Las empresas españolas medianas y grandes siguen siendo, en general,
escépticas acerca de la influencia en sus negocios de los posibles cambios
políticos que podrían traer las próximas elecciones generales. Sin embargo su
preocupación parece estar aumentando a medida que se acerca la decisiva fecha
del 20 de diciembre. Según el International Business Report de Grant Thornton,
que entrevista trimestralmente a más de 2.500 altos directivos de empresas en 35
países (100 de ellos en España), el porcentaje de empresarios que temen que los
posibles cambios políticos en las próximas elecciones tengan efectos negativos
en la economía española ha pasado de un 35% en el segundo trimestre a un 40% en
el tercero.
Sin embargo sigue predominando el escepticismo, con un 44% (tres puntos menos
que en el trimestre anterior) que no prevé efectos significativos sobre la
economía independientemente del desenlace de las generales.
El aumento de la preocupación de los empresarios ha sido mayor en lo referido a
sus propios negocios. Si en la encuesta anterior, realizada en mayo, sólo un 21%
preveía efectos negativos de los cambios políticos en el crecimiento de sus
empresas, en la última oleada, correspondiente a septiembre, ese porcentaje ha
aumentado diez puntos hasta el 31%.
Sin embargo, el escepticismo sigue siendo mayoritario, con un 58% que no prevé
que los cambios políticos tengan consecuencias de importancia en su crecimiento
empresarial, diez puntos menos que en el trimestre anterior.
Siguen siendo minoría los que consideran que el cambio político podría ser
positivo, con un 10% en el caso de la economía española y un 2% en lo referido
al crecimiento del propio negocio. Aumenta, por el contrario, el porcentaje de
indecisos sobre la cuestión con un 7% y un 9% respectivamente.
Para Álvaro Sanmartín, Chief Economist de Grant Thornton y asesor del
fondo Alinea Global, “el ligero aumento de la preocupación respecto al trimestre
anterior se explica por la proximidad de las elecciones generales a la que se
unen otros factores políticos como el ruido continuo de la situación en
Cataluña”. El economista considera, sin embargo, que “el divorcio entre economía
y política nacional continúa. Salvo en determinados sectores muy regulados, el
empresariado medio español parece entender que su crecimiento depende más de las
decisiones del BCE, de las fluctuaciones del precio del crudo o del tipo de
cambio del euro que de los resultados electorales.”
Excelentes previsiones para
el empleo
En cualquier caso la incertidumbre política no parece afectar a las previsiones
de los empresarios para los próximos 12 meses. En el tercer trimestre, las
perspectivas de empleo de las empresas españolas son las mejores desde 2007. Más
de la mitad de los líderes empresariales, un 54%, prevé aumentar su plantilla en
los próximos meses frente a un 4% que se plantea nuevos despidos. En el mismo
periodo del año pasado, sólo un tercio de los directivos preveía nuevas
contrataciones.
Los excelentes pronósticos para el empleo se ven respaldados por unas buenas
previsiones sobre el resto de los principales indicadores de los negocios. Así,
el balance de perspectivas (diferencia entre los que esperan aumentos y quienes
prevén descensos) se sitúa en valores claramente positivos en cuanto a
facturación (61 puntos), beneficios (51 puntos) y exportaciones (36 puntos),
sensiblemente por encima de la media de la eurozona.
El optimismo empresarial empieza a reflejarse también en las previsiones de
subidas salariales, aunque de manera más discreta. Un 19% de los directivos
vaticina aumentos de sueldo reales (por encima de la inflación) en el corto
plazo cuando hace un año ese porcentaje sólo alcanzaba el 9%.
“El optimismo empresarial a corto plazo está bastante justificado mientras
persistan factores como la caída del crudo, la debilidad del euro o los bajos
tipos de interés. En este sentido, sería muy positivo que el gobierno que salga
de las próximas elecciones generales aproveche los actuales vientos de cola para
afrontar retos fundamentales que acechan a nuestra economía en el medio y largo
plazo como son el bajo crecimiento potencial, la alta deuda externa neta o el
excesivo aumento de la desigualdad”, concluye Sanmartín.
Características del estudio
Este informe es parte del
International Business Report (IBR), estudio que Grant Thornton realiza desde
1992 para conocer las tendencias, percepciones, decisiones y expectativas de las
empresas de cara al corto y medio plazo. Los 35 países incluidos en el estudio
representan más del 80% de la economía mundial. Por esto, a lo largo de sus 22
años, el IBR ha demostrado ser un barómetro que permite prever los cambios y
tendencias de la economía mundial y los mercados locales a medio plazo.
·
Universo: Empresas de todos los sectores económicos, de tamaño medio-grande (en
el caso de España entre 100 y 500 empleados).
·
Muestra: Más de 10.000 entrevistas anuales a la alta dirección: Presidente, CEO,
Director General, u otro alto directivo.
400 de ellas en España.
·
Trabajo de campo: Entrevistas telefónicas trimestrales realizadas en España por
Análisis e Investigación y coordinadas mundialmente por Millward Brown.
Para la elaboración de esta
oleada del International Business Report se entrevistó a más de 2.500 altos
directivos en los 35 países durante el mes de septiembre de 2015 (100 en
España).
Los
resultados del IBR pueden consultarse en línea mediante la
IBR data visualisation tool