Por tercer año
consecutivo, la Corte de Arbitraje de Madrid y la Fundación Rafael del Pino, con
el patrocinio de Auren, Compass Lexecon, Forest Partners y Netvalue, congregaron
a las máximas autoridades judiciales con responsabilidad en materia arbitral en
España y a los mayores especialistas en arbitraje con el objeto de dialogar y
aunar esfuerzos sobre la necesidad que tienen las empresas de contar con
sistemas rápidos y de calidad para la resolución de conflictos empresariales,
así como ofrecer un entorno de seguridad jurídica a las mismas en sus
operaciones. Al Congreso acudieron más de 250 profesionales de la materia y
participaron casi 30 ponentes en cinco mesas distintas.
María del Pino, presidenta de la Fundación Rafael del Pino, fue la encargada de
abrir el Congreso, que señaló el compromiso de la Fundación con la institución
arbitral y con la Corte de Arbitraje de Madrid.
En la apertura del acto participaron el secretario general técnico del
Ministerio de Justicia, Julio Fuentes Gómez; el presidente del Tribunal Superior
de Justicia de Madrid, Francisco Javier Vieira; el presidente de la Corte de
Arbitraje de Madrid Antonio Sánchez–Pedreño; y el copresidente del Club Español
del Arbitraje, José Antonio Caínzos.
Sánchez-Pedreño recalcó la importancia del arbitraje como medio de resolución de
conflictos, eficaz y de calidad, equivalente a la jurisdicción ordinaria,
resaltando ventajas competitivas de la institución arbitral como la celeridad,
avalada por las propias estadísticas de la Corte de Arbitraje de Madrid, que
reflejan que ocho de cada 10 arbitrajes son resueltos en menos de un año, así
como los logros conseguidos por la Corte de Arbitraje de Madrid, tanto en
materia de transparencia como de solvencia y rigor. Por ello, animó a difundir
este modelo innovador en el resto del país como medio para fomentar la cultura
del arbitraje y propiciar que en los contratos entre empresas se incluya con más
frecuencia una cláusula arbitral.
La primera mesa del día introdujo por primera vez en esta iniciativa la visión
internacional del arbitraje, a modo de complemento imprescindible para la
realidad nacional. Estuvo moderada por Carmen Núñez Lagos, del despacho
internacional Hogan Lovells, y en la que intervinieron Justice Blair, de
la Commercial Court de la Queen’s Bench Division de Reino Unido;
Dominique Hascher, de la Corte de Casación de Francia; y José Ricardo Feris,
secretario general adjunto de la Cámara de Comercio Internacional.
Debate sobre el control judicial de los laudos
La segunda mesa, bajo el título “El orden público y el control judicial del
arbitraje”, y moderada por Mercedes Fernández (Jones Day), contó con la
participación de tres magistrados de los Tribunales Superiores de Justicia del
País Vasco, Andalucía y Cataluña y con David Arias, socio de Arias, S.L.P.
La tercera mesa, moderada por Elena Gutiérrez García de Cortázar, secretaria
general de la Corte de Arbitraje de Madrid, centró el debate en la actuación
tanto de las instituciones como de los árbitros ante la anulación del laudo,
donde los ponentes, entre los que se encontraban representantes de principales
despachos profesionales, de la universidad y de la carrera judicial, debatieron
sobre las consecuencias de la anulación, el amicus curiae y la
responsabilidad derivada de esta actuación.
La primera mesa de la tarde y cuarta del día versó sobre la designación de
árbitros y los criterios para su nombramiento. En ella se expusieron los
diferentes criterios y procedimientos que utilizan tanto las instituciones
arbitrales como los distintos Tribunales Superiores de Justicia a la hora de
designar árbitros, así como de las dificultades a las que se enfrentan con la
posible concurrencia de conflictos de interés, contando con la amplia
experiencia de los ponentes, entre el presidente de la Corte de Arbitraje de
Madrid.
Se revisaron las causas de recusación, y al hilo de los requisitos de
independencia e imparcialidad de los árbitros se trató la exigencia de
imparcialidad también de las instituciones arbitrales dentro del arbitraje
institucional, dado el papel fundamental que desempeñan en el desarrollo del
procedimiento arbitral. En este sentido, quedó patente que la Corte de Arbitraje
de Madrid goza de prestigio internacional gracias a su funcionamiento autónomo
desde su creación en 1989.
En la última mesa se analizó la necesidad de intervención del Tribunal Supremo
en materia de arbitraje, con la participación del expresidente del Tribunal
Constitucional y el Tribunal Supremo, Pascual Sala Sánchez; la vocal del Consejo
General del Poder Judicial, Concepción Sáez Rodríguez; la , magistrada del
Tribunal Superior de Justicia de Valencia, Pía Calderón; y la secretaria del
Consejo de Sacyr, Elena Otero Novas; moderados por el prestigioso árbitro y
expresidente de la Corte de Arbitraje de Madrid, Miguel Ángel Fernández
Ballesteros.
La clausura del Congreso fue realizada por el director de la Fundación Rafael
del Pino, Vicente Montes, y por Antonio Sánchez-Pedreño.