Juristas de toda
índole; abogados, magistrados del Supremo o de la Audiencia Nacional, con
expertos académicos; de sindicatos y la empresa han constituido durante los
últimos cuatro meses un Grupo de Trabajo que ha venido trabajando en FIDE de
cara a buscar una nueva ordenación del trabajo y de las relaciones laborales. En
la tarde ayer, supimos el contenido del documento, con cuarenta y seis medidas
consensuadas para mejorar este escenario laboral, organizadas en cuatro
apartados: Marco General, Condiciones de Contratación, Flexibilidad Interna y
Despido, cuatro áreas muy interrelacionadas entre sí. Fue María Emilia Casas,
Catedrática del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social y Presidenta
Emérita del Tribunal Constitucional quien esbozó el contenido del citado
informe: “Ha llegado de consensuar un nuevo marco de las relaciones laborales.
La legislación laboral es tan importante que debería haber un pacto político
entorno a ella, igual que se habla de Pacto de Estado sobre Educación o respecto
a la cuestión territorial. Eso aportaría mucha seguridad a las relaciones
laborales y mayor calidad en el empleo”·, opina la propia María Emilia. En la
foto, los integrantes de este Grupo constituido en FIDE, posan para nuestra
publicación, tras la presentación de las citadas conclusiones.
En vísperas de las próximas elecciones hemos conocido las conclusiones de este
Grupo de Trabajo que constituyó FIDE antes del verano. “No trata de ser una
reforma más ni una enmienda a la actual reforma laboral, creemos que en un
momento como el actual el pacto político y el social es clave para mayor
estabilidad en nuestro marco de relaciones laborales”, señala la coordinadora de
este Grupo. Para esta experta, es fundamental mayor seguridad jurídica desde
normas mejor hechas y de mayor calidad técnica que las actuales, asi se
evitaría la intervención de los jueces en determinados momentos. “Las medidas
que han fomentado bonificaciones empresariales en determinados contratos no han
funcionado y creemos que lo mejor es que vayan hacia l formación profesional de
cara a buscar empleo de calidad”, comenta. Esta nueva ordenación hay que
plantearla, así lo señala el documento en un marco europeo. “De esta forma
habría que modificar la regulación actual del despido colectivo dentro de la
directiva comunitaria”, afirma.
Los expertos han advertido como males endémicos del actual modelo de relaciones
laborales la abusiva contratación temporal, enraizada en la cultura del país,
junto al uso notable del despido disciplinario. “Se trata de buscar el modelo
europeo donde el despido objetivo supondría el 80 por cien de los despidos
totales. A lo largo de la crisis se han contabilizado cinco millones de despidos
disciplinarios y el descenso de los eres”, aclara nuestra interlocutora. Al
mismo tiempo, Casas reconoce que las medidas de flexibilidad interna en las
empresas no son sencillas de manejar por las empresas. “Todos estos elementos
están relacionados. Si nos centramos en la contratación temporal, como medida de
choque, el empresario no busca medidas de flexibilidad internas”, indica. Al
mismo tiempo, el documento del que estamos hablando denuncia la falta de medios
contundentes para perseguir esos usos indebidos de la propia contratación
temporal y despido disciplinario. También habla de la reforma del vigente
Estatuto de los Trabajadores para adaptarlo a la nueva realidad del país.
Despidos
colectivos que se judicializan
Sobre los despidos colectivos, uno de los caballos de batalla de la última
reforma laboral, muchos de ellos tumbados por los jueces, los expertos reconocen
que impulsar desde una pyme una práctica de este tipo es complicada. “En este
tipo de procedimientos es fundamental un asesoramiento muy completo porque es
una práctica compleja. Se maneja mucha documentación e información del
empresario a los representantes de los trabajadores. Al mismo tiempo hay que
tener la certidumbre que está bien cubierto el periodo de consultas, de manera
que luego ese despido no será nulo por motivos formales”, indica. A su juicio
para evitar esa judicialización es mejor apostar por el acuerdo “éste presume la
existencia de las causas y limita luego la litigiosidad sobre la existencia de
la causa”, subraya. Desde este grupo de trabajo se observa que hay ordenaciones
vigentes que son contradictorias entre sí y no producen los resultados que se
pudieran esperar.
En su intervención, María Emilia Casas recuerda que muchos ordenamientos
europeos están en trance de renovación en este contexto de crisis. Y señala que
tanto Alemania como Bélgica tienen un nivel superior al ordenamiento jurídico
español. “Muchos países están reflexionando que hay que hacer en esta crisis que
se está viviendo; en Francia en julio se han publicado varios libros sobre la
ley y el trabajo y ya se habla de reformar el Código de Trabajo de este país. Se
ha generado un debate, como el que queremos que se genere en nuestro país con el
documento que estamos presentando, porque algunas propuestas que presentamos son
abiertas”, subraya. Sin embargo, pese al movimiento de cambio que hay en Europa
no cree que se pueda trasladar a nuestro ordenamiento ninguna otra medida de
otra jurisdicción vecina “lo hemos visto, que una institución sacada de su
contexto y trasladada a otro, no va a dar buen resultado”, advierte. Pese a
ello, reconoce que los despidos sin causa y con causa italianos podrían
acercarse a nuestra normativa.