Los consumidores
españoles están recuperando el optimismo de cara a la Navidad, y afrontan las
fiestas con un espíritu más festivo que el de los últimos años. El aumento en
las partidas destinadas a regalos, viajes y ocio; el descenso en el número de
españoles que pedirá algún tipo de préstamo para encarar las fiestas; o la
bajada en el porcentaje de compras de segunda mano son algunos de los datos que
amparan esta sensación, según arroja el Estudio de Consumo Navideño 2015
elaborado por Deloitte.
Este año, cada hogar español tiene intención de gastarse en Navidad unos 684
euros, lo que supone casi un 10% más de lo que tenía previsto el año pasado. Si
bien es probable que en el último momento el “factor emocional” provoque que el
consumidor se gaste más de lo presupuestado, como finalmente ocurrió el año
pasado.
Con esta mejora en las previsiones, España se sitúa quinta en el ranking de los
10 países con mayor presupuesto de entre los participantes en el estudio,
situándose incluso por encima de Alemania. El país germano, junto a Holanda,
Rusia y Bélgica comparten una visión menos optimista del futuro en Europa,
resintiéndose por ello sus presupuestos navideños.
Estabilidad y
esperanza
Con un 63% de los españoles encuestados que consideran que la situación
económica de España es estable o ha mejorado durante 2015, y un 66% que cree que
seguirá esta tendencia positiva en 2016, parece que los consumidores españoles
están viendo la luz al final del túnel. Y si la situación del país es percibida
con este optimismo, mejor aún lo es la de los hogares, con un 67% que considera
que su situación personal se ha mantenido estable, incluso ha mejorado en 2015,
y un 76% que cree que lo hará en 2016.
Según Deloitte, esta mirada más optimista hacia el futuro conllevará también un
ligero cambio en los hábitos de consumo de los españoles, que irán abandonando
paulatinamente algunas costumbres adquiridas en los últimos años, como la compra
de objetos de segunda mano o la búsqueda de financiación adicional para estas
fiestas. No hay que ignorar, en cualquier caso, que la crisis de los últimos
años ha dejado huella en el consumidor y le ha vuelto más racional y más
práctico, por lo que la búsqueda del mejor precio, rebajas y promociones, la
preparación de un presupuesto o el uso de tarjetas de fidelización continuarán
siendo claves. En este sentido, Victoria Larroy, socia de Deloitte, destaca que
“El consumidor se muestra más optimista que en años anteriores, lo que
repercutirá en una subida significativa del gasto en Navidad. Sin embargo, la
búsqueda del mejor precio y del regalo útil seguirán siendo hábitos muy
implantados”.
Los más deseados
Un año más, el dinero en efectivo se posiciona como uno de los regalos
preferidos por los españoles, y por primera vez en unos años se abre paso en el
ranking de los más recibidos. Sin embargo, de nuevo serán ropa, libros y
perfumes y cosméticos los regalos que más vamos a recibir estas Navidades.
Los regalos útiles siguen primando también cuando se trata de pensar en los más
pequeños, con juguetes educativos, libros y ropa y calzado asentados en los tres
primeros puestos del ranking. En el caso de los adolescentes, los videojuegos
siguen liderando un año más una clasificación sin grandes cambios, donde sólo
los smartphones ascienden tres puestos.
Los
hipermercados y los grandes almacenes, los reyes de las compras
A la hora de seleccionar dónde hacer las compras navideñas, los españoles se
encuentran divididos. Cuando se trata de regalos, los consumidores se reparten
entre los grandes almacenes (que recuperan cuota de mercado) y las cadenas
especializadas, con los supermercados e hipermercados en el tercer puesto. Sin
embargo, cuando se trata de comida los hipermercados se presentan como opción
mayoritaria, seguidos de los supermercados y de los establecimientos de gran
descuento.
Precios más bajos, asesoramiento al cliente y una mejor integración entre la
tienda online y la tienda física son las principales demandas de inversión de
los consumidores, que cada vez dan menos importancia a factores como los puntos
de empaquetado, la decoración de las instalaciones o los servicios para el
cuidado de niños.
Internet, clave
en todo el proceso
Internet se consolida como una de las herramientas fundamentales en los procesos
de compra, sobre todo en lo que respecta a la búsqueda de ideas y la recogida de
información sobre productos y precios. Sin embargo, y a pesar de que la
digitalización de los consumidores aumenta cada año, lo cierto es que los
españoles siguen prefiriendo en su mayoría realizar las compras en tiendas
físicas. Los productos de Alimentación y Bebidas (90%) y Moda (89%) son las
categorías reina para la compra presencial, mientras que Películas (57%) y
Videojuegos (54%) ocupan las primeras posiciones en compras online.
Es importante señalar también que el concepto de lealtad parece estar hoy en día
mucho más relacionado con las tiendas físicas que con las online, de tal manera
que en caso de no encontrar un producto en el establecimiento habitual un 60%
buscarían fórmulas para adquirirlo en esa cadena (ya fuera visitando otra tienda
o su página web) en el caso de tratarse de una compra en tienda física, y sólo
un 13% lo consideraría en el caso de tratarse de un comercio online.
La disponibilidad de asesoramiento profesional, la facilidad para hacer cambios
y acceder a servicios postventa, el disfrutar de la experiencia de compra o la
seguridad en los medios de pago son las razones principales que llevan a los
españoles a realizar las compras de forma presencial. Conocer la opinión de
otros consumidores, la facilidad para comparar precios y encontrar tarifas
ajustadas, la disponibilidad y la entrega a domicilio son las más valoradas en
lo que se refiere a la compra por Internet. El consumidor se ha vuelto más
exigente en todo lo que respecta al proceso de compra, por lo que cada vez más
“busca la integración de las ventajas online en la venta presencial, no quiere
elegir”, asegura Bruno Rodríguez, director de Deloitte.
El móvil cobra importancia
Por tercer año consecutivo el número de usuarios que ha realizado compras a
través de un smartphone o una tableta electrónica crece, hasta alcanzar las
cifras del 48% y el 35% respectivamente. En el caso de las compras a través de
smartphones, además, España se sitúa por muy por encima de la media europea.