando Ledesma señaló que el desmantelamiento del Estado de
Bienestar generará una sociedad dual. Insistió en su oposición a dicha sociedad
dual desde la democracia : La sociedad democrática está basada en el pacto, en
el contrato social. Se entregan al Estado ámbitos de libertad personal a cambio
de seguridad, de tranquilidad, de paz, de justicia. Una democracia fuerte no es
una democracia sin problemas. Más bien todo lo contrario. Cuanto más fuerte es
una sociedad democrática, con menos temor afronta el planteamiento de las
cuestiones pendientes y con más posibilidades de éxito busca y encuentra las
soluciones”.
En esta ocasión
asistieron más de 800 personas al acto de entrega, entre las que figuró el
Jurado en pleno, así como una nutrida representación de las personalidades
políticas, jurídicas y empresariales, entre ellas: la Ex Vicepresidenta del
Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la Vicepresidenta del Tribunal
Constitucional. Adela Asua, el Vicepresidente del Tribunal Supremo. Angel Juanes
Peces, el Ex Ministro y Ex Presidente del Consejo de Estado, Tomás de la Quadra
Salcedo, el Ex Vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia Amann, el
Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón Manso, el
Ex Ministro de Trabajo, Fernando Suárez González, el Ex Ministro de Justicia,
Mariano Fernández Bermejo, los Ex Fiscales Generales del Estado, Cándido
Conde-Pumpido, Eduardo Torres-Dulce , y el Presidente Emérito del Tribunal
Constitucional, Pascual Sala Sánchez, así como ilustres juristas del Consejo
General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo
de Estado, Audiencias, Parlamentarios, Letrados y Procuradores de los más
prestigiosos despachos, máximos representantes de la Universidad, de la política
y del mundo empresarial.