Veinte años
después de la primera Ley del Voluntariado, en la mañana de ayer en la sede del
Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales, tuvo lugar la presentación del nuevo
texto normativo, ley 45/2015 de Voluntariado en un encuentro organizado desde
Forética. Hablamos de un texto de veinticuatro artículos; tres disposiciones
adicionales, una transitoria y otra derogatoria y siete disposiciones finales en
el que por vez primera de incluye la figura del voluntariado corporativo o
empresarial. A este encuentro acudieron Salomé Adroher, Directora General de
Servicios para la Familia y la Infancia de dicho Ministerio, junto a Pablo
Benlloch Sanz. Profesor Titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social.
Universidad Rey Juan Carlos quienes junto a German Granda, director general de
Forética explicaron el contenido de este texto normativo. Una norma de la que se
espera que su Reglamento en elaboración aclare muchas cuestiones, entre ellas la
situación del pro bono, al parecer fuera de lo que se entiende como
voluntariado.
La nueva Ley del Voluntariado da la sensación estar más preocupada por definir
un modelo de actividad solidaria que por su difusión. De una primera lectura de
la normativa queda claro como este texto normativo apuesta por una definición
clara de lo que se debe entender como voluntariado. Así el propio articulo 3 de
la citada ley señala qué actividades tienen carácter voluntario, “ siempre que
cuenten con una entidad de voluntariado y un programa concreto que se haga
dentro o fuera del territorio español”. Como luego diría Pablo Benlloch, “
aquello que no quede reflejado en la ley no puede entenderse como actividad de
voluntariado”, insistió.
Es precisamente este concepto restrictivo del voluntariado uno de los elementos
más comentados por los asistentes. De hecho siguiendo el citado artículo 3 al
pie de la letra, muchas iniciativas que pongan en marcha las empresas por su
cuenta van a quedar fuera de esta definición y pasarán a considerarse otro
asunto, tal y como señalaron los ponentes que describieron los principales
detalles de esta norma. Para algunos de estos asistentes llama poderosamente la
atención este texto tan restrictivo que en lugar de impulsar el voluntariado,
precisamente en un momento de crisis como el que vivimos, señala un modelo de
hacer las cosas al que debe atenerse quien quiera realizar esta actividad.
En su turno de palabra, Salomé Adroher recordó que esta norma era fruto del
consenso tanto a nivel de interlocutores sociales como de partidos políticos. Y
recordó que habían sido oídos las CCAA que tienen programas similares en cada
una de ellas; el Consejo de ONGs y la Plataforma del Voluntariado así como
diferentes Direcciones Generales del Estado con implicación en esta materia,
como Protección Civil, Familia o Infancia “también ha estado abierta a la
opinión de los agentes sociales, sindicatos y la propia CRUE universitaria”,
apuntó. Para esta experta, el elemento realmente innovador es su vinculación con
el mundo empresarial y el fomento del voluntariado corporativo aunque no supimos
si las empresas realmente fuera de Forética han sido consultadas para la
aprobación de dicha norma.
Germán Grandaexplica que “para Forética es una gran noticia la aparición de esta
ley. En sus artículos 20 y 21 señalan lo que es el voluntariado impulsado desde
la empresa, fruto del diálogo que ha habido en estos meses entre el propio
Ministerio de Sanidad y nuestra entidad para que esta actividad estuviera
incluida”, recordó. También recordó que la propia asociación gestiona dos
centenares de empresas que trabajan en tres grupos de trabajo; uno de los cuales
el de impacto social es el que gestiona todo lo relacionado con el voluntariado
corporativo. “Podemos ya anunciar que la sexta edición del Give & Gain Day
tendrá lugar del 17 al 24 de mayo donde tendremos el apoyo de Hazloposible.org y
Atresmedia como mediaplayer”.
Respecto a lo que es la ley, fue Pablo Benlloch quien contó los detalles de la
misma. Empezó comentando que se habían recibido medio millar de aportaciones de
las cuales el 85 por cien se habían plasmado en dicha ley. “Creo que es un texto
más avanzado que aquel primero de 1996, siendo la primera vez que el
voluntariado corporativo aparece en una norma de este tipo”, comentó. A su
juicio, es una ley abierta, donde se fijan los conceptos de voluntariado puntual
y virtual. “Hemos hablado más de solidaridad que de altruismo en este texto”,
apuntó. También recordó que de cara al futuro se va a crear un Observatorio del
Voluntariado y un Foro sobre estos temas, además de crear un código que defina
las buenas prácticas en este tipo de actividades.